Vitamina K para el bebé recién nacido

Por qué se administra vitamina K al bebé nada más nacer

Nada más nacer al bebé se le realiza el test de Apgar, una prueba que mide su estado de salud al minuto de nacer, a los cinco minutos y a los 10. Además, el bebé recibe otros cuidados, entre ellos se le aplica una pomada en los ojos para prevenir una posible conjuntivitis y también recibe una dosis de vitamina K.

La vitamina K para el bebé recién nacido se administra mediante una inyección, te contamos por qué y qué otras alternativas existen.

Por qué se administra vitamina K al bebé recién nacido

Vitamina K para el bebé recién nacido

Suele administrarse mediante una inyección intramuscular y se realiza para evitar que el bebé recién nacido padezca el síndrome de hemorragia por déficit de vitamina K.

La vitamina K es fundamental ya que ayuda al cuerpo a fabricar huesos y tejidos a través de las proteínas y también produce proteínas que ayudan a coagular la sangre. Es decir, sin la suficiente vitamina K, podríamos sangrar mucho. 

Al nacer el bebé suele presentar un nivel bajo de vitamina K ya que proviene fundamentalmente de la dieta en los adultos, por lo que los pediatras suelen administrar una dosis para activar el sistema de coagulación y poder evitar un mal mayor en caso de hemorragia. No sucede de forma muy frecuente pero en caso de hemorragia puede llegar a causar la muerte del bebé. 

El síndrome de déficit de vitamina K en el bebé recién nacido se suele dar: 

- En las primeras 24 horas tras el nacimiento. 

- En la primera semana de vida si existe sangrado umbilical, rectal u oral.

- A partir de las 2 semanas de vida, se denomina tardía, en un 50% de estos casos se produce una hemorragia intracraneal.

Por qué se inyecta la vitamina K y no se administra de forma oral

Las autoridades sanitarias reconocen que la profilaxis oral ya que es menos invasiva y más fácil de administrar, sin embargo tiene una gran desventaja. Y es que existe la duda de la dosis que ha recibido el bebé ya que puede escupirla, regurgitarla o vomitarla. 

Además, en caso de recurrir a la dosis oral, se hace necesario repetir el procedimiento en varias ocasiones, es decir, se necesitan varias dosis. La vitamina K administrada por a través de una inyección intramuscular puede ser un método más invasivo y puede causar dolor al bebé pero es más efectiva. Los pediatras creen que a pesar de tener que pinchar al bebé y ocasionarle una molestia, son mayores los beneficios.