Crea tu propio juego de estimulación con cremalleras para bebés

Una actividad para trabajar la psicomotrocidad fina con niños de 1 y 2 años

Guiomar Toledano
Guiomar Toledano Maestra de Educación Infantil

¿Cuántas tardes hemos pasado en casa sin saber qué hacer para entretener a nuestros hijos, nietos, primos...? Aquí te traigo una sencilla actividad para elaborar junto con los niños y niñas y que gracias a ella desarrollarán y potenciarán habilidades, además de ampliar su vocabulario. Se trata de un juego de estimulación con cremalleras para los bebés de entre 1 y 2 años.

La mayoría de los adultos que están en contacto con niños de estas edades no tienen consciencia de todo lo que son capaces de aprender y hacer. Necesitan explorar su entorno más cercano y vivir experiencias estimulantes que conecten los aprendizajes ya adquiridos para dar paso al desarrollo de unos nuevos, es lo que conocemos como aprendizajes significativos. Por eso, aquí os traigo una actividad adecuada para esta edad y que promete ofreceros tardes y momentos muy divertidos y lúdicos en casa, ¡se acabó el aburrimiento!

Paso a paso del juego de estimulación de las cremalleras

Materiales:

  • Cartón duro
  • Tijeras o cúter
  • Pintura
  • Pincel
  • Regla
  • Cremalleras de colores
  • Pistola de silicona
  • Barra de silicona

Siguiendo estos sencillos cinco pasos podemos llevar a cabo nuestra actividad:

1. Con unas tijeras o cúter recortaremos el cartón al tamaño que necesitemos. Este variará en función del número de cremalleras que vayamos a utilizar.

2. Pintaremos el cartón con el pincel y la pintura (podéis pintarlo de cualquier color, yo escogí el blanco para que hiciera contraste con el resto de colores de las cremalleras y fuera más atractivo). Posteriormente se deja secar.

3. Con la ayuda de una regla iremos haciendo pequeñas marcas en el cartón en el lugar donde vamos a pegar las cremalleras, teniendo en cuenta que la distancia entre cada una de ellas sea la misma o similar, así conseguiremos un efecto más simétrico y ordenado.

4. Una vez se haya secado el cartón iremos pegando una a una cada cremallera, lo haremos con la ayuda de una pistola de silicona. Pegaremos al cartón los bordes de las cremalleras, nunca por la parte central ya que entonces no podríamos ni abrirlas ni cerrarlas.

5. Comprueba que suben y bajan todas las cremalleras. ¡Y ya tenemos terminada nuestra actividad! Ahora solo queda disfrutar y aprender mucho con ella.

Qué beneficios aporta esta actividad a los niños

Cómo crear un juego de estimulación con cremalleras para bebés y niños

Esta actividad fundamentalmente desarrolla la psicomotricidad fina, y os preguntaréis: ¿qué es la psicomotricidad?, ¿y la psicomotricidad fina? Empezando por la primera cuestión, se define como la relación existente entre la actividad psíquica (psique) de la mente humana y la capacidad de la función motriz que se traduce principalmente como el movimiento del cuerpo. Por lo tanto, la psicomotricidad fina implica movimientos precisos, básicamente de coordinación entre la mano y la vista.

¿Y qué conseguimos al poner en práctica esta actividad con los niños?

- Trabajamos la coordinación entre mano y ojos
Gracias a esta actividad estaremos desarrollando la coordinación óculo-manual, la fuerza y la precisión de los movimientos que son elementos claves para la consecución de la psicomotricidad fina.

- Favorecemos la concentración
Además, estaremos potenciando habilidades como la atención, concentración y observación que tan difícil es de captar a estas edades tan tempranas. En este periodo, el tiempo de desarrollo de cualquier actividad es inferior a los 10 minutos, ya que los niños se aburren y cansan con facilidad buscando nuevos estímulos con los que volver a fijar la atención.

- Enseñamos nuevo vocabulario
Debido a las características de esta actividad podemos ampliar el conocimiento de vocabulario con los conceptos de: los colores y antónimos como arriba-abajo, abre-cierra o sube-baja.

- Trabajamos la identificación de los colores
Esta actividad puede presentarse al niño o niña como libre (se le entrega la actividad y vemos que ocurre, podemos guiar sobre su utilización), dirigida (podemos ir indicando el color de la cremallera que debe de utilizar) o ambas maneras.

De manera dirigida podremos observar si el niño/a es capaz de discriminar e identificar el color que le hemos sugerido y así ver sus progresos cada vez que la realicemos.

- Fomentamos la autonomía
Al utilizar un objeto de la vida cotidiana como en este caso son las cremalleras, estamos fomentando su autonomía personal y que aprendan a subir y bajar cremalleras, algo tan sencillo para los adultos pero muchas veces complejo para los niños y niñas. Solo hay que verlos en el primer año de escuela (2º Ciclo de Educación Infantil) como muchos de ellos presentan dificultad a la hora de bajar y subir la cremallera de un abrigo o de un pantalón o abrir y cerrar la mochila.

- Estimulamos el vínculo con el niño
Si además las realiza con un adulto cerca, el cual también interactúa con la actividad y el niño, este último desarrollará también su capacidad social, se crearán vínculos de apego entre esa persona y el niño o niña, regalándonos momentos únicos e irrepetibles.

No olvides que todas las actividades que realices para estas edades (1-2 años), se las debe de presentar al niño o niña de una manera atractiva, con objetos que sean de su interés y que puedan repetir la actividad una y otra vez.

¡Se acabaron los momentos aburridos en la primera infancia!