Por qué son buenas las artes marciales para niños con problemas de concentración

Beneficios de las artes marciales para niños TDAH

Música, pintura, fútbol, inglés... Son algunas de las extraescolares por las que pasamos durante años, sin embargo, ninguna parecía funcionar. Los profesores se quejaban porque el niño no prestaba atención y el niño se quejaba porque no quería ir. Un buen día, conocimos a un profesor de karate especializado en la enseñanza de niños de primaria y secundaria.

El sensei nos habló de los beneficios que tenían las artes marciales para niños con problemas de concentración y nos propuso probar. Cuatro años después mi hijo sigue dando clases de karate y los logros obtenidos en el niño en cuanto a ganar en capacidad de atención han sido enormes.

Ventajas de las artes marciales para niños con problemas de concentración

Artes marciales para niños con problemas de concentración

Las artes marciales como el karate, el judo o el taekwondo enseñan a los niños disciplina, la lealtad, el autocontrol o la canalización de la energía propia. Son una disciplina que fue creada como autodefensa pero que, hoy en día, la practican miles de niños como una estupenda forma de mantenerse en forma física y mentalmente.

Es además un estupendo ejercicio físico para los niños. Las artes marciales no son un tratamiento para niños con TDAH pero sí les ayudan y mucho. ¿Por qué?

- Las rutinas estimulan la atención: en las artes marciales se realizan una serie de rutinas o movimientos coordinados, estos movimientos siguen un orden. Por ejemplo, no puedes levantar la mano, si antes no has avanzado el pie o, no puedes girar la cadera si antes no has colocado el cuerpo en posición. Todas estas rutinas ayudan muchísimo a los niños con problemas de concentración, ya que fomentan la atención y, por supuesto, la memoria.

- Aprenden de forma gradual: el aprendizaje de las artes marciales se hace de forma progresiva, irán aprendiendo poco a poco las diferentes katas, es decir, la secuencia de movimientos predeterminados. A la hora de hacer una kata, toda la mente y el cuerpo ha de estar centrado en ella, por lo tanto es una excelente forma de fomentar la concentración.

- Han de alcanzar metas: en las artes marciales cada niño avanza a su propio ritmo, algunos consiguen subir de cinturón en poco tiempo y otros necesitan más. Sin embargo, cada vez que alcanzan un nivel superior obtienen un cinturón de otro color, esto ayuda a los niños TDAH a estar motivados y a luchar por un objetivo. Y es que los niños con poca capacidad de concentración suelen desmotivarse en seguida si no hay un logro, un premio.

- Se refuerza el crecimiento personal: a los niños TDAH les cuesta mucho asumir la competición con otros niños, por ello suelen rechazar deportes en los que creen que no van a destacar frente a otros niños. El karate, el judo o el taekwondo se basa en la mejora personal, no hay lugar a quedar mal delante de los compañeros porque no marcaron un gol o porque no metieron ninguna canasta.

- Canaliza el exceso de energía: para los niños hiperactivos la práctica de un deporte es esencial, les ayuda a liberar toda esa energía que parece inagotable. Tanto las sesiones de entrenamiento en las artes marciales, como las katas en sí suponen un excelente vehículo para sacar fuera su rabia, frustración o excedente de energía.

- Fomenta la autoestima: las artes marciales para niños con problemas de concentración son estupendas porque suelen recibir muchas reprimendas en general por todo y esto hace que se resienta su autoestima. Sin embargo, las artes marciales les ayudan a creer en sí mismos, ya que ven que van consiguiendo logros, y lo hacen ellos con su esfuerzo, y esto fomenta una mejor visión de sí mismos.