Palos de colores - Juego casero de atención para niños de 1 a 3 años

Una actividad matemática para que tu hijo aprenda los colores y las figuras geométricas

Guiomar Toledano, Maestra de Educación Infantil
En este artículo
  1. Paso a paso para hacer el juego casero de los palos de colores
  2. Atención, concentración y otras habilidades que trabajamos
  3. Cómo plantear esta actividad a los niños de 1 a 3 años

A menudo nos encontramos un poco perdidos sobre qué actividades podemos hacer con los niños de 1 a 3 años. Solemos recurrir a juguetes o juegos comerciales que desarrollan el juego simbólico o de imitación al adulto, juegos con sonidos musicales, libros infantiles y todo aquello relacionado con la construcción. Sin embargo, con unos palos de colores (de esos que encontramos en cualquier papelería) podemos plantear un sencillo juego casero para trabajar la atención, concentración, psicomotrocidad fina...

Se trata de una actividad matemática que puedes realizar en casa y que tiene bastantes beneficios para tu hijo o hija dentro de las edades anteriormente mencionadas. Es rápida, colorida, sencilla de hacer y los resultados mediante su práctica son todo un éxito.

Paso a paso para hacer el juego casero de los palos de colores

Materiales:

  • Folios blancos
  • Palos de colores (depresores)
  • Ceras, rotuladores, lápices o similares
  • Plastificadora y plásticos para plastificar (opcional)

Juego casero con palos de colores para niños

Siguiendo estos sencillos pasos podemos llevar a cabo nuestra actividad casera. Recuerda, con ella vamos a ayudar a los niños de 1 a 3 años a aprenderse los primeros colores, pero también trabajamos conceptos matemáticos como la seriación o las figuras geométricas. Es un juego perfecto para que los niños centren su atención y vayan trabajando, poco a poco, su concentración.

1. Recortaremos los folios de papel por la mitad, tamaño cuartilla.

2. Llega el momento ahora de preparar los palitos. En muchas papelerías puedes encontrarlos de distintos colores, pero si solo los has encontrado de color madera (incluso puedes usar palos de helados), puedes pintarlos tú misma con pintura. No tardarás mucho y, quizá, puede ser una opción más económica.

3. Con los palitos realizaremos sobre el papel la figura que queremos representar. Con la ayuda de las ceras, rotuladores o el material que hayamos escogido, repasaremos el borde de cada palito y lo retiramos. Ya tendremos nuestra figura dibujada.

4. Con el mismo material, daremos color a cada palito en el papel. El color de cada palito en el papel determinará qué palito colocar sobre él.

5. Para dar firmeza al papel y evitar que se estropee pasado un tiempo, podemos plastificarlo.

6. Ahora solo queda... ¡ponernos a jugar con los niños! Es tan sencillo con proponer una hoja a los niños en la que hayamos pintado una disposición de los palos (según su colocación y colores). Los pequeños deben colocar el palo del color que corresponda sobre el folio. Si queremos hacerlo un poco más complicado, podemos pedirles que hagan dicha forma fuera del folio pintado.

[Leer +: Juego casero de los botones arcoíris para aprender los colores]

Atención, concentración y otras habilidades que trabajamos

Trabajar la atención con los niños

Son numerosos los beneficios que reporta dicha actividad en vuestros hijos e hijas, los cuales paso a detallar a continuación:

1. Psicomotricidad fina
Desarrolla la psicomotricidad fina, recordemos que esta implica movimientos precisos, básicamente de coordinación entre la mano y la vista. Durante la actividad estarán desarrollando la coordinación óculo manual continuamente y realizando movimientos precisos con la mano. Siempre puede contar con la ayuda del adulto.

Recordemos también que la psicomotricidad fina se desarrolla y potencia trabajándola a diario, con paciencia y constancia, sobre todo en edades tan tempranas. Los juegos y actividades caseras como esta son herramientas muy valiosas para trabajar la coordinación óculo manual.

2. Atención y concentración, entre otras
Estaremos potenciando habilidades como la atención, concentración, observación y descarte. Esta actividad es dinámica, cambiante, por lo que captaremos dichas habilidades de nuestro hijo o alumno sin ningún esfuerzo. No podemos olvidar, que para los niños de hasta 3 años es difícil mantener la atención y concentración en la misma tarea.

Con este juego siempre tendremos esa motivación e interés que necesitamos por parte del niño o niña.

3. Vocabulario: aprender los colores
Gracias a esta actividad, el niño o niña comenzará a identificar y reconocer los primeros colores (azul, rojo, amarillo, naranja y verde). Para escogerlos deberá de hacer un ejercicio de discriminación entre una colección de palitos de colores.

4. Nociones matemáticas y figuras geométricas
Esta actividad casera incluye algunos aspectos matemáticos para los niños más pequeños como pueden ser:

  • La realización de figuras geométricas con los palitos de colores (triángulo, cuadrado, rombo, etc.).
  • Seriación de palitos y colores.
  • Palos en posición vertical, horizontal y diagonal.

Cómo plantear esta actividad a los niños de 1 a 3 años

Juego casero para niños de 1 a 3 años

Esta actividad puede presentarse al niño como un juego libre. En este caso, se le entrega la actividad y vemos qué ocurre y cómo lo emplea sin que le digamos nada. Muchas veces puede sorprendernos al comenzar a realizar la actividad de la manera deseada o puede desarrollar otra actividad diferente a la pensada pero totalmente válida.

O, por el contrario, podemos llevar a cabo una actividad dirigida (es lo más común a estas primeras edades), dando las indicaciones oportunas. De manera dirigida podremos observar si el niño es capaz de discriminar e identificar el color que le hemos sugerido y así ver sus progresos cada vez que la realicemos.

Un truco para que todas las actividades caseras que realices para estas edades sean un éxito: se le debe de presentar al niño de una manera atractiva, con objetos que sean de su interés y que puedan repetir la actividad una y otra vez. Los colores siempre son acierto en todas las actividades, ya que tienen ese punto llamativo que atrae la atención y el interés del niño o niña.

Si además las realiza con un adulto cerca, el niño o niña desarrollará también su capacidad social, se crearán vínculos de apego entre ambos.

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