Por qué se pone gorro al recién nacido

Qué sentido tiene cubrir la cabeza del bebé tras el nacimiento

Cristina González

En la mayoría de los países del mundo, es habitual poner al recién nacido un gorro en la cabeza nada más nacer. Tradicionalmente esto se hacía para evitar el enfriamiento del bebé y la temida hipotermia. Pero, ¿tiene algún otro sentido? En Guiainfantil.com te contamos por qué se ha de poner gorro al recién nacido. 

La verdadera razón para poner gorro al recién nacido 

Por qué poner un gorro al recién nacido

Mientras el bebé está dentro del útero materno es su madre la que regula la temperatura, pero en el momento del nacimiento, uno de los primeros cambios que nota el bebé es el cambio del estado en el que se encontraba en el interior de su madre, deja de estar inmerso en líquido para estar en contacto con el aire, y tiene que ser su propio organismo el que comience a regular su temperatura corporal.

El bebé tardará algunos meses en desarrollar los mecanismos que le permitan regular su temperatura corporal de forma autónoma.

Ante estos cambios, y teniendo en cuenta que la cabeza del recién nacido es desproporcionadamente grande en comparación con el tamaño de su cuerpo, es habitual colocar al bebé un gorro tras el parto, para paliar esa diferencia de temperatura. Al representar casi la cuarta parte de su cuerpo, es por esta zona por donde se pierde más calor.

De hecho en la mayoría de los centros hospitalarios, son los propios profesionales sanitarios los que ponen al bebé este gorro nada más nacer y antes de entregárselo a su madre.

Una vez que el bebé se adapta a la vida fuera del útero no serían necesarios los gorros.

Otras voces apuntan que esa tradición de poner gorro a los recién nacidos no tiene mucho sentido ya que en la actualidad lo más común es colocar al recién nacido directamente en contacto piel con piel con su madre nada más nacer para evitar esa pérdida de calor, antes de lavarle (para no retirar la vérnix caseosa que recubre el cuerpo del bebé para protegerle del frío) y antes también de vestirle. 

Por lo tanto, si no es necesaria la ropa tampoco sería necesaria la colocación de estos gorros, ya que con el contacto piel con piel con su madre sería suficiente.

Otro motivo por el cual sería habitual colocar el gorro a los recién nacidos sería para disimular la forma irregular de la cabeza con la que nacen algunos bebés tras atravesar el canal del parto. O también para ocultar la indomable cabellera que lucen algunos bebés nada más nacer.