Cuando el bebé vomita la leche de fórmula. ¿Qué puede indicarnos?

Descubre cuáles son las diferencias entre las regurgitaciones y los vómitos del recién nacido

Meybol Lorena Ramírez

Baberos van y baberos vienen, pero ¿por qué será que el bebé vomita tanto con la leche de fórmula? ¿O será que regurgita? ¡Conoce la diferencia entre una y otra y descubre qué se esconde detrás del hecho de que tu hijo vomite la leche artificial.

Diferencias entre regurgitar y vomitar en los bebés y niños

diferencias entre regurgitar y vomitar en recién nacidos y bebés

Sin duda alguna, la leche materna es el mejor alimento para el lactante desde el nacimiento y sigue nutriendo a cualquier edad. A pesar de ello hay casos muy específicos en el que el uso de fórmula infantil está justificado (galactosemia, algunos errores innatos del metabolismo, algunos casos de prematuridad, recién nacidos con muy bajo peso al nacer, fenilcetonuria, madres con algún trastorno endocrino o pechos hipoplásicos, entre otras causas), también hay casos en los que sin estar presentes las causas anteriores, el modo de alimentación escogido por la madre es con fórmula infantil y nadie puede juzgarlo o criticarlo.

La regurgitación no es más que la salida de alimento por la boca de manera suave, mientras que los vómitos salen con mayor fuerza y cantidad. Es importante que no confundas ambos términos porque dependiendo de si se trata una cosa o de otra, el pediatra hará un diagnóstico adecuado.

A pesar de que muchas madres creen que todas las fórmulas infantiles son iguales, este hecho no es cierto. La realidad es que existen en el mercado muchos tipos de fórmulas lácteas (fórmulas estándar, especiales y modificadas de proteínas) y es necesario que sepas que el cambio constante e injustificado de fórmulas puede repercutir de manera negativa en el estado nutricional de tu hijo.

Por qué hay bebés que vomitan la leche de fórmula

vomitar la leche de fórmula

Ahora bien, ¿qué puede estar ocurriendo si tu bebé vomita la fórmula? En estos casos puede obedecer a diferentes causas, entre ellas:

1. Reflujo gastroesofágico
Normalmente conocido como regurgitaciones, es muy frecuente y fisiológico (normal) en el período de lactante. Es debido a que el esfínter o anillo que une esófago con el estómago está inmaduro, con una función que no está del todo completa, haciendo que la leche se regrese fácilmente del estómago hacia el esófago y produciendo la salida de leche  a través de la boca. 

Algunas mamás suelen comentar que sus bebés vomitan cuando quizás no es así. El hecho es que puede darse en forma de regurgitaciones o hacer un vómito como tal en escasa a moderada cantidad. El reflujo tiene varios grados, de acuerdo a ello, se toman medidas específicas y se realizan exámenes complementarios, además de que en los casos más severos se requiere la evaluación por un gastropediatra. No es de preocupar a menos que el peso y talla del bebé se vea afectado.

Generalmente, al pasar el tiempo, desaparecen los vómitos y regurgitaciones. No es necesario cambiar de leche, ni tampoco usar leches antirreflujo, ya que es un proceso totalmente normal que tiene que ver con la madurez del aparato digestivo y ese esfínter del que anteriormente te hablé. No va a mejorar con cambio de fórmula, porque es un proceso esperado de todo lactante.

2. Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca
¿Has leído o escuchado qué es la APLV? Con estas siglas se designa a la entidad conocida como Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca, cuyos síntomas abarcan tres esferas en específico: gastrointestinales, en piel y respiratorio (como vómitos, evacuaciones con sangre, distensión abdominal, lesiones en piel recurrentes de tipo alérgico, tos, secreción nasal constante, entre otros). En estos casos, al cambiar la fórmula los síntomas desaparecen.

Y es que como explican en el informe 'Alergia a proteínas de leche de vaca', realizado por S. Lapeña López de Armentia y E. Hierro Delgado, Unidad de Alergia y Respiratorio Infantil. Servicio de Pediatría. Complejo Asistencial Universitario de León, la alergia a proteínas de leche de vaca es la alergia alimentaria más frecuente en los lactantes y afecta a un 1% de la población. El pronóstico es bueno, con una resolución en torno al 80%, que llega al 100% cuando no está involucrado un mecanismo mediado por IgE.

3. Mala preparación de la fórmula
Este punto es sumamente importante. Si se prepara mal la fórmula, el niño puede tomar un biberón concentrado quedando el mismo muy 'pesado' para su estómago; por ello es importante que sepas que cada fórmula tiene un modo de preparación distinto.

Generalmente se usan para la mayoría: 1 onza de agua por cada medida, así como otras se preparan 1 onza de agua por cada 2 medidas de fórmula. El detalle es que debes asegurarte siempre que la correcta preparación se realiza leyendo las indicaciones de la lata, para evitar que quede muy concentrada y afecte a tu bebé. Y, recuerda, siempre debes agregar primero el agua y luego el polvo.

4. Infecciones
Por ejemplo, gastroenteritis, otitis (infecciones de oído) o neumonía. En estos casos, generalmente el vómito viene acompañado de otros síntomas de acuerdo al tipo de infección en específico. Estas infecciones tienen que ver mucho con el aseo adecuado de los biberones, el lavado correcto de manos y la manipulación adecuada en el momento de la preparación de la fórmula.

Siempre recuerda que las fórmulas infantiles deben ser indicadas por el sanitario, que no hay que estar cambiándolas sin razón de ser, ya que como cualquier medicamento, estas le pueden hacer daño a tu bebé. Siempre un cambio de fórmula debe estar debidamente justificado y el pediatra es quien determinará si tu bebé necesita un cambio de fórmula.

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