Una comida peligrosa. Cuento para niños sobre la amistad

Cuento infantil sobre las falsas apariencias

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

El Ratón Bigotes tiene un curioso invitado a cenar que no conoce, pero parece que todo el mundo le avisa de que ese invitado puede ser algo peligroso. Descubre si realmente las apariencias engañan y si hay que juzgar a primera vista a través de este curioso cuento.

Azucena Zarzuela nos cuenta este cuento con moraleja para niños. Un cuento sobre la amistad sin barreras y las falsas apariencias.

Los ratones y los gatos no pueden ser amigos ¿o sí? 

Una comida peligrosa. Cuento infantil sobre la amistad

Una comida peligrosa. Cuento para niños sobre la amistad

El señor Ratón Bigotes era nuevo en el pueblo. Acababa de llegar y no conocía a nadie. Limpió su nueva casita y colocó en las estanterías los libros que había ido comprando en sus numerosos viajes por todo el mundo. Había sido de joven un ratón de biblioteca y ahora quería retirarse en un pequeño pueblo para escribir un cuento con todas sus aventuras.

A la semana de su llegada recibió una invitación del señor Gato Garras para cenar el próximo sábado. El señor Ratón Bigotes se puso muy contento y quiso comprarle un regalo al que iba a ser su anfitrión. En la tienda de la señora Pata Pico compró un buen vino y mucho chocolate para el postre. Pero ésta le asustó. 

- El señor Gato Garras siempre tiene muy malas pulgas. Es malhumorado y además los gatos siempre han perseguido a los ratones para comérselos -, le recordó al señor Ratón Bigotes.

- A lo mejor sólo quiere que seamos amigos -, respondió éste.

Por la tarde, antes de la hora de la cita de la cena con el señor Gato Garras, salió a dar un paseo y a jugar un poco en el parque. Fue entonces cuando sintió como todos los animales le miraban preocupados por haber aceptado la invitación. Les escuchaba murmurar. Al señor Perro Pezuñas le oyó decir que “seguro que le hace daño” y a la señora Paloma Parda que “acabará llorando”.

Empezó a preocuparse. Pero cuando llegó a la casa del señor Gato Garras, éste le recibió con una gran sonrisa. Había preparado un menú con el queso como gran protagonista, porque sabía que a los ratones les gusta mucho.

Durante la cena se rieron mucho, contaron chistes y cantaron muchas canciones. Acabaron bailando toda la noche. El señor Ratón Bigotes había encontrado un gran amigo en el señor Gato Garras, y estaba muy contento de haber sido valiente y no haber juzgado al señor Gato Garras sin haberle conocido, porque muchas veces las apariencias engañan.   

Descubre si has entendido el cuento...

Es importante que el niño, no sólo lea el texto del cuento, sino que además sea capaz de comprenderlo. La comprensión lectora es el primer paso a la lectura.

Los cuentos dan enfoques diferentes a una historia, ayudan al niño a empatizar con los personajes, y a abrirse a nuevos mundos imaginarios, pero también amplían su vocabulario y le hacen plantearse preguntas que de otra manera no se haría.

En Guiainfantil.com te dejamos algunas preguntas para ver si el niño ha entendido el cuento:

- ¿Por qué el señor Ratón Bigotes tenía miedo al Gato Garras?

- ¿Qué trajo de cenar el Gato Garras?

- ¿Por qué no hay que fiarse de las apariencias?

- ¿Crees que los ratones y los gatos pueden ser amigos en la vida real?