Qué hay detrás de un niño que se pone bravo y pega cuando se enoja

Qué hacer y cómo actuar para controlar y gestionar las emociones de ira, rabia, enfado y agresividad en los niños

Carmen Prieto Ribó
Carmen Prieto Ribó Educadora infantil

Hoy hablaremos de qué hay detrás de un niño que se pone bravo y pega cuando se enoja, qué hacer y cómo actuar cuando un hijo hace esto. Además, queremos hacer un ejercicio de empatía para, de este modo, comprender qué puede haber cambiado en el niño o niña para que se comporte de esta manera cuando se enoja, es decir, haciendo una rabieta.

Cuando un hijo pega, golpea o se pone furioso es que algo le pasa. No quiere decir que sea algo malo, pero sí que hay una necesidad que no se ha cubierto o un cambio de rutina importante para él que no se ha gestionado de la forma adecuada. ¿Qué actitud debemos adoptar los padres para ayudar a los hijos en estos momentos tan delicados?

Mi hijo se enfada y me golpea y pega, ¿a qué puede deberse?

¿Por qué un niño se pone bravo y golpea?

Muchas veces estamos tan inmersos en nuestro mundo de adultos que se nos olvida que los niños bravos también tienen sus problemas y que estos les pueden causar malestar y una incertidumbre que no saben cómo gestionar y que incluso les puede llevar a mostrarse agresivos. Aquí una serie de motivos que pudieran desencadenar ese comportamiento:

Cambios drásticos en la rutina del niño. Los cambios de rutina, por ejemplo, pasar de la cuna a la cama o de la escuela infantil a la de 'mayores' para ellos puede ser todo un mundo, ya que salen de su área de confort. Este tipo de cambios suelen generarles frustración o un manejo inadecuado de sus emociones al no saber explicar cómo se sienten, de ahí que cambien su comportamiento.

Se siente incómodo por algo y no sabe bien qué es. Cuando un niño es bravo es porque se siente incómodo o preocupado por algo y también puede mostrar su ira en un entorno en el que se siente seguro como es el hogar. Por eso, la recomendación es que le hagas preguntas cortas: ¿has estado bien en el colegio? ¿Te lo has pasado bien? ¿Has jugado con los amigos? Fíjate bien en su rostro, las emociones también se dejan ver en su carita.

Tiene una necesidad no satisfecha y por eso pega. Si observas las señales que manda tu hijo quizás des con la necesidad que tiene. Puede que sea que necesita más afecto o tal vez solo una llamada de atención. Sea cual sea su necesidad es hacerlo desde el respeto y hacérselo saber de manera tranquila, nada de gritar o alterarse, eso agravaría el problema.

Qué pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos a gestionar su agresividad

Cómo ayudar al niño bravo que pega cuando se enoja

Puede que tu hijo aún no sepa expresar con palabras cómo se siente, qué le pasa, y por eso deja salir lo que tiene en su interior con golpes hacia las personas más cercanas. La buena noticia es que puedes hacer muchas cosas para ayudarle. Aquí unas cuantas recomendaciones:

- Trata de hablar con tu hijo acerca de las emociones. 'Todos se enfadan alguna vez', 'a mí también me pasa', 'yo estoy aquí para hablar y ayudarte en lo que necesites'. La educación emocional empieza en casa y es tan importante como los límites o la enseñanza de valores.

- Trabaja con tu hijo lo que más necesite. Una vez tengas identificado cuál es el problema, el motivo o razón por la que golpea, trata de acompañarlo. Por ejemplo, si se debe al cambio de rutina de dormir solo en su habitación, acompáñale en ese momento, proponle leer un cuento juntos y dile que vas a estar muy cerquita justo en la habitación de al lado.

- Muéstrale siempre tu afecto. Cuando un niño bravo llora o pega el primero que lo pasa mal es él. Por eso, no dudes en ofrecerle un abrazo, un beso y en decirle una y otra vez lo mucho que le quieres y lo orgullosa que estás de él.

- Una vez que se ha calmado habla con él con palabras sencillas acordes a su edad. Habla con tu hijo, pregúntale como se siente y hazle ver que su comportamiento no es el adecuado, pero sin hacerle sentir culpable.

- Háblale en positivo. Cuando los padres nos enfadamos por el comportamiento inadecuado de los hijos tendemos a resaltar lo negativo, las cosas a mejorar. Pero si hacemos justo lo contrario, si les decimos las pequeñas cosas que han hecho bien, por ejemplo, ponerse solo los zapatos o recoger los juguetes, estaremos reforzando lo positivo y por lo tanto y más importante aún, estaremos evitando el uso de las etiquetas que tanto les perjudican y tan difíciles son después de quitar.

6 acciones y actitudes de los padres a evitar cuando un hijo se pone bravo y pega

Acciones a evitar por los padres cuando un niño se pone bravo

De igual modo, debemos saber qué es mejor no hacer cuando uno de nuestros hijos pega cuando se siente enojado.

  1. El mal humor se contagia rápidamente, pero no debemos olvidar que somos su ejemplo, así que procura mantener la calma, no gritar y no pegar.
  2. Tampoco es conveniente, como hemos dicho antes, el uso de etiquetas: 'siempre pegas', 'ya estás otras vez igual', 'eres un niño malo'.
  3. No le compares con nadie, en su lugar, trata de resaltar las muchas cualidades que tiene.
  4. Tampoco des por hecho que siempre va a pegar, está aprendiendo, va gestionar sus emociones y no tardará en expresarse con palabras en lugar de con rabia o golpes.
  5. Procura no hablar del tema delante de otras personas, ya que aunque no lo parezca siempre están escuchando y podría malinterpretar tus palabras.
  6. Jamás lo reprendas en público o le alces la voz, procura que siempre sea en privado y con las palabras adecuadas para contener sus emociones.

Estamos seguras que con estos consejos tendrás más claro qué hay detrás de un niño que se pone bravo y pega cuando se enoja, pero lo más importante es que tendrás las herramientas para ayudarle.

Puedes leer más artículos similares a Qué hay detrás de un niño que se pone bravo y pega cuando se enoja, en la categoría de Conducta en Guiainfantil.com.

Publicado:
Actualizado: