4 útiles técnicas de relajación para padres en apuros

¿Eres una madre o un padre estresado? No lo pagues con tus hijos y aprende a relajarte

Jimena Ocampo Lozano

El día a día, cuando tienes hijos, puede convertirse una importante fuente de estrés. El trabajo, el colegio, las extraescolares, los deberes, las tareas de la casa... Muchas cosas en poco tiempo, que pueden hacer que nos veamos en más de una situación en apuros y con unos niveles de nervios elevados.

Estar bajo tanto estrés puede interferir no sólo en nuestra salud, sino en la manera de relacionarnos con nuestros hijos. Estamos más sensibles, irritables, tenemos menos paciencia... y podemos tomar decisiones o tener reacciones poco recomendables. Por eso en Guiainfantil.com te proponemos unas técnicas de relajación para padres en apuros. 

¿Estrés? Apunta estas técnicas de relajación para padres y madres

Estas son las mejores técnicas de relajación para padres

El estrés es "contagioso", por lo que podemos transmitírselo también a nuestros hijos. Les metemos prisa, les llevamos de un lado otro corriendo, no respetamos sus tiempos, que no son los mismos que los nuestros... También sucede que en ocasiones realizan tantas actividades y sus jornadas son tan extenuantes, que están sometidos casi al mismo estrés que el de un adulto.

Como padres podemos sentirnos desbordados a menudo, sentimos que no llegamos, que estamos tensos y agotados, y ese cansancio se acumula día tras día. Para liberarnos de ese estrés y tensión que se acumulan podemos probar a practicar alguna técnica de relajación que nos ayude en nuestro día a día, e incluso podemos llevarlas a cabo con nuestros hijos, de manera que además de relajarnos nosotros, se relajan ellos y pasamos un rato juntos. Estas son algunas de ellas: 

1. Practicar ejercicio
El ejercicio es un buen recurso para liberar tensiones, relajarse y despejar la mente. Tal vez no tengamos tiempo para ir dos veces a la semana al gimnasio, para correr o para hacer el deporte que nos guste, así que tendremos que buscar pequeños ratos para caminar o hacer algún ejercicio. Sacar la basura y aprovechar para darse una vuelta a la manzana, saltar a la comba 10 minutos, emplear los ratos de parque y bicicleta con los niños para hacer deporte con ellos...

2. La meditación y el Mindfulness
Ambas son técnicas y herramientas que nos enseñan a gestionar las emociones que nos pueden desbordar cada día, nos ayudan a fijarnos en el momento que vivimos y nos facilitan en un momento de estrés poder volver a la calma. Por lo tanto, son prácticas muy recomendables tanto para adultos como para niños. Si no tenemos tiempo para ir a un taller de Mindfulness, podemos recurrir a audios de meditación guiada y practicar cuando tengamos un ratito, por ejemplo, al irnos a la cama.

Hay meditación guiada para niños, y podemos aprovechar y hacerla con ellos. Reservar 10 minutos al día, (antes de dormir los niños, por ejemplo) para realizarlo con ellos.

3. Las técnicas de respiración
Las técnicas de respiración también nos pueden ayudar a parar y a relajarnos. No necesitamos dedicarle mucho tiempo y si aprendemos a respirar para relajarnos podemos aplicarlo en cualquier hora del día. En momentos de estrés en los que sentimos que las situaciones nos desbordan, párate, respira profundamente y despacio unos minutos, si es necesario vete a un lugar tranquilo y apartado.

Antes de dormirnos, podemos también dedicar unos minutos a respirar, para dormir tranquilos y relajados. El descanso es fundamental para afrontar las situaciones de el día a día.

Aprender técnicas de relajación, como la progresiva de Jacobson o pasiva guiada por ejemplo, puede servirnos de gran ayuda en nuestro día a día. Nos ayudará a controlar los niveles de estrés y tensión que podemos experimentar. 

4. Juegos calmados con los niños
Otra manera de relajarnos puede ser tan simple como jugar con nuestros hijos, leerles un libro, ver una peli con ellos... Desconectamos, nos divertimos y pasamos un rato agradable con ellos. Para relajarnos no siempre tenemos que apartarnos de todo, tumbarnos y respirar. Divertirnos y reírnos con los niños, nuestra pareja o nuestros amigos es una técnica muy efectiva de relajación.

Es importante que nos dediquemos unos minutos al día a nosotros mismos, que nos relajemos y paremos de pensar en las preocupaciones del día a día, no sólo para estar mejor sino para poder disfrutar de nuestros hijos y de nuestra familia. Es importante que el estrés y las preocupaciones no invadan nuestro espacio de familia y nos impidan disfrutar de los momentos importantes.