El monstruo hechizado para siempre. Cuento infantil de monstruos

Un relato sobre un niño mal portado que aprendió una valiosa lección

Te sugerimos leer este cuento infantil de monstruos que inculcará en los niños el valor del respeto y la bondad. El monstruo hechizado para siempre es una historia de personajes fantásticos, perfecta para que los pequeños se diviertan y disfruten de una actividad recreativa como lo es la lectura.

Comparte con tus hijos este bonito relato donde la magia y la fantasía darán rienda suelta a su imaginación. Adéntrate junto con ellos en el mundo de la literatura infantil y enséñales la importancia de leer. Y ahora sí, ¡que disfrutes este bonito cuento!

Cuento de monstruos para niños: El monstruo hechizado para siempre

el monstruo hechizado para siempre

Había una vez un niño que se portaba tan mal, que el hada del reino se le apareció para castigarlo. Lo hechizó y lo convirtió en un monstruo, de manera que sólo podría dejar de serlo si asustaba terriblemente a alguien. Al principio pensó que sería fácil, pero pronto se dio cuenta de que los niños de su entorno eran muy difíciles de asustar.

Pasó mucho tiempo y se fue desanimando, así que decidió buscar una presa fácil: un chico con fama de buenazo. Para no fallar, lo estudió durante algún tiempo, siguiéndole allá donde iba, y viendo de paso todas las buenas obras que hacía: daba limosna, jugaba con los niños del hospital, ayudaba a los ancianos.

Finalmente, un día tuvo a tiro el mejor susto del mundo, aquel que podría liberarle para siempre y dejar tieso al niño bueno. Pero cuando fue a asustarle, vinieron a su mente las imágenes de aquellos a quienes el niño bueno ayudaba, y decidió perdonarle, porque comprendió que la labor de aquel muchacho no tenía precio él sería culpable de todo lo malo que les pasara a todos los que ayudaba. Justo en ese instante se apareció el hada, que premió su actitud devolviéndole su aspecto.

Y aquel niño, antes tan malvado, se convirtió en un niño ejemplar y bondadoso, muy amigo de aquel niño bueno a quien estuvo a punto de matar del susto.