Posparto: ¿cuánto tiempo necesita el cuerpo para recuperarse?

Soluciones para los cambios físicos tras el parto

El posparto es una etapa donde los cambios corporales se suceden con mucha rapidez. El cuerpo necesita unas semanas de descanso para recuperarse del esfuerzo que implica el trabajo de parto y adaptarse a los cambios producidos por el nacimiento del bebé.

En el postparto: ¿cuánto tiempo necesita el cuerpo para recuperarse? En general, el cuerpo necesita entre 9 y 12 meses para volver a su forma y estado habitual y, por este motivo, es preciso que la mamá viva la etapa del posparto con tranquilidad y paciencia. El tiempo que emplea el organismo en recuperarse depende la forma física de la madre y de cómo se ha cuidado durante el embarazo.

Tiempo de recuperación de los cambios del embarazo en posparto

madre hace ejercicio con bebé

Estos son algunos de los cambios físicos más importantes que suceden en el cuerpo de la mujer durante el postparto:

1. Zona abdominal. En el embarazo, los músculos de la zona abdominal han sufrido un importante estiramiento y, durante las primeras semanas, lo normal es que la mujer note que su abdomen continua dilatado. Esto se debe a que el útero tarda aproximadamente 40 días volver a su tamaño normal. Durante el embarazo, este órgano multiplica por seis su tamaño habitual de 7 cm de alto por 5 de ancho. Nada más nacer el bebé, el útero se contrae bruscamente y a los 5 minutos tras el parto, ya ha perdido la mitad de su volumen. Se trata de un mecanismo de defensa, ya que si no ocurriera así, la madre se desangraría. Sin embargo, tarda de 5 a 6 semanas en convertirse en la pequeña pera que es, en condiciones normales.

2. Suelo pélvico. Los músculos del suelo pélvico también han sufrido una dilatación importante, debido a que durante los últimos meses, el peso del bebé presiona la musculatura del periné. Durante el parto, esta musculatura es sometida a una gran elongación para dejar paso a la cabeza del bebé. Por este motivo, es importante fortalecer esa musculatura para devolverle la tonicidad perdida y evitar la incontinencia urinaria (escapes de orina frente al esfuerzo).

3. Hinchazón. Durante el embarazo, aumenta el volumen de sangre circulante para garantizar el buen funcionamiento y el crecimiento de la placenta. La dilatación de los vasos sanguíneos disminuyen el impulso circulatorio de retorno al corazón, produciendo que las piernas se hinchen y, al mismo tiempo, el peso del útero comprime las venas que circulan por el abdomen, produciendo un aumento del volumen sanguíneo en la zona de las piernas, favoreciendo el desarrollo de varices. Después del parto, todo el sistema circulatorio y el corazón comienzan de nuevo ajustarse. Poco a poco, se reduce la hinchazón, mejora el retorno venoso y el tamaño de las venas se reduce. La práctica de ejercicio aeróbico, como caminar o correr, contribuye a mejorar el funcionamiento del sistema cardiovascular.

4. Celulitis. La retención de líquidos producida por los estrógenos también puede favorecer la aparición de celulitis. Es recomendable tomar mucho liquido, no permanecer demasiado tiempo de pie o sentada y realizar ejercicios para aumentar la circulación de la sangre en las piernas. Los masajes drenantes, el uso de cremas anticelulíticas y una dieta rica en vitaminas antioxidantes pueden ayudarte a reducir las zonas con piel de naranja.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com