Niños actores, ricos y famosos

El deseo de hacerse famoso, de crear una alternativa económica y laboral, o simplemente de hacer realidad un sueño propio o de sus padres que quieren aprovechar sus dones artísticos, está haciendo con que cada día más niños crezcan en los escenarios de teatros, películas, concursos de baile y de canto, de series de televisión, novelas, y de los anuncios publicitarios.

Los datos de las listas de los 10 niños actores más ricos de Hollywood, publicados en la revista estadounidense Forbes, nos dejan con "los pelos de punta". El ingreso de Daniel Radcliffe, que lleva desde los 12 años de edad representando a "Harry Potter", creció una barbaridad. En 2006 llegó a tener 13 millones de dólares en su cuenta. Abigail Breslin, nominada al Oscar por "Pequeña Miss Sunshine", una interesante película que hace una reflexión sobre este tema, ganó 1,5 millones de dólares pese a tener sólo 10 años de edad.

Niños famosos

En España, según los productores, parece ser que existe más control. Aún así es muy común ver a niños crecieren en los platós de televisión. Este es el caso del niño que interpretó Carlitos en el seriado "Cuéntame como pasó". Hoy, él ya es un pre-adolescente. Lo mismo ocurre con los que trabajan en series como "Aída", o con los que se dedican a cantar como es el caso de la famosa María Isabel. ¿Hasta qué punto todo eso es sano para un niño? En el año 2005, sólo en la Comunidad de Madrid se tramitaron casi 2 mil autorizaciones para que los niños pudieran trabajar en estos medios. En 2007, la cifra se ha incrementado dos veces más. La legislación es estricta a la hora de regular el trabajo de los pequeños. Impide que trabajen los menores de 16 años, evitan que trabajen más de ocho horas, exigen que descansen dos días a la semana, que tengan un cuidador-tutor al lado, y que aprueben el curso escolar. Caso contrario, les retiran la autorización para trabajar. Las administraciones vigilan que se cumplan todas las normas y no toleran abusos. Paralelo a eso, los productores y directores de casting defienden que los niños que eligen este camino deben gustar de lo que hacen y divertirse en buenas condiciones. Y nos preguntamos, qué piensan los padres de los niños. Hay niños que ganan en un día lo que sus padres trabajan para ganar en un mes. Por "la pasta" algunas familias se olvidan que sus hijos son todavía niños y que necesitan vivir, jugar, estudiar, y llevar una infancia con límites y disciplina. Acaban apuntando a su hijo en todo, cayendo incluso en la explotación. Lo que se puede observar en la televisión, por ejemplo, es que la infancia en sus programaciones sigue cada día siendo más y más rentable.