Cuando hacer un regalo a los profesores se ha convertido en una obligación

¿Por qué un sencillo 'Gracias' no es suficiente para expresar agradecimiento?

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

Llega el final de curso y el debate se vuelve a abrir: ¿debemos hacer un regalo a los profesores? Se trata de un tema muy polémico y en el que cada uno tiene una opinión, por eso yo quiero hoy expresar la mía, sobre todo, porque estoy en contra de esta nueva tendencia, aunque participe de ella, y es que para mí hacer un regalo a los profesores se ha convertido en una obligación. 

La polémica de hacer un regalo a los profesores

hacer un regalo a los profesores

Todos los años me repito la misma frase: 'Al año que viene no me apunto al regalo de la maestra de mis hijas', pero al final vuelvo a hacerlo, porque no quiero que la próxima vez que vaya a buscarlas a la salida del colegio me señalen con el dedo o me critiquen por lo bajini las creadoras y promotoras del grupo de Whatsapp 'Regalo profesores', y, también, porque lo último que espero y deseo es que alguien etiquete a mis pequeñas por 5 ó 10 euros.

Para mí esta moda de hacer regalos a los profesores es una muestra más de consumismo de la sociedad y, también, de quedar bien de cara a la galería. Con esto no quiero decir que no haya que ser agradecido y reconocer que la labor que hacen los docentes es extraordinariamente importante para el desarrollo y la educación de nuestros hijos, pero sinceramente creo que se nos está yendo de las manos. 

Por suerte, en la clase de mi hija mayor 'se cortó' esto de hacer regalos cuando entraron en primaria, algo que tampoco entiendo muy bien porque, aún estando en contra, ¿qué pasa, que este tipo de maestros ya no merecen un detalle? ¡Incoherente! 

Por otro lado me he enterando que en la otra clase de segundo de primaria, un grupo de madres ha decidido en 'petit comité' hacer un regalo a la profesora, con lo que vamos a llegar a final de curso y nos vamos a encontrar con que algunos docentes tienen regalo y otros no, ¡situación embarazosa al máximo! 

En el caso de la pequeña, en primero de infantil, se ha tirado la casa por la ventana. Son 25 niños en clase y se han puesto 10 euros para hacer un 'obsequio' a dos profesores: la tutora y la de inglés. En total tenemos la friolera de ¡¡¡250 euros para gastarnos!!! Las madres hemos decidido hacer una zapatillas tipo Converse con el nombre de todos los niños (todo un detallazo, pero dudo de si se lo pondrán para ir por la calle) y... ¡atentos! una experiencia en un hotel para dos personas. ¿Es o no exagerado?

Yo hago mi trabajo y nadie me paga por ello, y no pasa nada. Sigo viniendo con mi mejor sonrisa a buscar las últimas noticias de embarazo o las novedosas técnicas de educación para ayudar a otros padres que, como yo, se preocupan por sus hijos e intentan educarles en valores.

A veces recibo comentarios negativos porque el artículo no le ha gustado a un lector y tomo buena nota de ello, y otras felicitaciones porque he podido ayudar a una madre o un padre en un momento de crisis, pero nadie me manda regalos y no por ello voy a dejar de ponerme frente al ordenador. ¿Por qué sí hay que hacerlo con la profesión de profesores? ¿Por qué no se hace con los médicos o los pediatras, que también juegan un papel muy importante en la vida de nuestros hijos y en la nuestra? ¿Por qué un 'Gracias' no es suficiente?

Me quedo con la frase que escribió hace unos días mi compañera Marga Santamaría, coach educativa y pedagoga sobre este tema, y que me ayuda a no verlo todo tan negativo y, sobre todo, a pensar que somos los padres los culpables de todo este show: 'Los profes no medimos el regalo, ni valoramos si lo hay o no, nuestro regalo ya lo tenemos cada día con nuestros alumnos'.