4 patas para que la relación de los padres no se dañe tras tener hijos

Que la llegada de un bebé no suponga que dejes a tu pareja en segundo plano

Núria Capdevila García
Núria Capdevila García Redactora y maestra de inglés
Revisado por Fátima Gallardo, Terapeuta de pareja, familia y divorcio sano, el

Vas a ser mamá: ¡Felicidades! ¿Conoces las 4 patas para que la relación de los padres no se dañe tras tener hijos? Sabemos que tienes muchas ganas de darle la bienvenida a tu bebé, pero también que esta llegada implicará cambios importantes en la estructura familiar: vas a dormir mucho menos, no dispondrás de tiempo para dedicarte a ti misma y es muy posible que tu pareja pase a segundo plano.

Cómo evitar que la relación de los padres se afecte por la llegada de un hijo

4 patas para que la relación de pareja no se dañe

Este cambio en tus prioridades puede distanciarte de tu pareja, por lo que ambos deberéis trabajar en ello a lo largo de la crianza de vuestro hijo. La llegada de un pequeño supone muchísimos cambios y si a eso añadimos que tú estarás lidiando con los cambios hormonales propios de la etapa, ¡vaya que se arma un lío! Por eso queremos decirles cómo pueden evitarlo.

Igual que cualquier mueble o mesa, hay 4 patas que sostienen a una relación de pareja, las cuales deben fortalecerse antes, durante y después de la llegada del bebé. Desde el mismo momento en que se enteren que viene un hijo en camino, hay que poner especial atención a estos 4 rubros para que la pareja no se vea afectada por su transición a ser padres.

Evitar un distanciamiento con la pareja es fundamental, tanto para el bienestar de la familia como el personal y, para ello, estas 4 patas las deben tener muy en cuenta desde el primer momento: su concepto de maternidad/paternidad, la gestión de sus emociones, la comunicación efectiva y aprender a ceder y negociar en ciertos aspectos.

Las 4 patas para mejorar la relación de pareja después de la llegada del bebé

4 patas para mejorar la relación de pareja después de un bebé

Estas 4 patas ayudarán a que los nuevos padres no pierdan su esencia como pareja, ya que si una falla, igual que una mesa, su relación puede colapsar. A continuación te diremos cómo evitarlo:

1. ¿Qué implica la maternidad o la paternidad para nosotros?

Lo primero es definir qué es la maternidad o la paternidad para nosotros al tener hijos. Es fundamental conocer nuestras expectativas, tanto individuales como familiares, así como también encontrar nuevas rutinas que nos permitan establecer un nuevo orden familiar. Saber qué tareas debe llevar a cabo cada una de las partes es vital para evitar que la responsabilidad recaiga en tan solo una de ellas y que se generen situaciones conflictivas.

Dejar en claro quién hace qué en todas las cuestiones es básico. Créenos: a veces las grandes peleas de la relación de los padres se desatan por el debate de quién se hizo cargo del último cambio de pañal. Suena absurdo pero no lo es, las emociones están tan a flor de piel que cualquier mínima cosa puede desatar toda una tormenta en la pareja. Es mejor evitarlo con acuerdos establecidos y seguirlos.

2. Tener claro cómo gestionar las emociones

Gestionar las emociones adecuadamente es otro de los pilares básicos si queremos que la llegada de nuestro bebé no afecte negativamente nuestra relación de pareja. A lo largo de la crianza de nuestros hijos, y no solo cuando son bebés, experimentamos una gran variedad de emociones.

Dichas emociones vienen dadas por la falta de sueño, por el sentimiento de que no llegamos a todo o bien por sentir que no tenemos tiempo para dedicarnos. Cuando ignoramos estas emociones, estamos mucho más irascibles e impacientes, lo que propicia enfrentamientos con nuestra pareja y, en última instancia, que nos alejemos de ella al tener hijos.

Para poder hacer una gestión eficiente de nuestras emociones, resulta fundamental ser conscientes de ellas y aceptarlas: debemos preguntarnos qué es lo que nos hace sentir mal y cómo nos está afectando. Una vez hayamos identificado estas emociones que nos afectan negativamente, podremos aceptarlas y gestionarlas adecuadamente, buscando aquellas actividades que nos hagan sentir mejor o comunicándonos con la pareja. Esta comunicación es esencial para poder comprender las necesidades de ambas partes.

Mejorar la relación de pareja al llegar un bebé

3. Fomentar la comunicación efectiva

Otra de las 4 patas es la comunicación efectiva. Podemos comunicarnos mucho con nuestra pareja, pero no hacerlo de manera efectiva: cuando no transmitimos el mensaje correctamente o bien cuando no escuchamos a la otra parte, la comunicación en la relación de los padres deja de ser fluida y no cumple con su objetivo. Además, si no hay una escucha activa, será muy difícil encontrar soluciones y minimizar las consecuencias de los problemas a los que debemos hacer frente.

Así mismo, la comunicación debe ser proactiva; es decir, es necesario evitar aquellas conversaciones en las que culpamos de todo a nuestra pareja o las que se basan en la crítica excesiva. Entender a la otra parte y escuchar sus necesidades también forma parte de la comunicación efectiva y solo de este modo conseguiremos encontrar aquellas actividades o soluciones que nos permitan disfrutar de nuestra nueva situación familiar.

Además, después de tener hijos, encontrar un momento a lo largo del día para hablar con nuestra pareja tranquilamente nos permitirá transmitirle, nuestras necesidades y, por ende, encontrar aquellos cambios positivos que nos ayuden a fortalecernos, con lo cual también se verá beneficiada la relación de los padres.

4. Aprender a ceder, negociar y poner límites

La última de las 4 patas es más compleja. Ceder, a veces, puede resultarnos complicado, así como también lo es establecer límites. Sin embargo, estas pequeñas acciones pueden marcar la diferencia en nuestra relación. Así pues, debemos encontrar un equilibrio entre el ceder siempre y el no ceder nunca, entre el negociarlo todo o solo aquello que resulta crucial para nuestro bienestar.

Cuando conseguimos este equilibrio, volveremos a conectar con nuestra pareja, a la vez que disfrutaremos mucho más de nuestro recién nacido. Evitar el distanciamiento con nuestra pareja es fundamental, tanto para el buen funcionamiento de la familia como para disfrutar mucho más de ella. Para ello, es vital asegurar una buena gestión de las emociones, establecer límites y normas, y dedicar tiempo a la comunicación efectiva.

Con estas 4 patas para que la relación de los padres no se dañe tras tener hijos estamos seguras que la llegada de tu bebé será aún más maravillosa. ¡A disfrutar esta nueva etapa!

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