Por qué se nos olvidan las cosas en el embarazo. La momnesia

Causas de la pérdida de memoria durante el embarazo

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

¿Has experimentado olvidos sin importancia desde que estás embarazada? No sabes dónde has puesto el móvil, y no encuentras el pijama por ningún sitio, has metido la leche en la lavadora y la ropa sucia en la nevera, y a veces no recuerdas el nombre de tu gato.

El embarazo proporciona efectos secundarios con los que no contábamos: andares de pato, desplazamiento del centro de gravedad, antojos e insomnio, y por si no fuera suficiente, también pérdida de memoria.

Te contamos por qué se nos olvidan cosas en el embarazo.

La momnesia y la razón de por qué se nos olvidan las cosas en el embarazo

Por qué se nos olvidan las cosas en el embarazo. La momnesia

Son olvidos sin importancia pero bastante molestos. Puede parecer que te estás volviendo loca, pero nada más alejado de la realidad, se trata de una amnesia gestacional, tan común que incluso tiene su propio nombre: momnesia (la amnesia de las madres)

Afecta a más de la mitad de las mujeres embarazadas, especialmente a las madres primerizas, y comienza en el segundo trimestre del embarazo, allá por la semana 26. Ten paciencia porque te adelantamos que no se pasa tras el parto, sino que puede durar hasta el primer año de vida del bebé.

No hay una única razón para que esto ocurra, sino muchas.

1- El principal culpable es el cambio hormonal. La gran cantidad de hormonas que se segregan durante el embarazo hacen que tu cerebro permanezca en una especie de duermevela, una neblina que impide una perfecta memoria espacial.

2- Un conjunto de neuronas, llamada amígdala, también ayuda a esta tarea de despiste, ya que se encarga de gestionar los reflejos fisiológicos ante los estímulos emocionales y de fijar la memoria, y ahora se encuentra mucho más ocupada en otros menesteres más primordiales como son la crianza del nuevo bebé.

3- Y, por si todo este cambio físico no fuera suficiente, añadimos a la coctelera la falta de sueño, y el estrés que produce el embarazo y el nacimiento del nuevo miembro de la familia.

¿Qué podemos hacer ante esta caótica situación?

No hay que preocuparse, es algo transitorio, así que lo mejor es tomárselo con humor y reírse de las situaciones divertidas que se crean. ¡No todos los días uno se encuentra el zumo de naranja en el baño!

Tras la vuelta a la normalidad de las hormonas en tu cuerpo, también recuperarás tu memoria (la misma de antes, ni más ni menos). Pero si realmente estás preocupada puedes hacer pequeñas cosas que te ayudarán a estar más relajada.

1- Duerme más, aunque sean pequeñas siestas de cinco minutos.

2- Come sano y con vitaminas, para ayudar a tu cerebro a no estar cansado.

3- Intenta buscar actividades relajantes como un baño, un paseo por el campo, o el yoga.

4- Pide ayuda a tu pareja, amigos o familia. Delegar es importante para la buena salud mental.  

5- Pega post it por todas partes o ten una agenda.

Y, recuerda que todo volverá a la normalidad en unos meses, así que sonríe.