Método de relajación de Jacobson para niños

Una técnica para ayudar al niño a tener menos ansiedad y estrés

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Estar relajado supone sentirse tranquilo o en estado de reposo donde el nivel de activación fisiológica se encuentre al mínimo. Para conseguir este estado de “descanso” podemos utilizar las llamadas técnicas de relajación con los niños. 

Gracias a las técnicas de relajación podemos combatir las emociones negativas, y ayudar a los niños a generar estrategias y adquirir habilidades para controlar ciertas conductas, reducir y afrontar los miedos y la ansiedad de manera eficaz.

Todas las técnicas que hoy en día se utilizan para alejarse de esos estados emocionales nocivos empiezan a adquirir su estructura a partir de “la relajación muscular progresiva”, es el método de relajación de Jacobson para niños y adultos, una técnica de tratamiento del estrés desarrollada por Edmund Jacobson a principios de los años 20.

Las técnicas de relajación según la edad del niño

Relajación de Jacobson para niños

Durante la infancia los padres deben guiar y supervisar las técnicas de relajación a medida que el niño crece y va aprendiéndolas e incorporándolas como un mecanismo habitual para afrontar las situaciones estresantes.

- Ya desde el primer año de vida la relajación puede ir apareciendo: cantando canciones de manera suave, balanceando en los brazos, etc.

- Primera infancia. A partir de los 2 años y medio cuando los niños adquieren la capacidad de comunicarse verbalmente es cuando se puede empezar a introducir la relajación en forma de juego.

- Infancia. Es en esta etapa (7-9 años) cuando pueden introducirse técnicas más estructuradas. Es ahora cuando puede ser recomendable utilizar la técnica de relajación de Jacobson para niños adaptando la técnica a la edad del niño

Técnica de relajación muscular progresiva para niños

Esta técnica consiste en aprender a tensar y luego relajar los distintos grupos musculares del cuerpo de manera que el niño sepa distinguir entre las sensaciones diferentes cuando el músculo está tenso o relajado.

Una vez el pequeño se haya habituado a estas sensaciones, se encontrará en mejores condiciones para identificar aquellas situaciones del día a día que le crean tensión y ansiedad.

Cómo aplicar la técnica de relajación de Jacobson con niños

Con esta técnica se empieza centrando la atención en la relajación de brazos y manos en la primera sesión. En las siguientes sesiones se va incorporando de manera progresiva la cabeza, el cuello, los hombros, el pecho, la espalda, el estómago y, por último, las piernas. Este orden se podrá cambiar según las necesidades y la edad del niño.

Una vez se trabaja un grupo muscular se puede pasar al otro y siempre utilizando las mismas instrucciones dirigidas a que el niño note las diferencias entre la tensión y distensión de músculos.

Cuando se hayan trabajado todos los grupos musculares se puede pasar a la segunda fase en la que se aplicará la relajación pero no la tensión previa. Algunos consejos:

- Es mejor utilizar esta técnica por la noche, antes de dormir. El pequeño ha de estar cómodo y ligeramente incorporado: en un sofá, o en la cama (con una almohada en la espalda).

- Las primeras instrucciones han de estar enfocadas a crear un clima y ambiente de tranquilidad: “Te sientes cómodo y relajado…”

- Después ir introduciendo instrucciones más concretas como: “Cuando yo te diga, cierra el puño todo lo fuerte que puedas”.

- Esperar unos segundos (7 más o menos) a dar la siguiente instrucción. “deja caer el brazo sobre tus piernas”.