El error de abandonar momentáneamente a tu hijo como castigo

Por qué no debemos amenazar al niño con irnos si no quiere venir con nosotros

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

¿Has dicho alguna vez aquello de "o vienes o me voy? ¿Y te has ido? Es muy posible que hayas amenazado con hacerlo muchas veces y no hayas rematado el aviso nunca, o que, tras una esquina hayas mirado el impacto que ha producido en tu hijo quedarse solo, como escarmiento.

Pues bien, hay quien sí lleva este aviso al extremo, este es el caso de  una madre de Paraná (Argentina) que incluso fue investigada por la policía. ¿Qué hizo? Se metió en el coche, arrancó y... ¡se fue dejando a su hija atrás! Una cruel sanción de una madre que no tuvo en cuenta que abandonar momentáneamente a tu hijo como castigo es un grave error. 

Madre abandona a su hija como castigo

El error de abandonar al niño como castigo

Este vídeo es realmente triste, en él se ve como una madre se mete en el coche, arranca y deja a su hija detrás. La niña grita, intenta detener el coche y lo persigue pidiendo no quedarse en la calle. Sin embargo, la madre sigue su camino.

El vídeo fue grabado por una vecina del lugar y, no queda claro si fue un castigo para la niña ni cuánto tiempo estuvo sola. El hecho fue denunciado a la policía quien identificó a la madre y abrió un expediente para ser investigada por el Consejo Tutelar de la región. Lo que la policía sí informó es que la niña no fue abandonada en la calle y la madre volvió a por ella.

¿Un castigo ejemplar? ¿Desproporcionado? ¿Injusto? La sensación que te queda al ver el vídeo es de un enorme sentimiento de tristeza y pena hacia la niña que, quizás habría cometido la mayor de las travesuras, pero el castigo impuesto es tan cruel que no hay nada que lo justifique.

El error de abandonar a tu hijo como castigo

El castigo impuesto por esta madre argentina es extremo y no suele ser habitual, sin embargo, a una menor escala, no es tan infrecuente. 

No es tan extraño que sucedan cosas como que entre toda la familia en un centro comercial, el el niño se suelta de nuestra mano y sale corriendo. Hay padres que, como escarmiento, no van tras él, sino que dejan que se vaya para que, cuando decida parar, se de cuenta de lo peligroso que es irse de tu lado, porque se ha quedado solo.

Y, ¿en esas rabietas en las que el niño se tira al suelo y decide no andar? Hay quien decide continuar la marcha harto de estos berrinches dejando al niño atrás. Quizás solo unos pasos, o hasta la vuelta de la esquina, pero es lo suficiente para que el niño piense que sus padres no se quedan ahí con él, que le han dejado solo.

Este hecho tan nimio o al que no hemos dado importancia, tiene mucha más de la que pensamos. Realmente la forma de proceder no debe ser "abandonar" al niño, esta actitud puede provocar un trauma en él que impacte sobre su forma de ser, sobre todo, si es algo que se repite a menudo, o se ha dado en una situación que el niño no olvida pese al tiempo que pase (como le puede ocurrir a esta niña argentina): 

- Inseguridad: se volverán inseguros y exagerarán el miedo a perder la atención de los padres.

- Miedo al abandono: se pronunciará aun más el miedo a quedarse solo, se convertirá en un miedo excesivo e irracional acerca de la idea del abandono por parte de sus padres, incluso aunque salgan de casa para ir a trabajar.

- Dependencia: se incrementará la actitud de dependencia hacia los padres y de posesividad.

- Alteraciones del sueño: puede comenzar a tener pesadillas o terrores nocturnos.  

- Baja autoestima: surge incluso una necesidad de ser aceptado y querido por sus padres, amigos o compañeros. 

¿Qué hacer entonces si el niño se escapa corriendo o se tira al suelo y no quiere venir con nosotros?

- Si vamos al supermercado y quiere salir corriendo, podemos hacerle partícipe de la compra: que empuje el carrito o guarde alimentos en la cesta.

- Si tiene una rabieta y se tira al suelo, es preferible aplicar la paciencia, esperar sin hablar, sin negociar y sin hacerle mucho caso a lo que está haciendo.