El pozo de la música. Cuento infantil para que los niños amen la música

Historia para descubrir el poder que la música puede ejercer sobre los niños

Marisa Alonso Santamaría

Alegría, emoción, ira... La música, sea el estilo que sea (rock and roll, clásica, bachata...), hace que algo en nuestro interior se mueva sin apenas darnos cuenta o ser conscientes de ello. Y eso es lo que ocurre a Martín, el protagonista de 'El pozo de la música', un cuento para que los niños amen la música y se dejen atrapar por ella. Prueba a leer este cuento una tarde en la que estéis tranquilos y relajados, ¡le llamará mucho la atención!

Cuento para que los niños amen la música

El pozo de la música. Cuento infantil para que los niños amen la música

La música salía del fondo del pozo. Martín se acercó peligrosamente al borde del agujero, y resbalando cayó por él; tenía una profundidad de más de nueve metros. Aunque lo esperado hubiera sido que gritara, no salió ni un gemido de su garganta. Milagrosamente, cuando llegó al fondo no tenía ni un rasguño, parecía que alguien le hubiera envuelto entre algodones durante la caída para que no sufriera daño.

Por suerte, el pozo apenas tenía agua. Martín no estaba asustado. Se levantó, se atusó el pelo, escurrió las mangas de su camisa, y empezó a andar por un oscuro y estrecho túnel que había en la pared del pozo, siguiendo las hermosas notas musicales.

Anduvo más de medio kilómetro, a ciegas, palpando las paredes. El pasillo rocoso cada vez se iba haciendo más ancho. No sabía el motivo, pero allí se encontraba seguro. La música cada vez se oía más cerca, y al final del túnel vio la luz.

Llegó a una amplia estancia en la que no había nadie. Estaba decorada como recordaba haber visto en alguna película antigua: una mesa grande y seis sillas, de madera noble, un viejo diván tapizado en cuero marrón, un espejo de enormes dimensiones, y al lado de la ventana había un arpa que enseguida llamó su atención.

Llevado por un impulso irremediable fue hacia allí, pasó sus dedos por el marco de madera del precioso instrumento, y sintió un agradable cosquilleo que le corrió por todo el cuerpo. Acarició las cuerdas del arpa y sintió que una felicidad inmensa se adueñaba de su persona. Algo le ocurría que no sabía explicar. Martín empezó a rasgar las cuerdas del instrumento, y cuánto más notas salían, más se iba separando del suelo, se sentía más ligero y se iba llenando de luz y de bienestar.

Ya no pudo dejar de tocar el arpa; era tal la necesitad que tenía de seguir creando música. En poco tiempo se fue haciendo transparente, y terminó por desaparecer. El pozo de la música atrapaba así a los melómanos. Otro venía de camino.

La música, clave para el desarrollo de los niños 

beneficios de la música

Cada vez es más habitual ver cómo las madres embarazadas se ponen los casos alrededor de su barriguita para que su pequeño comience a escuchar música. Y es que son muchos los estudios que hablan de los beneficios que tiene para el desarrollo de los niños. 

- Favorece la capacidad de atención y concentración.

- Estimula la inteligencia emocional, la encargada de controlar las emociones, de ahí que se diga que 'la música amansa a las fieras'.

- Mejora la capacidad del niño por expresarse mejor, y es que hay muchos cantantes que a los que se les da horrible hablar en público pero, en cambio, cuando se ponen a componer sacan lo más profundo que hay en ellos. 

- Activa el cerebro y fomenta el desarrollo muscular, porque en muchas ocasiones la música va acompañada de movimientos.

 - Estimula la imaginación y la creatividad de los pequeños. 

- Reduce la ansiedad y los síntomas de estrés y permite que los niños sean más pacientes y se tomen todo con mayor calma.

- Desarrolla otras capacidades. Según un estudio aparecido en el Journal of Educational Piscology, los niños que estudian música sacan mejores notas en inglés, matemáticas y ciencias.

¿Te faltan aún motivos para inculcarles a tus hijos esta afición y dejar que se sientan atrapados por la música?