El problema viene cuando el bullying empieza en casa (y en los padres)

Educar en valores para que nuestros hijos no sean víctimas de acoso escolar, pero tampoco agresores o testigos

Núria Capdevila García
Núria Capdevila García Redactora y maestra de inglés
Revisado por María Machado, Redactora, el

El entorno escolar suele ser un espacio divertido para los niños, donde aprenden, se rodean de otros niños y desarrollan sus habilidades sociales. Es un espacio en el que, al fin y al cabo, los niños deberían sentirse seguros, respetados y cómodos. Sin embargo, esto no siempre es así. Cuando el bullying empieza en casa (en la actitud y ejemplo que damos a los padres) tenemos un gran problema, puesto que no estamos educando en valores de respeto a nuestros hijos.

Para evitar que nuestros hijos se conviertan en víctimas de acoso escolar, pero también en agresores (o si son testigos, que sepan cómo actuar), a continuación analizamos esta problemática que va mucho más allá de las aulas y las escuelas.

Identificar cuándo el bullying empieza en casa y en los padres

Cuando el bullying empieza en casa de los niños

El término bullying, o acoso escolar, hace referencia a todas aquellas conductas que los niños llevan a cabo en el aula con el fin de molestar, menospreciar y aislar a otros niños. El bullying es una de las mayores causas de absentismo escolar, así como de abandono prematuro de los estudios. Por ello, si queremos que nuestros hijos estén en un entorno seguro dentro de la escuela en el que puedan aprender y ser felices, debemos poner todos nuestros esfuerzos en prevenir estas prácticas tan nocivas y agresivas para nuestros hijos.

La creencia más extendida alrededor del bullying es que este empieza y se genera en las aulas. Es fácil escuchar como los padres hablan negativamente de la escuela y de los profesores en situaciones de bullying. Sin embargo, debemos dejar claro que el bullying no solo comienza en las aulas, sino que los padres y la familia podemos generar y fomentar estas conductas sin darnos cuenta.

Los niños aprenden por imitación y, por ello, los padres debemos ser muy conscientes de nuestras actitudes y analizar qué ejemplo les estamos dando a cada momento. Únicamente con una conducta adecuada por parte de los padres conseguiremos que el bullying no se inicie en casa.

Educar en valores a los niños para erradicar el acoso escolar

Erradicar el acoso escolar en los niños

Todos queremos ser buenos padres y nos esforzamos día a día para educar y enseñar a nuestros hijos con valores positivos que mantengan a lo largo de su vida. Sin embargo, hay pequeñas actitudes que pasamos por alto y que pueden llevar a nuestros hijos a hacer bullying o bien a sufrirlo en silencio. Dada la importancia de este comportamiento, es importante que analicemos, como padres y referentes de nuestros hijos, qué valores queremos transmitirles.

La empatía es uno de los primeros valores que los padres debemos enseñar a nuestros hijos, así como también debemos fomentar el compañerismo. Es fundamental hacerles entender que siempre tendrán preferencia por unos compañeros por encima de los otros, pero deben saber respetar las diferencias que hay entre ellos.

Los padres jugamos un papel importantísimo cuando les preguntamos sobre los compañeros. Debemos ser abiertos, escuchar y siempre tener una actitud positiva cuando nos hablan de los otros compañeros de clase. Este será el primer paso para que sean los propios niños quienes denuncien los casos de bullying en algún amigo o, incluso, si viven el acoso en su propia piel.

Cuando un niño o niña está siendo víctima de bullying, debe encontrar en sus padres la tranquilidad que merece, así como la seguridad de que estos van a estar a su lado. Si nuestro hijo está siendo víctima de acoso escolar, debemos transmitirle todo nuestro cariño, paz y serenidad a la vez que tomamos medidas firmes para evitar que esta situación se repita día tras día (hablar con el colegio, buscar soluciones...). El clima de confianza en casa es la pieza esencial para acabar con estas agresiones físicas y psicológicas y hará que los niños se abran a explicarnos lo que viven cada día.

Niños víctimas, acosadores y testigos: el triángulo del bullying

Si el bullying comienza en casa y en los padres

El bullying no se refiere solo a la víctima y al agresor, sino que hay otra figura muy importante: los niños que son testigo del acoso. Cuando hablamos de testigos, estamos hablando de aquellos niños y niñas que ven esta situación y no saben qué hacer.

Los niños testigos tienen miedo al acosador y a las consecuencias que podrían sufrir si pusieran en conocimiento de los adultos estas actitudes. Debemos hacerles entender que el problema no está en la víctima ni en las diferencias que hay entre ellos, sino que es el propio agresor el que también necesita ayuda.

Los niños agresores son niños que no se sienten queridos y tienen una necesidad enorme de atención por parte de los adultos. Por ello, es de vital importancia hacer entender a los niños que deben exponer estas situaciones tanto por el bien del agresor como por el de la víctima de bullying. Es la única manera de que ambos reciban la ayuda que tanto necesitan.

Ser conscientes de la gravedad del bullying, así como de las consecuencias negativas que genera este comportamiento en los niños es el primer paso para frenar estas conductas de acoso escolar. Solo desde nuestro conocimiento y ejemplo podremos erradicar estas actitudes tan nocivas para nuestros niños.

Recursos educativos para hablar del bullying con los niños

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