Cómo manejar de forma respetuosa los berrinches de los niños

8 consejos para reaccionar ante las rabietas de nuestro hijo de forma correcta

Estefanía Esteban

Una de las emociones más complejas de manejar para los niños es la ira. A veces la acumulación de rabia o frustración, estalla en una tremenda rabieta. Ante esto, ¿qué hacemos? ¿Regañamos a nuestro hijo? ¿Le miramos de forma impasible? ¿Le ignoramos?

Existen muchas teorías acerca de cómo reaccionar ante las rabietas infantiles. Esta, es la forma más respetuosa para el niño, tal vez la que más derroche de empatía precisa. ¿Quieres saber de qué se trata? Aprendemos a manejar de forma respetuosa los berrinches de los niños. Presta atención. 

Las 8 reglas de oro para manejar de forma respetuosa los berrinches de los niños

Cómo manejar de forma respetuosa los berrinches de los niños

Ante una rabieta infantil, solo quedan dos posibilidades: actuar o no actuar. Es decir, mantenerse indiferente e ignorar la rabieta o bien, tomar parte en el asunto e intentar ayudar al niño a controlarla. 

Todos estos consejos van dirigido a la segunda opción. En el caso de que seas de los que piensan que al niño, en plena rabieta, no hay que ignorarle, tal vez te interesen todos estos consejos sobre cómo manejar de forma respetuosa los berrinches de los niños

1. No pierdas el control. Tu hijo acaba de perder los nervios. ¿Te imaginas que los pierdes tú también? Sería como sumar a un huracán de fuerza máxima otro huracán mayor... ¡¡devastación asegurada!! Ante todo, intenta mantener la calma. Es lo que tu hijo más necesita en este momento. 

2. Intenta agacharte al hablar con él. Tal vez te parezca un gesto sin importancia, pero la escucha activa aporta muchísimo a tu hijo. Ante todo, siente que tú no estás por encima, sino que te pones a su nivel y quieres entenderle. Te siente más 'amigable' y comienza a relajarse. 

3. Usa palabras simples. De nada sirve que intentes explicara  tu hijo cosas complejas como 'la ira es una emoción que te embarga por completo y hace que pierdas el control de la razón...' Tu hijo no lo entenderá. Usa frases más simples: 'Entiendo cómo te sientes'... 'Sé que sientes muucha rabia'... '¿A que te sientes como un globo a punto de estallar?'...

4. No grites. Más bien, usa un tono de voz tranquilo (lo más tranquilo que puedas en un momento así). Los gritos no sirven para nada, bueno sí, sirven, para estresar más aún a los niños. 

5. Ofrece una alternativa. Lo que tu hijo necesita, en el caso de que no se pueda cumplir su capricho en ese momento, es escuchar una solución para tu hijo seguramente sea un gran problema aunque tú lo veas como un simple capricho). ¿Y dónde encontramos una solución? Con una alternativa. Por ejemplo: 'No puedo comprarte ese juguete ahora, pero podemos jugar a un juego muy divertido en el parque'.

6. Abrázalo. Algunos niños son reacios al contacto físico en pleno berrinche, pero si te deja, abrázale, ya que el abrazo le aportará seguridad y consuelo. 

7. Nada de explicaciones largas. Las frases, cuanto más cortas, mejor. Los niños se 'pierden' en medio de una explicación larga, ya que dejará de prestar atención en el segundo veinte... Intenta decirle lo importante al principio. No hace falta dar muchas explicaciones. Solo las justas. 

8. Cuando al fin se le haya pasado el berrinche, habla con él más pausadamente. Una vez que la tormenta se calme, llegará el sol... Es el momento ideal para hablar con tu hijo, ya que estará más receptivo y podrás razonar con él. Podrás repasar las emociones que sintió, y sobre todo, por qué le pasó eso. Te sorprenderá comprobar cómo tu hijo es capaz de mantener una conversación bastante razonada, y al fin comprenderá tus razones de por qué no podías atender a su capricho en plena rabieta.