6 dañinos pensamientos que causan problemas emocionales a los niños

Aprende a reconocer las distorsiones cognitivas más frecuentes en tus hijos

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

Seguro que alguna vez habéis escuchado las siguientes frases 'siempre me sale todo mal', 'y si al final me caigo' o 'él debe estar triste porque yo estoy triste'. Pues bien, estos pensamientos hacen referencia a lo que en inteligencia emocional llamamos distorsiones cognitivas. Hablamos de algunos pensamientos dañinos que, incluso, pueden acabar provocando problemas emocionales en los niños. De ahí que los padres debamos aprender a identificar algunos de los más frecuentes para trabajarlos con los pequeños de la casa.

Pensamientos que generan problemas emocionales

Problemas emocionales de los niños causados por los pensamientos dañino

Es frecuente que, tanto pequeños como adultos, en ocasiones tengamos creencias o hábitos de pensamiento equivocados e imprecisos que deforman nuestra realidad. Estas son las distorsiones cognitivas.

Estos pensamientos, totalmente subjetivos, pueden provocar consecuencias negativas como alteraciones emocionales, conflictos en las relaciones con los demás, o visión simplista y negativa de la vida. Es importante darnos cuenta de ello y ayudar a nuestros hijos e hijas a que también se den cuenta. Y es que analizar nuestra realidad de la manera más completa posible ayuda a un mejor entendimiento de lo que está pasando y de esta manera evitar posibles consecuencias negativas que puedan derivar de estos hechos.

Para que estos aspectos se entiendan mejor, he hecho una lista con seis de las distorsiones cognitivas más frecuentes en niños y niñas:

1. Culpabilidad
Ocurre cuando un niño o niña piensa que es responsable del sufrimiento de los demás, o, por el contrario, de su propio sufrimiento. Se siente culpable de muchas cosas negativas que le ocurren a los demás.

2. Filtraje o abstracción selectiva
En este caso, nos referimos a esas situaciones en las que los que los niños solo destacan el lado negativo, incapaces de resaltar lo positivo de las circunstancias que les rodean. Por ejemplo, cuando en una fantástica y divertida tarde de cumpleaños con amigos y amigas, nuestro hijo comenta 'vaya rollo de fiesta, la tarta no me ha gustado'. Aquí el niño solo tiene en cuenta los detalles negativos mientras ignora todos los aspectos positivos de la situación.

El resultado es que estos pensamientos negativos excluyen todo lo demás. Al sacar los pensamientos negativos fuera de contexto, estos se hacen mayores y más tremendistas, como consecuencia los sujetos pueden estar más irritables y exageran cosas que carecen de importancia. Este es uno de los más frecuentes en la infancia.

3. Etiquetas globales
Se produce cuando un niño o niña, por ejemplo, ve en otro que ha hecho una buena jugada en el futbol y lo cataloga de fantástico jugador e incluso de maravillosa persona, aunque haya presenciado algún inadecuado comportamiento. En este caso, se demuestra que el pequeño es incapaz de ver más allá de esa buena jugada. Esto es muy frecuente cuando se admira a otro niño.

4 La falacia de la recompensa divina
Esto ocurre cuando el niño o la niña se comporta correctamente porque espera obtener una recompensa y no porque piensa que debe hacerlo así. Se sacrifica y se esfuerza por el premio que recibirá.

Si te paras a pensar, seguro que te das cuenta de que esto también nos pasa a los adultos. Esperamos nuestro premio, nuestra recompensa, y cambiamos nuestro comportamiento para conseguirla. Y es que hay que hacer las cosas como hay que hacerlas.

5. Visión catastrófica
'Y si al final me sale mal…', es pensar en que si algo malo va a suceder seguramente le sucederá. Son los pensamientos que responden a la expresión 'y si…'. Esta distorsión puede provocar la falta de acción por parte de la persona al pensar que le puede pasar algo malo. Detrás podemos encontrar inseguridad en el niño o la niña.

6. La falacia de justicia
Se produce cuando el niño o la niña piensa que actúa según marca la justicia o según pide el maestro, pero el resto no. Estos niños suelen sufrir mucho ya que sienten que el resto va en contra de lo que ellos creen que se debe hacer.

¿Y cómo los padres podemos ayudar a los niños?

Qué son las distorsiones negativas y cómo afectan a los niños

El hecho de presentar distorsiones cognitivas de vez en cuando es algo relativamente habitual. El problema surge cuando todas las actuaciones se rigen por ellas, dando lugar a dificultades en habilidades sociales, de pensamiento, de autoestima…

Tanto en casa como en el colegio es conveniente trabajar con los alumnos desde edades tempranas el funcionamiento del pensamiento para que comprendan que muchas de las cosas que su pensamiento les muestra como 'verdadero' realmente no lo son.

Existen juegos de imágenes, como la popular ilustración creada por el dibujante inglés W.E Hill, en la que podemos ver o una joven mujer o una mujer mayor, según se mire, que nos pueden ayudar a trabajar con los niños la flexibilidad de pensamiento y la empatía, entre otros aspectos. Te animo a que indagues en ello, es muy divertido.