Una difícil despedida. Cuento para niños sobre las despedidas

Un cuento para enseñar a decir adiós para siempre a las personas queridas

Decir adios para siempre es difícil. Es complicado enseñar a los niños qué significa la muerte. La idea de perpetuidad en el tiempo es algo complicado de explicar y más complicado de entender para los niños.

Despedirnos de nuestros seres queridos es difícil, muchas veces no se sabe qué decir, ni cómo hacerlo. Con este bonito cuento podremos ayudar a los niños a entender ese difícil proceso de despedidas y, sobretodo, vivirlo de una manera positiva. 

Te mostramos este cuento para niños sobre las despedidas.

Cuento para niños para ayudar a despedirse de las personas queridas

Cuento para niños sobre las despedidas

A Eduardo le habían dicho sus padres que pronto tendría que despedirse de su abuelo porque ya no podrían ir a comer con él todos los domingo, ya que cada día estaba más malito. Eduardo no entendía porqué entonces no iban a comer con él al hospital, pero al ver la cara triste de su mamá prefirió no seguir preguntando.

Ese día, al salir de colegio se quedó un rato en el parque con sus amigos como hacía cada tarde. Allí Eduardo les habló de la despedida. Todos se quedaron en silencio porque entendían lo importante que era su abuelo para él. Eduardo les explicó que no sabía si quería despedirse porque no sabía que decirle.

Fue Mateo, el mejor amigo de Eduardo, fue quien rompió el silencio. 

- Recuerdo cuando nos hizo los tirachinas el verano pasado. Éramos la envidia de todo el colegio. Dale las gracias de mi parte a tu abuelo, - le pidió Mateo.

-  A mi siempre me daba la mano para saltar las piedras del río y no mojarme los zapatos. Dile a tu abuelo que ahora seré yo quien ayude a pasar el río a los más pequeños, - dijo Berta.

- De no haber sido por él yo no habría crecido tanto -, explicó Juan y añadió: - Siempre me daba las galletas que llevaba de más en el bolsillo.

- Yo habría suspendido Historia si él no nos hubiera hecho escenificar la Revolución Francesa, - recordó David. 

Eduardo, gracias a la ayuda de sus amigos, comprendió que sí tenía muchas cosas que decirle aún a su abuelo, no sólo las que sus amigos le estaban recordando, sino muchas más. Corrió a casa, pero al llegar el abuelo apenas podía mantenerse despierto. Así que con una gran sonrisa y un tierno silencio le dijo todo lo que había estado hablando con sus amigos y, aunque no se habían utilizado las palabras, el abuelo entendió todo el mensaje.

Para acabar, Eduardo cogió las manos de su abuelo y acercándose mucho, y con un susurro le dio las gracias por haber convertido sus brazos en su cuna cuando él era pequeño.

Eduardo quedó contento, porque no sólo había vivido muchas aventuras con su abuelo donde había aprendido mucho y se había reído mucho más, sino que pudo darle las gracias por todo ello. 

Ejercicios de comprensión lectora

Averigua si tu hijo ha entendido el cuento sobre las despedidas, con estas sencillas preguntas. 

Los ejercicios de comprensión lectora ayudarán al niño a que, poco a poco, preste atención a lo que está leyendo y no sólo entienda las palabras individualmente.

- ¿Por qué crees que tenía que despedirse Eduardo de su abuelo?

- ¿Qué le dijeron sus amigos?

- ¿Qué le dijo Eduardo a su abuelo?

- ¿Por qué cosas le darías las gracias a tus abuelos?