Cuando el gallo cantó. Cuento infantil de animales para empezar el día

Bonito cuento para niños a partir de los 2 años con el que dar los buenos días

Marisa Alonso Santamaría

A los niños les encanta que les contemos un cuento antes de dormir (y de hecho este hábito tiene muchísimos beneficios). Pero, ¿y si esta vez le diéramos la vuelta y leyéramos un cuento al despertarnos? Es una manera genial de empezar el día con alegría, amor y una sonrisa en la cara, ¿no crees? Esta puede ser una tarea imposible entre semana, pero en las mañanas del fin de semana hay tiempo de sobra. No te pierdas este cuento de animales titulado "Cuando el gallo cantó" que, además, tiene un final muy bonito que nos dará la oportunidad de hablar con los niños sobre un concepto complicado pero muy deseable como es la paz.

Un cuento infantil para despertar a los niños con alegría

Un cuento infantil para empezar el día con alegría

Ese día, al amanecer, algo extraño ocurrió y cuando el gallo cantó, todos despertaron con la necesidad de atender, comprender y de preocuparse por la vida del que tenían al lado:

El gallo escuchó el ladrido del perro.

El perro escuchó el maullido del gato.

El gato aprendió a volar con el pájaro.

El pájaro miró roer al ratón.

El ratón aprendió a tejer con la araña.

La araña escuchó el zumbido de la mosca.

La mosca escuchó el relincho del caballo.

El caballo aprendió a mugir con la vaca.

La vaca aprendió a balar con la oveja.

La oveja escuchó el aullido del lobo.

El lobo escuchó el gruñido del oso.

El oso miró nadar al salmón.

El salmón entendió cuando habló el pescador.

El pescador escuchó el canto del gallo.

Y el gallo cantó, cantó y cantó de nuevo para otra vez escuchar el ladrido del perro.

Sintiendo una gran paz interior todos se empezaron a mirar con una bonita sonrisa; y no hubo más guerras en el mundo.

Actividades divertidas a partir del cuento según la edad de los niños

Cuentos para divertirte con tus hijos

Además de ser la excusa perfecta para pasar un momento divertido en familia, este cuento infantil puede ser una excusa para trabajar con tus hijos ciertas habilidades u organizar algunas actividades divertidas a modo de complemento de la historia. A continuación te proponemos algunas de ellas, que puedes adaptar a los gustos y edades de tus hijos.

1. Hablar sobre la paz con tus hijos
Como habéis podido leer, este cuento termina hablando sobre la paz y las guerras. Te proponemos un juego divertido: pregúntales a tus pequeños qué es para ellos la paz. Seguro que te sorprenden sus respuestas. Y es que es muy probable que tus pequeños hayan oído hablar de la paz cientos de veces, pero que no tengan del todo claro qué significa. Esta conversación, que solo tendrá sentido con los niños más mayores dado que la paz es un término muy complicado para los peques, puede seguir con la lectura de otros cuentos que también hablen sobre la paz.

2. Enseñar a los niños los sonidos de los animales
También puedes aprovechar este poema para enseñar a los niños más pequeños los sonidos de los animales. Poco a poco, tus hijos irán aprendiendo que los perros hacen 'guau', pero también que a eso se le llama ladrar. ¿Sabías que los elefantes barritan y las palomas zurean? ¡Tú también tienes mucho por aprender!

3. Hacer un dibujo de todos estos animales
Si tu hijo es pequeño puedes proponerle que haga un dibujo sobre los animales que aparecen en este cuento. Es posible que su obra maestra consista en rayajos de colores pero seguro que tú eres capaz de distinguir a ese perro y a ese gallo. Ponte a dibujar tú también para que tome ejemplo y paséis un momento muy divertido en familia.

4. Marionetas de animales para organizar una obra teatral
Y, por último, os proponemos una divertida manualidad que podéis hacer a partir de la lectura de este relato, ¡marionetas de animales con palos de helado! Es tan sencillo como que en los días anteriores guardéis palos (aunque también pueden ser de los que se usan en el pediatra, palos gruesos del parque bien limpios, lápices, etc.) y que compréis cartulinas de colores, tijeras y pegamento. Dibujad las caras de los animales, recortadlas y pegadlas en lo alto del palo. ¡Ya tenéis listas marionetas con las que podéis jugar e, incluso, organizar una obra de teatro! Si tus hijos son pequeños, siempre que jueguen con ellas supervísales para evitar sustos.