Qué es la permanencia del objeto en el bebé

Cómo funciona la exploración de objetos en el bebé

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Durante los primeros meses de vida cuando cualquier objeto queda fuera de la vista del bebé, el objeto dejará de existir. Sin embargo, alrededor de los 4 a los 7 meses empezará a entender que aun cuando no vea los objetos, estos seguirán existiendo. Es decir, comenzará a entender el concepto de permanencia del objeto.

Dominar el concepto de permanencia del objeto en la infancia será uno de los mayores logros de la etapa sensiomotora del bebé ya que le permitirá al niño entender el mundo y saber qué esperar de él.

Cómo se desarrolla la permanencia del objeto en la infancia

Permanencia del objeto en el bebé

La noción de la permanencia del objeto en la infancia se va desarrollando de forma gradual y alcanza su punto álgido hacia el año y medio o los dos años de vida. Aunque antes de alcanzar ese punto de complejidad, el bebé va mostrando signos de él. Piaget hizo investigaciones sobre la permanencia del objeto en niños y llegó a la conclusión de dividir la adquisición de esta capacidad en diferentes fases.

Según el psicólogo:

- Entre los 7 y los 8 meses. El niño buscará el objeto si se encuentra parcialmente escondido.

- Durante los 8 y los 12 meses. El niño buscará los objetos que desaparecen pero que se encuentran en el sitio donde han aprendido a buscarlos. Es decir, en el lugar de siempre.

- Entre los 12 y los 16 meses. Si el objeto se oculta mientas el niño no lo está viendo, el pequeño no lo busca porque aún no tiene la capacidad de representación a nivel interno.

- A partir de los 16 meses. Es en esta fase cuando podemos hablar de permanencia del objeto. El niño reconoce la existencia del objeto aunque no esté presente o se le haya apartado de su vista.

La permanencia del objeto y la separación

Cuántas veces hemos podido escuchar aquello de “que bien se quedaba en la guardería el niño antes cuando era un bebé y ahora llora desconsoladamente”. En el momento que el niño domine la capacidad s de permanencia del objeto se dará cuenta de que sus figuras de apego seguirán existiendo aunque no pueda verlos.

Es en este momento cuando aparece la ansiedad por la separación. Antes de alcanzar este hito cuando las figuras de apego se iban, en la mente del niño desaparecían. Ahora el niño entiende que no desaparece y regresará en algún momento que no sabe y le produce angustia.

Cómo podemos trabajar la permanencia del objeto con los niños

El mejor método para que los niños aprendan es mediante el juego. Por tanto, será esta la forma en la que los niños irán adquiriendo experiencias que faciliten la adquisición de esta capacidad de permanencia.

Si se organizan y dirigen los juegos de interacción entre el bebé y el adulto en una actividad conjunta, el proceso de adquisición y la formación de la noción de permanencia del objeto adquirirá mayor calidad y además, el aprendizaje se dará en menos tiempo, lo que tendrá una repercusión positiva en el proceso del desarrollo intelectual del niño. Los juegos que se utilizan son muy intuitivos, entre ellos:

- El Cucú-tras. El adulto oculta su rostro y el bebé siente curiosidad por lo que pasará después. Antes de que el pequeño domine la permanencia del objeto, ver como desaparece la cara y reaparece al instante es muy divertido para él. Para realizarlo podemos usar las manos o una tela para cubrir nuestro rostro. Después llamar al bebé por su nombre cuando estemos tapados. Al volver a aparecer, decir: “¡Aquí estoy!

- Esconder el juguete. Hay que elegir un juguete que le llame la atención al bebé. Cuando tengas su atención, ocultar el juguete lentamente bajo una tela. Hay que dejar que se vea una pequeña parte del juguete para ayudarle a encontrarlo. Conforme vaya pasando el tiempo, plantearemos el juego de manera más compleja.

- Jugar al escondite. Jugar a las escondidas y cuando son más pequeños id hablándoles desde el escondite para que nos encuentren Utilizar todos estos juegos en la etapa de los 8 y 9 meses ayudará a reforzar el entendimiento de la permanencia del objeto en los niños y así reducir la ansiedad por la separación cuando sean más mayores.