Piercing en la embarazada: solución a las dudas más frecuentes

Recomendaciones y dudas más comunes sobre el uso del Piercing en embarazadas

Alba Caraballo Folgado

Hay mujeres que, antes de quedarse embarazadas, ya lucían piercings en la panza o incluso en los pezones. Sin embargo, iniciar su gestación van viendo como crece su barriga y se preguntan si existe algún riesgo relacionado con esas perforaciones.

Es más, hay incluso quien se plante hacerse piercings durante el embarazo en el ombligo y otras partes del cuerpo. ¿Qué recomiendan los expertos respecto a los piercing en la embarazada?

¿Estás embarazada y quieres ponerte un piercing?

Piercing y embarazo

La primera advertencia de los expertos en relación con los piercings y el embarazo es clara: no se recomienda hacerse piercings en el ombligo, pezones o genitales durante el embarazo o si estás intentando concebir. 

Los cambios físicos que se sucederán a lo largo del embarazo provocan que los senos y la tripa crezcan durante las distintas etapas del embarazo y, los orificios de los piercings podrían no curar por completo, agrandarse y hacerse susceptibles a las infecciones.

Consejos relacionados con los piercing en la embarazada

¿Qué ocurre si el piercing ya era previo al embarazo? Si ya se ha curado completamente y además te gusta lucirlo y te hace sentir cómoda, no existe razón médica ninguna para quitarlo. Eso sí, a medida que tu panza de embarazada crezca, es muy posible que te resulte incómodo, bien sea porque se engancha en la ropa, porque te roza demasiado o porque te producen molestias en la piel. 

En caso de que sientas mucha tirantez en la piel a medida que la tripa crece, solo has de quitarlo y volverlo a poner cuando des a luz. También has de saber que existen piercings especiales para embarazadas.

Eso sí, si has decidido mantener tu piercing en el ombligo, en los senos o en los genitales, o incluso llevas alguno en la ceja o en la nariz, has de saber que en el momento del parto te pedirán que te los quites para evitar complicaciones en caso de que requieras anestesia general.  

Conviene también que mantengas una buena rutina de limpieza del aro durante todo el embarazo para evitar infecciones.

Si ves que comienzan a aparecer estrías en la piel de la barriga es preferible retirar el aro ya que se puede producir un queloide, es decir, una cicatriz más marcada en la zona de los orificios del piercing. 

Cuándo consultar con el médico si tienes un piercing y estás embarazada

- Si la perforación, a pesar de haberla hecha previa al embarazo no llegó a cerrar nunca correctamente, es recomendable que te vean la herida. Quizás te recomienden curar la incisión y volver a intentar ponerte un piercing después del embarazo.

- Si el agujero de la perforación se muestra inflamado, enrojecido, irritado o incluso parece supurar.

- Si estás amamantando no es recomendable tener piercings en el pezón, tu bebé puede sufrir asfixia si se desprende, además de resultar incómodo al bebé y a ti por la fuerza de succión.