Los niños tienen el derecho a aburrirse

No es malo que los niños se aburran. Cómo los padres pueden ayudar a los hijos a sacar buen provecho del aburrimiento

Especialmente cuando los niños están de vacaciones, aparece por el horizonte de nuestras atareadas mentes el nuevo plan estratégico para ocupar el largo tiempo de vacaciones de nuestros niños. La interrupción de sus múltiples actividades que nos los han tenido ocupados durante el curso escolar nos da más de un quebradero de cabeza. Pero, después de unos largos meses de esfuerzo, de actividades programadas, de prisas y madrugones, todos necesitamos un periodo en el que relajarnos, divertirnos e imaginar... Para eso están las vacaciones.

Mi hijo se aburre - El lado bueno del aburrimiento infantil

los beneficios del aburrimiento para niños

Recuerdo que mis vacaciones eran un momento excelente para hacer cosas nuevas como hacerle recados a mamá, aprender a coser botones, contemplar las nubes o leer un libro de los gordos; para emprender nuevos retos como montar en bicicleta o lanzarme a nadar; para aprender cosas que no son matemáticas y lengua; para jugar y reñir con mis hermanos; para disfrutar en familia, comer helados, trasnochar y crecer.

¿Ya no os acordáis? Cuando éramos pequeños las vacaciones o el tiempo libre se hacían eternos, ¡era maravilloso!, incluso nos daba tiempo a aburrirnos como os tras. Ese era un momento especial para encontrarnos con nosotros mismos y nuestra cabecita empezaba a maquinar travesuras, inventar juegos y a imaginar situaciones. Poder disponer de ese tiempo para no hacer nada es realmente útil para nuestros hijos, al igual que lo fue para nosotros. Así que no deberíamos agobiarnos demasiado cuando nos digan lo de 'mamá, me aburro'.

Actualmente, los psicólogos vienen a ratificar lo que todos hemos experimentado de niños desde siempre: que cuando no tenemos nada que hacer es cuando más fácilmente hemos echado mano de nuestra creatividad para imaginar y para buscarnos un entretenimiento digno de nuestras inquietudes.

Un simple palo nos venía al pelo para hacer un hormiguero, con unos cuantos libros y cajas ideábamos un magnífico circuito de coches de carrera, con unas lanas de mamá, ideábamos unos collages impresionantes, con un cubo de agua y una pala fabricábamos un emporio hotelero para todos los bichos que recolectábamos...

Pese a lo que nos digan los niños, los padres tenemos que saber que sus mentes no les dejarán aburrirse, 'los vacíos' no existen en la mente de nuestros pequeños, siempre consiguen llenarlos de pensamientos, ocurrencias, juegos, experimentos e invenciones.

Así que en cualquier época del año (pero especialmente en verano) no debemos agobiarnos por programar y ocupar todas las horas del día de nuestro hijo con múltiples actividades, sino dejarles esa parcela íntima para el aburrimiento en el que ellos puedan cultivar y recoger los frutos de su imaginación.

Cuando los niños se aburren

Beneficios del aburrimiento para los niños

Muchos padres se preocupan y hacen de todo para mantener a los niños distraídos y ocupados. ¿Es eso lo correcto? Según algunos psicólogos, NO. Lo que deben hacer los padres es ayudarles y motivarles a gestionar el aburrimiento, es decir, enseñarles a sacar buen provecho de este tiempo en que no encuentra o no se anima a hacer nada.

Según la psicóloga Begoña Ibarrola, el aburrimiento es una emoción doble. Por un lado, en el aula es el elemento que más perjudica al aprendizaje porque es cuando el niño desconecta y no demuestra interés. Fuera del aula, es una emoción favorable. Es una llamada de alerta a que debe buscar otra cosa. En la familia, no debemos aceptar ni solucionar el aburrimiento de los niños, y sí animarles a que busquen qué hacer.

- El aburrimiento es el elemento y la base para la innovación. Es negativo que los niños estén cargados de actividades todo el tiempo para que no dé lugar al aburrimiento, dice Ibarrola.

Y ¿en qué beneficia el aburrimiento a los niños?

- A la reflexión, por ejemplo
Los niños necesitan tener y saber que hay momentos donde no pasa nada y punto.

- A la frustración
Aburrirse hace con que el niño se sienta frustrado y así aprenderá a valorar lo que tiene.

- Al descanso y a la desconexión
Los niños deben aprender a no hacer nada a conocerse y a conectarse con ellos mismos.

- A la creatividad
Enseña a los niños a crear o imaginar algo que puede hacer en este momento. Sacará su imaginación y creatividad para fuera.

Ideas para ayudar a los niños a gestionar el aburrimiento

ideas para ayudar a los niños a solucionar su aburrimiento

En Guiainfantil.com podemos encontrar muchas ideas para ayudar a los niños a llenar el vacío cuando se sienten aburridos. Aunque el aburrimiento es beneficioso algunas veces, te sugerimos algunas ideas para rebotar el aburrimiento de los niños.

1. Escuchar y aprender canciones nuevas

2. Montar un teatro en casa. Te ofrecemos algunos guiones de obras de teatro que pueden representar los niños.

3. Hacer manualidades de reciclaje. Elaborar, por ejemplo, unas divertidas marionetas con calcetines que los niños ya no usan. También podrán hacer un monstruo traga-bolas con una caja de cartón.

4. Invitar a los niños a la cocina para que descubran el mundo de las texturas, sabores y aromas de los alimentos.

5. Bailar

6. Dibujar, pintar y colorear dibujos

7. Practicar la escritura. ¿Por qué no escribir cuentos?

8. Jugar a los juegos tradicionales como el Escondite, la Gallinita Ciega, el juego de las sillas, etc.

9. Aprender a jugar un juego de mesa nuevo

10. Hacer experimentos de ciencia divertidos con los niños, en casa

11. Leer cuentos, fábulas, poemas o leyendas nuevos

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