La conducta de los padres que más daña la autoestima de los niños

Regañar a tu hijo en público lastima la confianza que el niño tiene en sí mismo y su seguridad

Katia Aránzabal
Katia Aránzabal Psicóloga Infantil  y Juvenil

No me equivoco si digo que la mayoría de los padres y madres alguna vez hemos gritado a nuestros hijos, en casa y también en público. Lo hacemos cuando no podemos más, cuando nos vemos superados por la situación y, sin ánimo de agobiarte ni de que te sientas culpable, es un acto que debemos dejar de hacer para no dañar la autoestima y la seguridad de los hijos. ¡Ayuda a tus hijos a que crean en todo su potencial!

El daño que provocas a tus hijos cuando les riñes en público

reñir en público a los niños

A veces ciertas situaciones nos desbordan, nos superan, nos desconciertan, nos sacan de quicio, nos llevan al límite y, entonces, en esos momentos de enfado en los que vemos que no podemos más, explotamos regañando a los hijos en público.

No somos conscientes del efecto de nuestra conducta y de las secuelas que puede generar en nuestros hijos, ya que ellos se pueden sentir avergonzados, humillados, ridiculizados. Si les regañamos en público lo que estaremos haciendo no es lo que tenemos en mente, que cambien de actitud, sino que les estamos provocando dolor y sufrimiento; es un hecho que incluso les limita negativamente.

A veces es inevitable, somos humanos e imperfectos, pero sí que es necesario ser consciente de ello para tener mayor autocontrol en ese momento y responder de otra manera menos perjudicial para la autoestima de los hijos y el concepto que tienen ellos de sí mismos.

Estas son las frases que más daño hacen a la autoestima de nuestros hijos

frases que provocan baja autoestima

¿Sabías que, cuando regañas a un niño en público, este se siente traicionado? Le expones a la crítica y al juicio de los demás, convirtiéndote más en su enemigo que en su aliado. Puede que tengamos razón en lo que les decimos pero, si se lo comunicamos de forma errónea, estaremos quitándonos la razón a nosotros mismos. Estas son las frases que muchas veces decimos los padres y que más perjudican a los hijos. Te avisamos: se trata de juicios y etiquetas que les condicionará negativamente.

- Es tan tímido que no es capaz de…

- No se entera porque es tonto

- No sirve para nada

- Es un vago

- Es un pesado

- A ver si aprendes de tu hermano

[Leer más: Frases que los hijos nunca deberían oír de sus padres]

¿Cómo debemos actuar los padres para poner límites a los niños y evitar regañarles en público?

poner límites a los niños

La idea es educar, ser firmes pero respetuosos y hablarles siempre desde el cariño y la comprensión. Los gritos y las regañinas no son la solución cuando educamos. El diálogo y los límites sí

- Crea una buena comunicación tus hijos
Habla con ellos y reconoced juntos cuáles son sus limitaciones pero en privado, no en público donde los demás puedan formar parte de la conversación con sus miradas. También es importante ser realistas a la hora de marcar sus objetivos y ver si son posibles para cambiarlos y ajustarlos.

- Elogia en privado y también en público
Motivar y elogiar en privado y en público fomenta la autoconfianza y la autoestima en nuestros hijos, por algo se dice siempre que se regaña en voz baja y se alaba en voz alta. Ayúdales a que crean en todo su potencial siendo tú la primera en valorarlo.

- Emite juicios positivos
En la misma línea, haz juicios positivos de cara a tus hijos para que vean lo mucho que te fijas en todo lo que hacen bien. La autoconfianza y la autoestima están relacionadas con la percepción de cómo se ven a sí mismos, pequeños gestos como este serán de gran ayuda.

- Ten cuidado con lo que dices y cómo lo dices
Una vez más, cuidado con lo que dices y cómo lo dices. No les compares con sus hermanos o amigos. Los niños y adolescentes están forjando su identidad y nosotros influimos radicalmente en ello con comentarios, comparaciones e incluso con el lenguaje no verbal.

- Resalta sus virtudes
Por ello, en público resaltemos sus virtudes y en privado sus conductas disruptivas y las pérdidas que eso conlleva cuando se comportan de manera desadaptativa para generar el cambio de forma ajustada y flexible.

- Responde desde la calma y bajo control
El amor hacia los nuestros nos ayudará a actuar de manera ajustada y que sea menos probable que ‘saltemos’. En cambio, si en público reaccionamos bajo control del enfado, rabia, estrés o desesperación, los costes que eso conlleva repercutirán negativamente en nuestros hijos.

- Intenta ser justo
Los niños no pueden ni deben comportarse bien siempre, tienen su modo de ver las cosas y así nos lo hacen saber. Si queremos hacerles discriminar los costes de sus conductas en público, hagámoslo con firmeza pero con cariño y respeto. ¡Aceptemos a nuestros hijos tal y como son!

No olvidemos que la confianza que tengan en ellos mismos es un pilar fundamental para conseguir lo que quieren y para que los demás les traten con respeto y este tipo de actos les mina el autoestima y les aleja de nosotros. ¡Con una buena dosis de amor y confianza podrán conseguir todo lo que se propongan!

Puedes leer más artículos similares a La conducta de los padres que más daña la autoestima de los niños, en la categoría de Autoestima en Guiainfantil.com.

Publicado:
Actualizado: