Tips para interpretar los dibujos de los niños y saber cómo se sienten

Estas son las 4 preguntas que debes hacerte para analizar los dibujos de tus hijos

Andrés París

El dibujo, sobre todo en la infancia, tiene mucha importancia. Entre todos sus beneficios y funciones, a mí me interesa la conceptual, es decir, la representación gráfica de un concepto, emoción o realidad que de la mente del niño pasa al papel.

¿Alguna vez has tratado de interpretar los dibujos de los niños? ¿Te has quedado pensando en qué habrá querido decir tu hijo al dibujarse a sí mismo de una manera, o de la otra? Efectivamente, los dibujos de los pequeños dicen cosas de ellos mismos como, por ejemplo, te pueden dar pistas sobre cómo se sienten. Pero para ser capaz de entender esas señales, debes aprender a interpretarlos. En Guiainfantil.com te damos algunas claves para que sepas en qué detalles debes fijarte al ver los dibujos de tus hijos y qué preguntas debes responder a partir de lo que muestran.

Lo que los dibujos dicen de cómo se sienten los niños

Cómo se sienten los niños según sus dibujos

En el caso de los dibujos de nuestros hijos, debemos poner el foco en dos aspectos primordialmente.

- En primer lugar, debemos fijarnos en la producción artística en particular
Debemos valorar, reforzar y disfrutar con sus producciones artísticas, con los colores empleados, con los tonos de los colores, con los espacios, con los detalles, con las representaciones espaciales, etc. Es muy importante que valoremos, con medida, los dibujos que realicen y que se sientan orgullosos y valorados. No hay nada mejor, emocionalmente hablando, que hacer algo y que los demás, en este caso tus padres, te muestren su agrado y complacencia. 

- Por otro lado, debemos tener en cuenta el mensaje se ha querido transmitir
Debemos querer entender qué mensaje hay en el dibujo de mi hijo. Sin el ánimo de juzgar, ni de sacar conclusiones innecesarias, ni jugar a profetas o a psicólogos, pero debemos leer el mensaje oculto que nuestro hijo nos manda. Esto no quiere decir que detrás de cada dibujo haya un mensaje oculto, pero si nos da pistas sobre su estado de animo, la visión global de su universo, cómo se ubica ante diferentes circunstancias, etc.

4 claves para interpretar los dibujos de los niños

Psicólogos, pedagogos y coaches llevan mucho tiempo empleando el dibujo como técnica para tener una imagen fiel y gráfica del momento por que que pasa cada persona. La gran mayoría de las veces los dibujos van asociados a emociones, y se reflejan en una lámina como la secuencia lógica de imágenes de nuestro estado emocional. Nunca son por casualidad, y siempre ofrecen alguna pista sobre la persona.

Desde mi punto de vista, es importante poner atención en estos cuatro aspectos.

Aquí tienes algunas claves para interpretar los dibujos de los niños

1. ¿Dónde se encuentra el niño respecto al dibujo?
Dependiendo de dónde se coloque a él mismo en el dibujo, nos puede servir de indicador de dónde se encuentra él. Si se dibuja pequeño y en una esquina no será los mismo que si se dibuja en grande en el centro del papel. Esta representación dice mucho sobre cómo se ve a sí mismo y cómo se ve: ladeado o en el centro.

2. ¿Cuánto de grande se representa él o ella respecto a los demás objetos o personas que aparecen en el dibujo?
Hay dibujos de niños en los que ellos mismos son más grandes que las casas, que los coches o que el propio sol. Y, por el contrario, hay dibujos de niños donde casi necesitamos una lupa para poder encontrarlo. Estas cosas dicen mucho de cómo se sienten y cómo se ven en su mundo.

3. ¿Quién más aparece en el dibujo?
Fijarnos en los personajes que aparecen en el dibujo nos dará un indicador de quién o qué es importante para el niño.

4. ¿Cuánto de lámina en blanco queda por dibujar?
Cuando los niños dejan folio en blanco puede significar que son creativos y, así, dejan ese espacio para crear o soñar. Por el contrario, el hecho de que llenen toda la lámina con dibujos invita a pensar que se sienten enlatados y con poco espacio para su crecimiento.

Mi recomendación es que, si en algún momento quieres saber cómo se encuentra emocionalmente tu hijo, pruebes a ofrecerle un lápiz, unas pinturas, un papel... y libertad para dibujar.