Postura de yoga del guerrero II. Asanas de yoga para hacer con los niños

Cómo hacer la asana de yoga del guerrero II o Virabhadrasana II en familia

Silvia Leal
Silvia Leal Creativa

El yoga ofrece grandes beneficios a toda la familia. Muchas de sus posturas son tan sencillas que también pueden practicarlas los niños. Por eso, es un deporte o ejercicio ideal para practicar junto a los hijos.

La postura de yoga del guerrero II o Virabhadrasana II es ideal para fortalecer los músculos de las piernas y los tobillos y para mejorar la concentración de los niños más despistados. ¿Quieres probar a hacerla con tu hijo?

La postura de yoga del guerrero II con los niños, paso a paso

Postura de yoga del guerrero

Para realizar esta sencilla asana de yoga con tu hijo solo tienes que seguir estos pasos: 

1. Esta asana, la del Guerrero II, comienza desde la postura de la montaña. Da un gran salto para separar las piernas en forma de triángulo equilátero.

Postura del Guerrero 2

 

2. Ahora gira el pie izquierdo ligeramente hacia dentro (un ángulo de unos 15º)  y el pie derecho hacia la derecha en un ángulo de unos 90º. La rodilla debe quedar alineada con el tobillo. Pero las caderas deben mirar hacia delante, nunca deben quedar giradas.

Guerreri II

 

3. Mira hacia delante, y mientras tomas aire, y una vez que te sientas estable, eleva los brazos hasta que estén en línea horizontal, formando una T.

Postura del Guerrero de yoga

 

4. Dobla la rodilla derecha 90º, manteniendo la rodilla sobre el tobillo, sin torcer la rodilla. Mantén la mirada a lo largo de la mano derecha y asegúrate que tengas las dos caderas a la misma altura. Eleva la columna vertebral.

La postura del guerrero

 

5. Cambia de lado y repite las mismas posturas.

Beneficios de realizar la postura del Guerrero II para niños y padres

Aprovecha todos los beneficios de la postura del Guerrero o Virabhadrasana II. Entre ellos, todos estos: 

1. Equilibra el sistema nervioso. Con esta postura notarás dos fuerzas opuestas. Las piernas y los brazos van a tirar una hacia un lado y otra hacia el otro. Esto genera equilibrio. 

2. Fortalece las piernas desde las rodillas hasta la ingle. El peso recae en las piernas y los tobillos. 

3. Estimula los músculos abdominales.

4. Estira pecho, pulmones y hombros. Es un ejercicio fantástico para niños con problemas respiratorios.

5. Mejora la concentración.