Juego DIY de las pinzas arcoíris para enseñar los colores a los niños

Con esta actividad también puedes trabajar la psicomotricidad fina con tus hijos o alumnos de 1 a 3 años

Guiomar Toledano
Guiomar Toledano Maestra de Educación Infantil

Algunas actividades que proponemos a los niños para enseñarles los colores, las letras o los números son muy beneficiosas. Pero este juego DIY, además de ser útil por todo lo que les aporta, ¡es bonito! A continuación te contamos cómo preparar estas pinzas arcoíris con las que, además de aprender los colores, trabajamos la psicomotricidad fina de los pequeños.

Esta actividad está pensada para niños y niñas entre 1 año y medio 3 años.

Cómo preparar este juego DIY paso a paso

Materiales:

  • Cajas de cartón
  • Pinturas de colores
  • Brocha gruesa
  • Pizas de la ropa de colores

Los materiales para este juego DIY con pinzas arcoíris

Esta actividad garantiza toda una jornada de entretenimiento y diversión familiar o en la escuela con la que los niños aprenderán a discriminar y relacionar diferentes colores, a identificarlos, potenciar la psicomotricidad fina y desarrollar la fuerza en sus manos.

Siempre es más positivo y beneficioso realizar actividades con objetos cotidianos que los niños y niñas ven a su alrededor en su día a día, como, por ejemplo, las pinzas de tender la ropa. Durante nuestra infancia, ¿quién no ha jugado con ellas mientras tendían la lavadora? Creo que todo el mundo, y hoy en día es un recurso educativo fantástico que nos es muy útil en muchas actividades y que aporta grandes beneficios para el desarrollo psicomotriz de los niños y niñas.

Jugar con las pinzas arcoíris y mejorar la psicomotrocidad fina

¿Estáis preparados? ¡Allá vamos! Siguiendo estos sencillos 3 pasos podemos llevar a cabo nuestra actividad:

1. Con ayuda de las pinturas y la brocha pintamos cada cara de la caja de un color diferente. Lógicamente las cajas tienen 4 caras, por lo que si vamos a usar más de 4 colores podemos hacer mitad y mitad en una misma cara. De esta manera podremos usar hasta 8 colores diferentes.

2. Dejamos secar y aplicamos tantas capas de pintura sean necesarias para cubrir por completo el color de la caja.

3. Colocamos cada pinza en el borde de la caja correspondiente a su color y ya tenemos nuestra actividad.

Si no encontramos pinzas de algún color en concreto, se puede pintar sobre pinzas de madera del color que deseemos. De esta forma, tendremos nuestras propias pinzas arcoíris.

Y, ¿cómo se lleva a cabo esta actividad con los niños? ¡Muy sencillo! Sobre una superficie junto a la caja, colocamos todas las pinzas de colores arbitrariamente, sin seguir un orden concreto. El niño o la niña irá cogiendo las pinzas de una en una y las pondrá en el borde del color que corresponda a la pinza escogida.

Así hasta que no quede ninguna pinza por colocar.

Beneficios que nos aporta la actividad de las pinzas arcoíris

Enseñar los colores a los niños con estas pinzas arcoíris

Esta actividad una manera sencilla y divertida con la que trabajar los colores a estas primeras edades y desarrollar y potenciar aspectos cognitivos y motrices. Estos son algunos de los beneficios que nos aporta dicha actividad:

- Aspectos motrices
La psicomotricidad fina es clave en esta actividad, gracias a ella el niño o niña consigue un control sobre su mano, desarrollando la coordinación óculo-manual y la fuerza ya que, para agarrar la pinza a la caja, previamente se ha necesitado una fuerza en la mano con la que poder abrir la pinza y mantenerla abierta hasta depositarla sobre el filo de la caja.

El agarre de la pinza favorece a la mejora y corrección de cómo sujetar otros elementos como pueden ser instrumentos para comer o el lápiz, por lo que su práctica a edades tempranas es fundamental para un buen agarre en el futuro.

- Aspectos cognitivos
Con esta actividad de las pinzas arcoíris se trabaja la atención, de manera que el niño o niña tenga que comenzar la actividad con una discriminación de todo el conjunto de colores, para dar paso a una elección del color seleccionado y colocarlo en su lugar correspondiente.

Junto con la atención se trabaja la observación y la concentración que se necesita para lograr el éxito en la actividad.

El papel del adulto es fundamental durante todo el proceso, ya que quizás al principio el niño o niña se encuentre con dificultad a la hora de sujetar y agarrar de manera correcta la pinza, por ese motivo su figura debe de estar presente para guiar y ayudar al niño o niña en el momento en el que lo necesite.

Como veis una sencilla y fácil actividad con la que conseguiréis un agradable rato de diversión, juego y entretenimiento con vuestros hijos e hijas, los alumnos y alumnas, a la misma vez que aprenden y desarrollan sus capacidades.