Cosas que estoy enseñando a mi hija y que le ayudarán a escribir bien

Preparar sus manos para el gran momento es muy sencillo con los juegos y actividades que te proponemos

 A veces pensamos que aprender a escribir tiene que ver con conocer las letras del abecedario, pero detrás de eso hay algo fundamental: la motricidad de las manos. Para un niño o una niña que ha trabajado con anterioridad con sus manos le será mucho más fácil comenzar a dar sus primeros trazos. No importa si aún quedan años para que aprenda a escribir, desde que comienzan a usar sus extremidades superiores podemos ayudarles a desarrollar la agilidad y la fuerza de las mismas. Algún día, cuando se enfrenten a su primera letra, todo será mucho más fácil para ellos, y por ello estas son las cosas que estoy enseñando a mi hija antes de que empiece a escribir.

Ideas y juegos para desarrollar la motricidad de las manos

actividades que ayudarán a tu hijo a escribir bien

Para allanar el camino hasta el día que les toque aprender a escribir, lo ideal es fomentar juegos en los que las manos sean el motor principal. Como seguramente ya sabes, el juego es la mejor manera de aprender cualquier cosa (también cuando somos mayores); y es que si se ríen, se divierten, se concentran de manera lúdica… ¡entonces aprenderán todo lo que se propongan!

1. Jugar con plastilina
La plastilina es ideal para fortalecer las manos y desarrollar la motricidad fina de las mismas. Juega con ellos, enseñándoles a hacer diferentes formas, y a medida que crezcan hacer cosas más complicadas. Por ejemplo, pedirles que hagan ojos en una cara, un aro pequeño, una estrella…

2. Pintar sobre distintos materiales
Desde el año de edad, un bebé puede usar una cera o crayola y empezar a hacer trazos. Se trata de una actividad lúdica muy económica que fomenta la motricidad de las manos, además de la imaginación y el desarrollo cognitivo. En función de los años que tenga, podrás ponerle retos diferentes a la hora de dibujar, por ejemplo, colorear un dibujo impreso o hacer líneas paralelas. Por cierto, los mandalas para niños son geniales para desarrollar la motricidad de las manos.

[Leer más: Por qué deben los niños pintar mandalas]

3. Recortar y pegar
Cuando ya tengan edad para recortar y usar pegamento de barra, jugad a hacer un mural juntos. Puede ser sobre una temática en concreto o simplemente sobre colores. Por ejemplo, podéis elegir el verde, el rojo y el amarillo y recortar todo lo que tenga esos colores de las revista que tengáis en casa. ¡Quedará precioso!

4. Sentir texturas
Es importante que desde bebés comiencen a estimular la sensorialidad de las manos. Cuando son bebés, una manta sensorial (que incluso puedes hacerla tú mismo) es una buena idea. A medida que crecen, puedes jugar con otras texturas distintas: con hojas, flores, granos de maíz o arroz, gelatina… ¡Os lo pasaréis en grande!

5. Aplastar objetos
Pueden ser pelotas, dados de tela o cualquier cosa blandita con la que necesiten hacer algo de fuerza. Si es de un material que al aplastar vuelve a su forma original, les fascinará. Pero también disfrutan aplastando plastilina o sus peluches.

6. Moldear masa
¡Vamos a hacer galletas! Además de divertirse, al amasar desarrollan la fuerza en las manos, lo que es ideal para que en un futuro puedan realizar otras actividades como escribir.

Más cosas que puedes hacer con tu hija que la ayudarán en el momento de empezar a escribir

aprender a escribir bien

¿Qué te parece? ¿Alguna vez habías pensado que todos estos juegos pueden ayudar a tu peque a escribir el día de mañana? ¡Aquí hay más!

7. Tocar el piano
Si tienen un pequeño teclado, el movimiento de los dedos en las teclas les ayudará a mejorar la motricidad fina de los dedos. Además, como seguro sabes, la música tiene muchos beneficios en el desarrollo de los niños: fomenta la imaginación, la creatividad, mejora su estado de ánimo e incluso la coordinación y la respiración.

[Leer más: Beneficios de la música para los niños]

8. Armar cosas
Los juegos de blocks para armar son fantásticos para desarrollar la motricidad de las manos. También los puzzles, las maquetas y cualquier juego que implique un movimiento controlado con las manos.

9. Resolver laberintos
Para los más pequeños, los laberintos son ideales. Les ayuda a fijar la atención con las manos y a moverlas por el espacio. Muchos de los movimientos que aprenden a hacer con los laberintos les ayuda después en su vida cotidiana, como a la hora de vestirse, de pintar y dibujar y, por supuesto, cuando aprendan a escribir.

10. Tender ropa o jugar con las pinzas
Aprender a abrir y cerrar las pinzas de la ropa con el dedo índice y el pulgar es un reto para cualquier niño pequeño y es un ejercicio perfecto para empezar a desarrollar la motricidad fina con los dedos.

11. Enhebrar rollos de papel higiénico
Existen juguetes de formas que pueden ser enhebrados con una cuerda, pero también puedes inventar un juego similar. Por ejemplo, puedes usar los cartones del papel higiénico. Para los principiantes, usa una cuerda y pídeles que la pasen en el espacio del tubo. Los expertos pueden hacerlo en un agujero más pequeño que previamente habrás hecho. También puedes hacer formas con cartón grueso y hacerles un agujero en medio por el que pasará la cuerda o hilo grueso.

12. Papelitos en la botella
Necesitarás únicamente una pequeña botella de plástico transparente y papelitos de colores (puede ser papel crepé de colores cortado en trocitos). Podéis incluso cortarlo primero con los dedos para después introducir los papelitos poco a poco por el cuello de la botella.

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