Lengua geográfica en niños, una enfermedad que inquieta a los padres

Suele confundirse con hongos o morderduras o candidiasis oral

Meybol Lorena Ramírez

La lengua es uno de los órganos que más utilizamos, ya que con ella y gracias a ella podemos hablar, masticar, comer, saborear... Pero además, la lengua es un indicador de cómo está la salud de nuestros hijos. ¿Echas un vistazo a esta parte del cuerpo de tu pequeño a menudo? ¿Has visto en algún momento algo que te ha alterado o asustado? En esta ocasión, quiero hablarte de qué es la lengua geográfica en niños, una enfermedad que inquieta mucho a los padres. 

Qué es la lengua geográfica

lengua geográfica en niños

Es común en la consulta encontrar pacientes que presenten alteraciones en la cavidad oral, sobre todo en los niños, que muy comúnmente se llevan todo a la boca, intercambiando lo que se llama fomites, que no es más que juguetes o utensilios que están en la escuela y que son motivo de infecciones constantes.

Hace meses, llegó a mi consulta el caso de un niño de cuatro años que presentaba una lengua como si fuera un mapa. Sus padres, como no podía ser de otra manera, estaban asustados, y es que habían observado que era algo que desaparecía, pero que al cabo del tiempo volvía a hacer acto de presencia.

Los padres pensaban que eran hongos, pero al examinar me encontré con la sorpresa: no eran hongos, ni mordeduras en la lengua. Era lo que se conoce como lengua geográfica, una patología que afecta a este órgano, pero que en principio no reviste gravedad. 

La lengua geográfica se conoce también con el nombre de glositis migratoria benigna (el término glositis significa inflamación de la lengua). Se trata de una enfermedad absolutamente benigna de la lengua y que se presenta con manchas planas rosadas o rojas claras y que pueden ser únicas o múltiples, con borde blanco, dando el aspecto de un mapa.

A medida que avanzan los días, este mapeo de la lengua va cambiando su aspecto, adoptando diferentes formas y coloración hasta desaparecer, pudiendo reaparecer muchas veces en el mismo sitio o en otro lugar de la lengua.

En algunas ocasiones, no suele ser frecuente, puede causar dolor y, a veces ardor, sobre todo al comer alimentos ácidos, picantes o muy condimentados. En ningún caso suele afectar a las papilas gustativas, con lo que el sentido del gusto no se alterado.

Causas de este tipo de inflamación de la lengua

No se sabe cuál es la causa (pero puedes quedarte  tranquila porque no es un proceso maligno, ni infeccioso, ni contagioso), pero se le ha relacionado con:

- Déficit de vitamina B.

- Ingesta de alimentos picantes o muy calientes

- Alergias.

- Cambios hormonales.

- Psoriais.

- Dermatitis seborreica.

- Alteraciones en el tubo digestivo (problemas de índole gastrointestinal).

- Estrés.

Muy comúnmente  se confunde con candidiasis oral muguet o trush oral, por el aspecto que adopta en la lengua, pero se diferencian en el tipo las lesiones que aparecen. En el caso de la candidiasis oral son como unas membranas blanquecinas puntiformes en la lengua que, cuando se desprenden, da el aspecto a la lengua como 'desnuda' y roja. Es muy común en recién nacidos, generalmente después de la primera semana de vida, y requiere tratamiento médico para el pequeño y para la madre en caso de estar dando el pecho, ya que en este caso sí se contagia a través de la lactancia materna.

La relación entre la lengua geográfica y la dermatitis atópica 

Como hemos dicho, la lengua geográfica en niños se relaciona con alergias de cualquier índole, así que si le han diagnosticado a tu hijo esta patología, puede existir detrás de ella alguna enfermedad de tipo alérgico como puede ser la dermatitis atópica, rinitis alérgica o asma. Eso sí, es muy importante recalcar que no todo niño asmático o con cualquiera de estas enfermedades va a padecer de lengua geográfia. 

Ahora, la parte que a todos los pacientes les preocupa, ¿se contagia? No existe la posibilidad de contagio ni compartiendo vasos, besos, ni con el uso de sorbetes ni a través de la saliva. Tampoco se necesita realizar ningún examen de laboratorio o estudio especial, simplemente el médico necesita saber que esta entidad existe para poder identificarla y no confundirla con otras patologías.

En principio, la lengua geográfica no necesita tratamiento alguno y se resuelve de manera espontánea, aunque no está de más tomar una de serie de medidas para que el niño no tenga molestias:  

- Hablar con el pequeño y decirle que es algo que con el tiempo se curará, para que así no se agobie.

- Nunca olvidarse de lavarse los dientes y la lengua. 

- Se podrá usar colutorios para regenerar la papilas de manera más rápida. 

- Cuando se sepa la causa, solucionar el origen de esta según las indicaciones del médico.