Los músicos de Bremen. Cuentos para niños
Cuentos infantiles clásicos sobre animales

Érase una vez un asno que, por desgracia, se quedó sin trabajo. Era muy viejo y por lo tanto ya no podÃa transportar sacos de cereales al molino. Pero aunque era viejo, el asno no era tonto.
Decidió irse a la ciudad de Bremen, donde pensó que podrÃan contratarlo como músico municipal. ¡Y dicho y hecho! El asno abandonó la granja donde habÃa trabajado durante años y emprendió un viaje hacia Bremen.

Música para niños
El asno habÃa caminado ya un buen rato cuando se encontró a un perro cansado por el camino. Y le dijo:
- Debes estar muy cansado, amigo
Y le contestó el perro:
- ¡Ni que lo digas! Como ya soy viejo, mi amo quiso matarme, pues dice que ya no sirvo para la casa. Asà que decidà alejarme rápidamente. Lo que no sé es qué podré hacer ahora para no morirme de hambre.
- Mira - le dijo el asno. A mà me pasó lo mismo. Decidà irme a Bremen a ver si me contratan como músico de la ciudad. Si vienes conmigo podrÃas intentar que te contratasen a ti también. Yo tocaré el laúd. Tú puedes tocar los timbales.
La idea le gustó al perro y decidió acompañar al asno. Caminaron un buen trecho cuando se encontraron a un gato con cara de hambriento, y le dijo el asno:
- No tienes buena cara, amigo.
A lo que le contestó el gato:
- Pues ¿cómo voy a tener buena cara si mi ama intentó ahogarme porque dice que ya soy demasiado viejo y no cazo ratones como antes? Conseguà escapar, pero ¿qué voy hacer ahora?
- A nosotros, -le dijo el asno, nos ha pasado lo mismo, y nos decidimos ir a Bremen. Si nos acompañas, podrÃas entrar en la banda que vamos a formar, pues podrÃas colaborar con tus maullidos.
El gato, como no tenÃa otra alternativa, aceptó la invitación y se fue con el asno y el perro. Después de mucho caminar, y al pasar cerca de una granja, los tres animales vieron a un gallo que cantaba con mucha tristeza en lo alto de un portal. Y le dijo el asno:
- Debes estar muy triste, amigo. Al que le contestó el gallo:
- Pues, en realidad estoy más que triste. ¡Estoy desesperado! Va a ver una fiesta mañana y mi ama ha ordenado a la cocinera que esta me corte el cuello para hacer conmigo un buen guiso. Y le dijo el asno:
- No te desesperes. Vente con nosotros a Bremen, donde formaremos una banda musical. Tú, con la buena voz que tienes, nos será muy útil allÃ.
El gallo levantó su cabeza y aceptó la invitación, siguiendo a los otros tres animales por el camino. Llegó la noche y los cuatro decidieron descansar un poco en el bosque. Se habÃan acomodado bajo un árbol cuando el gallo, que se habÃa subido a la rama más alta, avisó a sus compañeros de que veÃa una luz a los lejos.
El asno le dijo que podrÃa ser una casa y deberÃan irse a la casa para que pudiesen estar más cómodos. Y asà lo hicieron. Al acercarse a la casa averiguaron que la casa se trataba de una guarida de ladrones. El asno, como era el más alto, miró por la ventana para ver lo que pasaba en su interior.
- ¿Qué ves?, le preguntaron todos.
- Veo una mesa con mucha comida y bebida, y junto a ella hay unos ladrones que están cenando, les contentó el asno.
- ¡Ojalá pudiéramos hacer lo mismo nosotros! - exclamó el gallo.
- Pues sà - concordó el asno.
Los cuatro animales se pusieron a montar un plan para ahuyentar a los bandidos para que les dejaran la comida. El asno se puso de manos al lado de la ventana; el perro se encaramó a las espaldas del asno; el gato se montó encima del perro, y el gallo voló y se posó en la cabeza del perro.
Cuentos clásicos para niños
Enseguida, empezaron a gritar, y de un golpe, rompieron los cristales de una ventana. Armaron tal confusión que los bandidos, aterrorizados, salieron rápidamente de la casa.
Los cuatro amigos, después de que lograron su propósito, hicieron un verdadero banquete. Acabada la comida, los cuatros apagaron la luz y cada uno se buscó un rincón para descansar.
Pero en el medio de la noche, los ladrones, viendo que todo parecÃa tranquilo en la casa, mandaron a uno de ellos que inspeccionara la casa. El enviado entró en la casa a oscuras y, cuando se dirigÃa a encender la luz, vio que algo brillaba en el fogón. Eran los ojos del gato que se habÃa despertado.
Y sin pensar dos veces, se saltó a la cara del ladrón y empezó a arañarle. El bandido, con miedo, echó a correr. Pero no sin antes llevarse una coz del asno, ser atacado por el perro, y llevarse un buen susto con los gritos del gallo.
Al reunirse con sus compañeros, el bandido les dijo que en la casa habÃa una bruja que le atacó por todos lados. Le arañó, le acuchilló, le golpeó, y le gritó ferozmente. Y que todos deberÃan huir rápidamente. Y asà lo hicieron todos.
Y fue asÃ, gracias a buen plan que habÃan montado los animales, que los cuatros músicos de Bremen pudieron vivir su vejez, tranquila y cómodamente, en aquella casa.
FIN
Y si tú o algún familiar o amigo escribe cuentos infantiles, no dejéis de enviárnoslos a: ¡CÚENTANOS UN CUENTO!
Comentarios
5 comentarios
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camila abril 1, 2013 23:46esta pagina es maravillosa |
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guadalupe abril 27, 2012 19:15que hermoso cuntoo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ |
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lisa abril 17, 2012 16:14que bonitos cuentos |
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katia marzo 14, 2012 14:04esta muy paike |
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maria saez bermejo diciembre 4, 2011 04:08Hola soy una niña de 11 años y he venido de burgos a ver ls luces y ver la obra de los musicos de bremen. Del 1 al 10 me agustado 9,8. Es escnario genial.La musica estupenda. Se lo recomiendo a niños y a paders .Yo he ido con mi madre y le ha encantado. |
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