Hasta qué edad hay que sacar los gases del bebé

Posiciones para sacar los gases del bebé desde casa

Carla Estrada

En mi consulta pediátrica puedo decir que a diario cuando llega un recién nacido a control, una pregunta obligada de los padres es '¿cómo le puedo sacar los gases al bebé, doctora?' e, inmediatamente después, '¿hasta cuándo hay que sacar los gases al bebé? Y es que son infinitas las dudas en cuanto a los benditos gases del pequeño, algo que obsesiona y angustia a los padres por las consecuencias que puede tener en sus hijos: dolores abdominales tipo cólicos con llanto incontrolable del pequeño, lo cual requiere de buscar pronta ayuda en las emergencias de las clínicas, u otros como inquietud, sudoración fría, palidez, abdomen distendido y timpánico (suena como tambor).

Cuándo hay que dejar de sacar los gases del bebé 

hasta cuándo sacar los gases del bebé

Después de alimentar al bebé, inmediatamente lo levantamos, colocándolo por lo general de forma vertical. Inmediatamente la leche (ya sea humana o artificial) se va al fondo del estómago por ser más pesada y los gases, por ser más livianos, suben por encima de la leche y buscan salida, por lo general por la boca y se produce el eructo. Pero en realidad no todos los bebés sufren de gases y tampoco es necesario ayudar a sacarlos, ya que, o producen pocos gases o ellos solos los expulsan fácilmente.

Si el bebé se queda dormido después de lactar, no hay que despertarlo para sacarle los gases, ya que es evidente que no le molestan o no tiene nada que expulsar, así que lo más indicado es dejarlo tranquilo, por supuesto siempre echándole un ojito.

Hay otros que apenas terminan de lactar, los expulsen como un eructo (por la boca) o por el recto, llamados científicamente flatos (pedos, plumitas, peos) u otros, los expulsarán al rato de haber comido por sí solos.  También puede ser que ni expulsen ni siguiera un gas, a pesar de pasar rato ayudándolos a expulsarlos y es cuando los padres o la gente que está a su alrededor, se quedan esperando el bendito gas, aunque sea uno chiquito.

Y si el eructo llega a ser grande y ruidoso, hasta fiesta hacen, incluso aplauden, una gran hazaña, pero también si el gas se expulsa por recto se extrañan y piensan que eso no debe ser normal, o sea, tiene que salir a juro por la boca, sino no sirve e, incluso, llegan a pensar que él bebé puede estar enfermo.

De verdad que, alrededor de los benditos gases del lactante, hay muchos mitos, que hay que derrumbar y por lo general los mismos se dejan de sacar cuando los bebés ya comienzan a tener más movilidad y esto es más o menos después de los 3 a 4 meses de nacido, aunque hay madres o abuelas, que insisten sacarlos hasta que comienzan la alimentación complementaria.

¿Los gases son más frecuentes en bebés alimentados con leche materna o con leche artificial?

gases con leche materna o artificial

Los bebés que reciben lactancia materna producen menos gases, ya que la leche humana es de muy fácil digestión. Sus componentes como la proteína (suero y caseína), la lactosa y la grasa se digieren más fácilmente, que los contenidos en la leche artificial, llamada también “maternizada”, lo que también previene los problemas de diarrea o estreñimiento, que también llevan a mayor producción de gases.

Los gases del lactante también se pueden atribuir a otras situaciones, que permiten que el bebé trague aire y se acumulen en su sistema digestivo, como son:

- Un mal agarre del bebé a la teta, donde su boca no hace buen enganche.

- Una inadecuada posición de la madre y el bebé al amamantarlo.

- Llanto frecuente y continuo.

También se observa más producción de gases en ciertas patologías como:

- Crisis o brotes de crecimiento, por fermentación de grandes cantidades de lactosa.

- Intolerancias o alergias alimentarias.

- Gastroenteritis o enterocolitis, por procesos infecciosos virales o bacterianos.

Cómo sacar los gases al bebé

Cuando llegan a la consulta y los padres me piden que les enseñe cómo poder sacar los gases de su bebé, les explico las siguientes maneras de hacerlo:

- Colocar al bebé vertical sobre su hombro y con una mano hacer movimientos en la espalda, masajeando de abajo hacia arriba. Es la posición más tradicional y la que aparentemente resulta mejor para sacar los gases, además se trata de una postura donde el bebé está más cómodo y siente el calor y el abrigo de su madre, o de quien lo realiza.

- Situándolo boca abajo sobre su regazo y también haciendo con una mano, movimientos de masajes ascendentes en la espalda.

- También se puede poner sobre el antebrazo boca abajo, tipo arrullo.

- Con masajes abdominales (para mí los mejores). La mano se mueve en dirección a las agujas del reloj, sobre el abdomen del bebé, haciendo una leve presión. Se realiza varias veces.

- Y, también, a través de movimientos de flexión y extensión de las piernas sobre el abdomen, lo que llaman el movimiento de la bicicleta, una pierna se flexiona sobre el abdomen y la otra se estira.