La pelvis estrecha ¿es un riesgo en el parto?

¿Deben preocuparse cuando se quedan embarazadas las mujeres de pelvis estrecha?

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Muchas mujeres delgadas o con las caderas estrechas piensan que cuando se queden embarazadas no van a lograr llevar su embarazo a término, y que probablemente el bebé salga antes de lo previsto. Otras, piensan que, a la hora de dar a luz, una pelvis estrecha va a impedir el paso del niño por el canal del parto, y que finalmente el bebé tendrá que nacer por cesárea.

Hay muchos mitos sobre estos temas, pero también una parte de verdad. Te contamos si realmente existe un riesgo en el parto por tener la pelvis estrecha.

¿Existe un riesgo en el parto por tener la pelvis estrecha?

Es un riesgo para el parto la pelvis estrecha

No es lo mismo delgadez que estrechez de pelvis. Se puede estar delgada pero tener una pelvis ancha, y en principio ninguna de las dos cosas resultan un problema a la hora de dar a luz.

La pelvis está formada por varios huesos al final de la espalda, y en ella se alberga el bebé durante los 9 meses de gestación. Algunas mujeres piensan que si tienes una pelvis estrecha el bebé no tendrá sitio para crecer, por lo que, además de salir antes de tiempo, tampoco podrá nacer de modo natural, sino a través de una cesárea.

Lo cierto es que esto no es exactamente así, ya que a priori no hay caderas estrechas hasta el momento del parto. La pelvis se va adaptando poco a poco a lo largo de todo el embarazo, y se va dilatando a medida que va creciendo el bebé. Por otra parte, el bebé también ayuda al proceso, adaptándose a la forma de la pelvis.

En el momento del nacimiento, los huesos de la pelvis se dilatan, formando el canal del parto por donde descenderá el bebé, así que lo importante no es tanto el tamaño de la pelvis como si la dilatación es suficiente. Solo en el caso de que la mujer no dilate se practicará una cesárea.

Debemos romper el mito de que las mujeres que miden menos de 150 cm tienen más riesgo de padecer un parto prematuro, ya que a lo largo de la historia las mujeres han sido más bajitas que ahora, lo que nunca ha supuesto un problema, y la mayoría de ellas daban a luz de forma natural.

Lo que sí hay que tener en cuenta es la proporción del bebé con respecto a la pelvis. Es decir, aunque tengamos una pelvis de tamaño normal puede ser que nuestro bebé sea excesivamente grande o pesado y la apertura de dilatación no sea suficiente para que el bebé salga por ella. En estos casos, lo que hay que tener en cuenta es la genética de los padres, ya que si los padres son muy altos o anchos, lo normal es que su bebé también lo sea. El problema vendría si la madre es bajita y el padre muy alto, y el bebé saca la genética del padre, en ese caso puede ser que exista un riesgo de parto prematuro.

En realidad, solo una de cada 250 mujeres tiene la pelvis más estrecha de lo normal.

Existen ejercicios que ayudan a flexibilizar la pelvis como es la danza árabe, o el yoga para embarazadas, y en el momento del parto lo más recomendable es dar a luz de cuclillas, ya que es la forma en la que la pelvis queda más abierta para dejar paso al bebé.