Cómo enseñar a los niños a descubrir su voz interior

7 claves para que tu hijo entienda por qué debe escuchar y hacer caso a su conciencia

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Todos tenemos esa voz interior que nos habla toooodo el día. Esa que nos dice si hicimos algo bien o si hay algo por lo que debemos disculparnos (aunque no siempre lo hagamos). Esa que a veces hace que nos comparemos con los demás, esa que nos dice lo listos o lo tontos que somos, es que distingue lo fácil o lo difícil que será hacer algo, esa que nos habla todo el tiempo...

Todas estas voces son los pensamientos, aquellos que dirigimos a nosotros mismos, y tenemos miles en un solo día.

7 claves que ayudan a los niños descubrir esa voz interior

Por qué debes ayudar a los niños a descubrir su voz interior

Si nosotros como adultos muchas veces no sabemos lo importante que es escuchar esta vocecita y tratar de asegurarnos de que se vuelva una aliada y no una enemiga, para los niños es mucho más difícil. Por eso, en Guiainfantil.com te damos las claves para que puedas enseñar a tus niños a descubrir su voz interior. 

Es un hecho comprobado científicamente que la forma en la que nos hablamos a nosotros mismos determina en gran medida nuestro estado de ánimo, nuestra forma de enfrentar la realidad y hasta nuestra forma de relacionarnos. De ahí que tengamos que trabajar con nuestros hijos para ayudarles a reconocer su voz interior, escucharla y hacerla más amable.

Hazles saber que:

1. Todos tenemos esa 'voz' de conciencia (pensamientos y sentimientos), cuando nos hablamos a nosotros mismos y es normal.

2. A veces esa 'voz' nos avisa cuando algo que queremos hacer, no es buena idea y podemos meternos en problemas; es muy importante escucharla y detenernos a pensarlo mejor.

3. Casi siempre esa conciencia nos hace saber cuándo hemos hecho algo bien o cuándo nos hemos equivocado. Es muy importante saber reconocerla y escucharla porque es una especie de guía; si pensamos o sentimos que nos equivocamos y tenemos ganas de pedir perdón, seguramente sea una buena idea hacerlo.

4. Si alguna vez alguien nos pide hacer algo (incluso un adulto) que nos hace sentir mal, apenados o incomodos y nuestra voz nos dice que no está bien, es importante escucharla, no hacerlo y contárselo a papá o a mamá.

5. Esa voz a veces puede hacernos sentir mal cuando nos comparamos con otros que creemos que poseen mejores habilidades, que son mejor parecidos o que tienen algo material que nosotros no tenemos y por eso pensamos que son superiores. Todos en algún momento nos comparamos con los demás y es normal, solo que no debemos dejar que eso nos llene de sentimientos feos y negativos como la envidia.

Siempre habrá alguien mejor que nosotros para algo o que tenga cosas lindas que nos gustaría tener, pero así es la vida; en vez de eso, debemos mejor apreciar y sentirnos afortunados por lo que si tenemos y luchar para conseguir lo que deseamos.

6. A veces nuestra voz puede ser un poco malvada y decirnos cosas como: 'Soy torpe, todo se me cae', en ese caso podemos mejor cambiarla por 'Tengo que ser más cuidadoso' o algo como 'Nunca hago nada bien” cambiarla por 'tengo que esforzarme más para lograr lo que quiero'. 

Es mucho mejor decirnos cosas positivas que cosas que nos lastiman y nos hacen sentir mal; si nos los proponemos podemos controlar lo que pensamos, es cuestión de practicar.

7. La voz puede ayudarnos también cuando estamos haciendo algo difícil, que nos da miedo o que no nos gusta y darnos ánimo; Por ejemplo: 'Si me apuro con esta tarea tendré más tiempo para jugar'; 'Yo puedo'; 'Que bueno soy dibujando'; 'Está bien tener algo de miedo ahora pero pronto pasará'; etc.

Imagínate que es como si tuvieras un control remoto en la mano, si lo que estás pensando no te hace sentir bien, tú tienes el poder para cambiar el canal y hacer que tus pensamientos te den fuerza, te alegren el día y te ayuden a enfrentar las dificultades.

Es importante ayudar a nuestros hijos a reconocer todas estas situaciones; en la medida en que logren escuchar su voz interior y hacer amables sus pensamientos hacia ellos mismos, podrán sin duda, ser mucho más seguros, más dueños de sí mismos y sin lugar a dudas más felices.