El error de ayudar al niño a aprender a andar

El método del movimiento en libertad del bebé

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

No conozco ningún padre que en el momento en que sus hijos dieron sus primeros pasos no le ayudase a sostenerse. Es algo innato que nos surge de dentro cuando vemos que el niño empieza a levantarse del suelo.

Ese orgullo de padre/madre nos impulsa a querer que el niño ande cuanto antes, se siente cuanto antes, espabile cuanto antes… el caso es que ese impulso que nos lleva a ayudar y forzar al niño a andar, o a tomar posiciones que no tomaría en estado natural, hacen que tu hijo retrase su desarrollo motor. No lo digo yo, lo dice el estudio que hizo la pediatra Emmi Pickler y que ha concluido en un método conocido como “El Movimiento en libertad del bebé”.

Te explico en qué consiste el método de Movimiento en libertad del bebé y por qué no debes forzar ni ayudar al bebé a aprender a andar.

En qué consiste el Movimiento en libertad del bebé

El error de ayudar al niño a aprender a andar

Según la pediatra Emmi Pikler, el niño pasa por diferentes etapas en su desarrollo motor:

  • Al principio el bebé está boca arriba y empieza a mover sus manitas y pies fogosamente.
  • Luego empieza a levantar el culete, los hombros y consigue ponerse de lado.
  • Aprende a girar y se pone boca abajo, en esa posición empieza a levantar la cabeza durante largo tiempo.
  • Es capaz de ponerse a cuatro patas, y empieza a reptar, rodar y gatear.
  • Empieza a semisentarse, con una mano apoyada en el suelo.
  • Consigue sentarse del todo.
  • Se pone de rodillas con el tronco erguido, y se agarra a objetos para ponerse de pie.
  • Se sostiene solo sin agarrarse.
  • Comienza sus primeros pasos.

Estas etapas deben cumplirse en ese orden, ese es el orden natural de maduración motor de un bebé, sin embargo los padres nos empeñamos en saltarnos etapas y queremos que se levante antes incluso de que haya empezado a sentarse.

Sostenemos a nuestro pequeño por los dedos para que de pequeños pasitos cuando no tiene fuerza en las piernas, o le ponemos en posiciones forzadas, como sentado apoyado en una almohada, impidiendo su libre movimiento sin ayuda de los adultos.

Todas estas conductas, según este estudio, son perjudiciales para el desarrollo motriz del bebé y te contamos por qué.

Por qué es un error ayudar al niño a aprender a andar

1- Al poner al niño en una postura que no podría adoptar por sí mismo le obligamos a no poder moverse. Como ponerle boca abajo, ya que no puede ni mirarse los pies, ni moverse hacia los lados.

2- Esas posiciones forzadas y no naturales hacen que los músculos del bebé queden tensos o en malas posiciones. Por otro lado, todavía puede que esos músculos no tengan la fuerza suficiente para sostenerle erguido, lo que puede provocar accidentes.

3- Estamos frenando su autonomía, ya que el niño necesitará del adulto para poder moverse libremente o cambiar de posición.

Entonces, ¿no es bueno que los adultos ayudemos a los niños o les enseñemos ciertos movimientos? La respuesta es no, puede ser incluso contraproducente. La pediatra incide en que el desarrollo motriz es espontáneo e innato, por lo tanto debemos facilitar al niño la libertad de movimiento en todo momento con acciones tan simples con ponerles ropa cómoda, no encerrarles en parques con barrotes, o dejarles gatear y caerse cuando intenten ponerse retos.

Además, el estudio revela cómo los niños que aprendieron libremente a moverse, sin ayuda de los padres, demostraron una mayor agilidad, autonomía, aprendizaje y autocontrol motor que los de los padres que intentaron enseñarles y les ayudaron a andar.