Qué es el test prenatal no invasivo en el embarazo o TPNI

Una alternativa a la amniocentesis

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

La amniocentesis es una prueba que se realiza entre la semana 16 y 22 de embarazo para saber si existen algunas alteraciones cromosómicas en el bebé, como son el síndrome de Down.

El problema de la amniocentesis es que es una prueba que supone riesgos para el bebé, con un 0,3 al 1% de probabilidades de que haya un aborto, lo que hace que muchas mujeres no se la realicen por miedo.

El test prenatal no invansivo en el embarazo (TPNI) puede suponer una alternativa para conocer las alteraciones genéticas del bebé, con un simple análisis de sangre de la madre.

En qué consiste el test prenatal no invasivo en el embarazo

Qué es el test prenatal no invasivo

Este test se comenzó a practicar en el 2013 y supone un descanso para aquellas madres a las que les da miedo hacerse la amniocentesis, ya que con un simple análisis de sangre podemos saber, con grandes posibilidades de acierto, si nuestro bebé tiene alguna alteración genética o no.

Aunque, como todo test, tiene algunas ventajas y algunos inconvenientes en comparación con la amniocentesis.

Ventajas del test prenatal no invansivo en el embarazo

- No existen riesgos para el bebé.

- Es capaz de detectar las principales alteraciones cromosómicas como el Síndrome de Down, de Patau y de Edward.

- Es fiable en un 99% en la detección de trisomías.

- Se puede hacer a partir de la semana 10 de embarazo, mientras que la amniocentesis, se hace a partir de la semana 16.

- Tenemos el resultado entre 1 y 2 semanas.

- Es perfecto para cuando tenemos un embarazo gemelar, incluso a partir de ovodonación.

- Detecta casos de gemelo desaparecido y triploidía.

Inconvenientes del test prenatal no invansivo en el embarazo

- No se aconseja si se ha hecho una transferencia sanguínea en menos de 6 meses, o un trasplante de médula ósea.

- Si en la prueba de cribado ha salido un alto riesgo, no sirve para confirmar.

- Se trata de una prueba de sospecha y no de certeza.

- Existe un 5% de probabilidades de un falso positivo, y es necesario confirmarlo con una prueba invasiva como la amniocentesis o la biopsia corial.

- Existe un 2,5% de probabilidades de no obtener resultados, sobretodo en casos de obesidad.

- En el caso de embarazo gemelar hay ocasiones en los que no pueden decirnos el sexo de los bebés.

- Tiene un alto coste, entre 400 y 900 euros.

- No sustituye a la ecografía fetal de la semana 20, ya que no detecta malformaciones.