Qué son los contravalores y por qué debemos enseñárselos a los niños

Debemos enseñar a nuestros hijos a diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal

Beatriz Martínez

Se me ha pasado por la cabeza hablar a mis hijos, sobre todo al mayor, acerca de los contravalores. No, no me he equivocado, he dicho 'contravalores' y no 'valores'. El caso es que, desde mi humilde opinión, conocer lo que son puede ser de gran ayuda para mejorar en los tan necesarios valores. A continuación comparto contigo qué son los contravalores y por qué creo que debemos hablar de ellos y enseñárselos a los niños ¿Creerías que me he vuelto loca si te dijese que me gustaría que aprendieran a usar algunos de estos 'anti-valores'? ¡Enseguida te doy mis razones!

Valores VS contravalores, ¿en qué se diferencian?

Hablar de los contravalores a los niños

Los valores, ya bien lo sabes, son normas socialmente aceptadas por las que todos y todas deberíamos regirnos para vivir en paz y armonía. Son muchos los valores a tener en cuenta, por ejemplo, la tolerancia, el respeto, la humildad, la gratitud, la amistad... y un montón más de aspectos positivos que queremos para nosotros y, por supuesto, para nuestros hijos.

Si hablamos de los contravalores debemos decir que se trata de lo opuesto a los valores de antes. Sencillo, ¿verdad? Tenemos entonces que el contravalor de la humildad sería la arrogancia o la soberbia; de la tolerancia, la intolerancia; de la gratitud, el egoísmo; de la verdad, la mentira; de la paciencia, la impaciencia, y así con todos y cada uno de los valores que te sepas.

¿Tú ya has hablado a tus hijos de los valores y de la importancia de integrarlos en nuestro día a día? Seguro que sí. Yo también les he hablado a mis hijos de ellos, y no solo eso sino que además hago todo lo posible por demostrar que en casa esos valores son unas normas básicas a cumplir por todos.

Estos son los contravalores que quiero que mis hijos eviten

Educar en los valores y contravalores

Tengo que contarte que siempre me gusta ir un paso más allá, así que he decidido hablar a mis hijos de los contravalores. ¿Por qué? Te preguntarás. Pues porque si saben lo que son y por qué no son buenos podrán evitarlos siempre.

Debemos tener en cuenta, como se detalla en el trabajo de investigación de Noemí Candelaria para la Universidad de la Laguna titulado 'Los contravalores y los cuentos en educación infantil', que debemos enseñar a los niños a diferenciar entre el bien y el mal. Dado que los pequeños no tienen tantas experiencias vitales como los adultos, puede ser complicado para ellos separar lo que está bien (los valores) de lo que no es deseable (contravalores). De esta manera, estaremos fomentando su autonomía y su sentido crítico para determinar qué considera que es positivo y qué quiere evitar.

Por ponerte un ejemplo te diré que siempre hago hincapié en la importancia de compartir y en los poco que aporta el egoísmo a unos y otros. Les hago ver también la necesidad de usar la empatía, ponerse en el lugar del otro y no pasar por alto sus sentimientos. Otra cosa que procuro que vayan entendiendo poco a poco es lo básico que resulta ser humilde y dejar de lado la soberbia.

Les hablo muchas veces de que hay que decir la verdad. Por supuesto que más de una vez y más de dos mienten deliberadamente como niños pequeños que son, sobre todo cuando llega el momento de lavarse los dientes y no les apetece nada, 'mamá, si ya me los he lavado'. '¡No me lo creo!' Respondo yo siempre. Mi idea es que, a pesar de estas mentirijillas, comprendan que la verdad debe ir por encima de todo y que la mentira, el contravalor, de poco o nada sirve.

Los contravalores que debemos enseñar a los niños

Enseña estos contravalores a tus hijos

No me juzgues, por favor, si te digo que hay una serie de contravalores que me gustaría que mis hijos aprendieran. Antes lee las razones que voy a darte.

1. El contravalor del orgullo
Vale que hay que ser humilde por dentro y de cara a los demás pero, ¿a que a veces es bueno que los niños saquen su orgullo? Yo al menos así lo creo. Un orgullo sano que les ayude a reforzar la autoestima y la confianza en sí mismos y que salga sobre todo cuando logran metas como una buena nota en el examen o un gol en su equipo de fútbol.

2.  La impaciencia, otro contravalor muchas veces necesario
Los peques son impacientes por naturaleza. 'Mamá, dame agua ahora mismo, tengo mucha sed'. 'Date prisa que quiero llegar ya al parque'. ¿Por qué dejar de ser impacientes? Forma parte de su carácter y puede ser súper beneficioso para alcanzar pequeños objetivos personales como terminarse el libro o acabar la hoja de ejercicios.

3. Testarudez, ¡que no les falte nunca!
Yo este contravalor lo asocio con el saber decir que no. Hace poco leíamos en casa un libro en el que, Paula, una eriza de lo más testaruda, se libraba de unas cuantas cosas al decir que no iba a hacer lo mismo que los demás, como dormir en una cama de agua o usar ropa de fiesta (cualquiera lo hace con tantas púas por todas partes). ¿A qué en ocasiones un poco de testarudez viene bien?

4. Y el último... la desconfianza
Ya solo me queda hablarte de la desconfianza. Quiero que mis hijos aprendan a confiar en sí mismos y en su familia y seres queridos y quiero también que sepan que muchas veces es importante desconfiar de quienes no conocemos por muy amables que puedan ser. Por otro lado, me gustaría que sepan que la desconfianza, con el tiempo, puede dar paso a la confianza.

¿Y tú? ¿También vas a hablar a tus hijos de los contravalores y de todo lo que significan? ¡Compártelo conmigo!

Puedes leer más artículos similares a Qué son los contravalores y por qué debemos enseñárselos a los niños, en la categoría de Valores en Guiainfantil.com.