Epilepsia durante el embarazo, el parto y en la lactancia

Se trata del segundo trastorno neurológico más frecuente durante la gestación

Sabina Criado
Son muchas la dudas que surgen alrededor de la epilepsia y embarazo, parto y lactancia. ¿Puedo quedarme embarazada teniendo epilepsia? ¿Los fármacos que tomo harán daño a mi bebé? ¿Se puede dar el pecho teniendo esta enfermedad del sistema nervioso? A continuación, vamos a dar respuestas a todas estas cuestiones que preocupan a muchas futuras madres.

Todo lo que tienes que saber sobre la epilepsia en el embarazo

epilepsia en el embarazo y el parto

La epilepsia es un trastorno cerebral en el que la persona tiene convulsiones repetidas durante un tiempo. Estas convulsiones son debidas a la actividad descontrolada y anormal de las neuronas cerebrales que pueden causar cambios en la atención, comportamiento, pérdida de la consciencia…  Se trata del segundo trastorno neurológico más frecuente durante la gestación, estando en primer lugar la migraña. Así 1 de cada 200 gestantes padece epilepsia, estando el 95% de ellas medicadas.

Por supuesto, la mujer con epilepsia puede quedarse embarazada, aunque es importante tomar nota de los siguientes consejos:

- Se recomienda una adecuado consejo preconcepcional, así se debe programar el embarazo una vez las crisis estén controladas.

- En cuanto al tratamiento farmacológico, debe ser reconsiderado antes del embarazo por el neurólogo, y, por supuesto, evitar factores que desencadenen la convulsiones (como la privación del sueño, el estrés, ansiedad, estimulantes como el alcohol, café…).

- Por otro lado, es importante suplementar con ácido fólico a la futura mamá tres meses antes de la gestación, para evitar defectos del tubo neural, como la espina bífida.

- Durante la gestación, en la mayoría de los casos, las convulsiones permanecen sin cambios, o incluso pueden disminuir. No obstante, es fundamental seguir con el tratamiento farmacológico pautado por el neurólogo y, como decíamos antes, evitar los factores que aumenten las crisis epilépticas para conseguir así un embarazo seguro.

La epilepsia por sí sola no afecta al desarrollo del bebé, pero ¿qué pasa con el tratamiento farmacológico? Si bien la medicación de la epilepsia se ha puesto en relación con un riesgo de teratogenia (malformaciones en el bebe), el riesgo que implica dejar de tomar dicha medicación no es nada desdeñable.

Interrumpir la toma del tratamiento cuando está indicado puede precipitar la aparición de crisis, poniendo en peligro tanto a la madre como al bebé. Con todo ello, la recomendación actual es mantener el tratamiento  de la epilepsia con un solo fármaco (por supuesto, bajo la supervisión de un neurólogo), para disminuir así el riesgo de convulsiones.

El parto y la lactancia de una mujer con epilepsia 

el parto y la lactancia de una mujer con epilepsia

¿Qué ocurre en el momento del parto? Se recomienda que la mujer que tiene epilepsia dé a luz en un hospital (a pesar de no haber tenido una crisis en meses), para garantizar así, un parto seguro. En el caso de que la mujer convulsionara, se podría actuar de manera más rápida, siendo el resultado del parto más favorable. Por supuesto, continuará tomando la medicación pautada por el neurólogo a la misma hora.

Y, ¿se puede dar el pecho? En general la lactancia materna no está contraindicada en las mujeres con epilepsia, no obstante la deprivación del sueño que la misma conlleva, puede aumentar las crisis en la mamá. Sin embargo, siempre se debe evaluar cada caso particular.

Se recomienda, en el caso de que se quiera intentar dar el pecho, tomar una serie de medidas como dividir el tratamiento en varias tomas, para intentar que la cantidad de fármaco que pase al bebé sea el mínimo, y dar de mamar pasadas unas horas después de tomar el tratamiento. En cuando al bebé, se debe vigilar si está más somnoliento de lo normal o si succiona más débil… en estos casos debemos llevarle al pediatra para que valore al pequeño.