Ejercicios físicos para el bebé a partir del primer año

El movimiento deben formar parte de la actividad diaria de nuestro pequeño, el ejercicio físico es divertido y además es la mejor manera de desarrollar sus habilidades motoras y poner a su disposición el conocimiento del funcionamiento y estructura de su propio cuerpo. Con apenas uno o dos añitos, debemos de invitarles a moverse, aunque con algunos niños, más bien nos apetezca que paren un rato de moverse.

Cómo estimular a los bebés

Estimulación temprana para los bebés

Durante la infancia se van adquiriendo importantes logros motores: gatear, caminar, correr, subir y bajar escaleras, vestirse... todos estos logros son importantísimos para el desarrollo integral del niño, para conseguir autonomía y para poner las bases de habilidades posteriores. Por eso, os aconsejamos algunas actividades sencillas y divertidas para favorecer el desarrollo motor y el ejercicio físico ¡Seguro que caerán rendidos! Algunas de ellas están recogidas de las propuestas sugeridas en el libro "Monstruos supersanos" del Dr. Valentín Fuster:

Actividades divertidas para los niños

- Podéis aprovechar la preparación de la cena para poner música a vuestros pequeños danzarines. No se trata de hacer una coreografía perfecta, sino al bailar libremente, sin vergüenza ni miedo al ridículo. Cantar y bailar es una manera extraordinaria de sacudirse el aburrimiento y liberar tensiones, además de favorecer el equilibrio y la coordinación.

- El equilibrio es importantísimo para poder realizar infinidad de movimientos y deportes, por eso, os proponemos trazar una línea con cinta adhesiva en el suelo para posteriormente realizar recorridos o ejercicios. Podrán saltarla de un lado a otro como una comba, podrán seguirla con un cojín en la cabeza o recorrerla más o menos deprisa.

- Algunos movimientos, como coger una pelota en el aire son muy difíciles para los niños de edad preescolar. Para enseñarles esta habilidad, podemos inflar unos globos que al descender lentamente, dan tiempo al niño a intentar atraparlos con sus manitas.

- Podemos realizar algún juego como la 'silla musical' simplemente golpeando una lata o con una canción que podamos interrumpir. Deben obedecer a las órdenes de parada o stop y arranque (reanudar la acción). Mientras dure la parada, deben procurar permanecer inmóviles (al menos, por unos segundos), sin duda, lo pasarán en grande.

- Bailar o caminar en diferentes ritmos, procurando que el niño tome conciencia de la música y de la velocidad.

- Señalar partes y tocarse partes del cuerpo, para aprender sobre su anatomía. Pedirle que nos nombre, señale y localice en su cuerpo cabeza, espalda, pies, etc.

- Realizar sencillos ejercicios con ellos: tocarse los pies con las manos, girar el tronco, hacer molinillos con los brazos, saltar, etc.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com