Por qué todos los niños deberían tener una pizarra en su casa

Actividades y juegos para hacer con niños con tizas o rotuladores sobre esta superficie

Maya López
Maya López Licenciada en Filosofía y Letras

¿A qué niño o niña no le gusta pintar en una pizarra? Da igual que tenga 3 o 10 años, es ver una pizarra y sentir un deseo incontrolable de acercarse a ella y pintar o dibujar lo primero que te viene a la mente. No es para menos, se trata de un juguete, herramienta, utensilio o material excelente para desarrollar la imaginación y la creatividad de los peques de la casa. ¿Sabías que esa no es su única ventaja? ¡Hay muchas más! ¿Y sabías también que con una pizarra podemos hacer un montón de juegos y actividades en familia? ¡Te vas a sorprender!

Beneficios de que un niño tenga una pizarra

tener una pizarra

A ver si te suena esto de algo: vas por la calle, tu pequeño ve la pizarra de un restaurante en la que se anuncia el menú y allí que se dirigen sus pasos para coger las tizas. O esto otro, vas a casa de un familiar, resulta que tiene una pizarra en casa y ya no hay niños a la vista, ¡se pasan la tarde entera dibujando!

Las pizarras, las típicas que tienen una parte para tizas y otras para rotuladores, suelen ser un juguete mágico para niños y niñas. Les encanta crear y dar rienda suelta a todo lo que pasa por su mente, por eso es que tiene tantos y tantos beneficios para ellos.

- Las pizarras son muy divertidas, un pasatiempo excelente para jugar solos y también en familia.

- Se trata de una actividad estimulante y muy motivante en la que se desarrolla mucho la creatividad y la imaginación de niños de todas las edades.

- Es un recurso muy educativo. Sirve para repasar la lección, apuntar deberes del cole, aprender normas gramaticales, tablas de multiplicar y todo lo que haga falta.

- Se desarrolla su cerebro y también la psicomotricidad fina que, en el caso de los niños más pequeños, es algo maravilloso. Además, se irán familiarizando con letras, números, colores y formas geométricas.

- Pintar, colorear y crear en una pizarra es algo muy ameno que a la par que relaja y nos ayuda a distraer la mente.

 - Por otro lado, puede servir para que los niños refuercen su autoestima, sobre todo si les decimos cuánto nos gustan sus obras de arte, y también para que aprendan a expresar y canalizar emociones. Si, por ejemplo, está enfadado o triste, le podemos proponer hacer un dibujo o simplemente unos garabatos como forma de desahogo.

- Otros de los beneficios de tener una pizarra en casa es que puede mejorar nuestra relación familiar, ya que le podemos dejar notas a los niños sin que se lo esperen: 'Te quiero mucho', 'Estoy orgullosa de ti' o 'Esta tarde leemos un cuento juntos', ¿no te parece supergenial?

- Y, siendo una madre práctica que trata de pensar en todo, tener una pizarra en casa quiere decir tener menos pinturas en suelo del salón y menos folios que se utilizan.

Actividades y juegos para hacer con niños en una pizarra

juegos en la pizarra

¿Qué podemos hacer con una pizarra? ¡Pues pintar y dibujar! Vaya pregunta... El caso es que lo de dibujar, colorear y crear está la mar de bien. Es una actividad que gusta mucho, sin embargo, tener una pizarra en casa es tener un montón de juegos y pasatiempos en uno solo. Verás, a mí se me ocurre que, según la edad de tus hijos, juegues con ellos a...

- Escribir el abecedario en la pizarra
Es una forma excelente para que los peques conozcan las letras y las aprendan. También podemos hacer lo mismo con los números o grupos de palabras de animales, objetos... Podemos escribir la palabra y quitarle una letra que después el niño deberá anotar.

- Aprender y crear palabras en inglés
Son muchas las cosas que podemos hacer para que nuestros hijos se adentren en su segundo idioma, entre ellas, anotar en la pizarra palabras en inglés y proponerles que las copien al lado o bien hagan el dibujo. ¡Seguro que este reto les gusta mucho!

- Adivinar de qué palabra se trata
¿Conoces el tradicional juego del ahorcado? Se trazan unas líneas, una por cada letra. El otro tendrá que ir diciendo letras hasta que adivine la palabra que es pero, cuidado, si se dibuja el muñeco completo ¡se te acabó el tiempo!

- Echar una partida al pictograma
Un participante hace un dibujo y el resto, padres o hermanos, tratan de averiguarlo. Podemos hacerlo al revés, los padres dibujan y el niño tiene que adivinar de qué se trata.

- Repasar mates y lengua
La pizarra, además de para jugar en familia, también nos puede servir para repasar la lección, por ejemplo, hacer sumas y restas, aprender el concepto de las multiplicaciones, escribir oraciones y señalar cuál es el sujeto y cuál el predicado... Como usamos la pizarra en lugar de una hoja de papel, seguro que a los pequeños estudiantes les llama más atención.

- Elaborar el menú de la semana
¿Tus niños comen en casa? Pues podéis anotar en la pizarra el menú que va haber para la comida y la cena. A ti te servirá para tenerlo todo organizado y ellos sabrán si hoy toca verduras o legumbres. ¡Igual hasta hay menos quejas cuando haya algo que no les guste!

- Preparar los planes para el fin de semana
Cada uno escribe en la pizarra una o varias ideas para hacer juntos el fin de semana, después se hace una votación para ver cuál de todas ellas se hace primero. ¿A qué suena genial?

Puedes leer más artículos similares a Por qué todos los niños deberían tener una pizarra en su casa, en la categoría de Aprendizaje en Guiainfantil.com.