Juegos para trabajar las emociones y pasar un día perfecto en familia

Juegos que os ayudarán a reforzar vuestro vínculo y a fortalecer la autoestima de los niños

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Siempre es buen momento para compartir tiempo de calidad con nuestra familia; no es necesario esperar al fin de semana o a las vacaciones para sentarnos y compartir. Por eso, hoy te hago una propuesta: pasar un día perfecto en familia al tiempo que reforzáis el vínculo entre padres e hijos. ¡Prueba estos divertidos juegos para trabajar las emociones con los niños!

Además de ser un entretenimiento estupendo, estas actividades os enriquecerán a nivel personal, fortalecerán la autoestima de vuestros hijos, os permitirán conoceros mejor los unos a los otros y potenciarán el núcleo familiar. ¡Espero que los disfrutéis!

4 divertidos juegos para trabajar las emociones en familia

Los mejores juegos para trabajar las emociones en familia

A continuación encontrarás algunas actividades que os harán pasar un día de 10 en familia.

1. El juego de las emociones

En primer lugar, te propongo coger un frasco o una caja e ir colocando dentro un papelito donde escribamos una emoción o estado emocional positivo: alegría, compartir, reír, soltar, fluir, felicidad, entusiasmo, ilusión, etc. ¡Cuántas más emociones mejor!

Tan solo tenéis que coger uno de estos pequeños papeles y llevar a cabo una acción relacionada con la emoción que os haya salido. Por ejemplo, si has cogido el papel de 'amor'... ¿por qué no le das un enorme abrazo a cada uno de los miembros de tu familia?

Este juego os servirá para hablar de vuestras emociones, pero también es un recurso muy interesante para solucionar los problemas que surjan en el día a día en casa. Al coger uno de estos papeles y compartir con la persona del conflicto la emoción, conseguiréis retomar el estado emocional idóneo. Algo sencillo, para gestionar conflictos de manera positiva.

2. Jugar a la técnica del sándwich

Como segunda sugerencia, te proponemos aprender a dar feedback en el entorno familiar. Para ello, cuando queramos decirle algo que no sea demasiado positivo a nuestro [email protected] o pareja, lo haremos de la siguiente manera: primero, diremos alguna virtud o cualidad positiva que tenga la persona, después, diremos lo que queremos decirle que no es tan positivo, y por último, volveremos a decirle algo que refuerce de manera positiva. Esto es conocido como la Técnica del Sándwich (positivo-negativo-positivo).

Por ejemplo: me encanta cuando hablas con tranquilidad, lo sueles hacer muy bien porque transmite confianza, sin embargo, cuando te pones a gritar, no te entiendo y molestas a las personas que están cerca de ti, aunque sé que esto lo puedes mejorar porque confío en ti.

¿Qué te parece?... Esto puede sustituir al típico '¡No me grites!'. Enséñale a tu familia la técnica y poneros a practicarla hoy mismo.

3. El juego de la conexión

Te propongo un juego que te ayudará a sentirte un poco más cerca del resto de tu familia. 

Dedicad unos minutos a tener mayor conciencia de vosotros, enseña a tus hijos a mirarse a los ojos durante 1 minuto, permaneced en silencio cogidos de las manos y mientras os miráis los unos a los otros, mantened un abrazo durante 30 segundos… ¡Conseguiréis crear un momento mágico en familia!

Te recomiendo que pruebes este juego una vez en semana y que cada vez sea un miembro de la familia el que decida qué le gustaría hacer y cómo llevarlo a cabo. Será ese momento en la semana en el que tomaréis conciencia del momento presente y de la energía de cada miembro de tu familia.

4. Y por la noche...

Si quieres pasar un día perfecto en familia, no puede faltar una manualidad. Por eso, como tercera actividad, podemos hacer un panel con varios post-it o notas adhesivas que contenga distintas cosas para hacer. Por ejemplo: dar un abrazo, regalar un beso, contar un chiste, leer un cuento, contar una historia de cuando eras pequeño, practicar meditación, dar un masaje…

Este panel lo tendremos en el dormitorio de nuestros hijos. Cuando vayamos a dormir, él tocará en el panel, lo que decide que quiere para esa noche, a modo de buenas noches. De esta manera, rompemos el hábito del típico cuento y nos dejamos sorprender por lo que se decida cada noche.

Espero que los disfrutéis, los pongáis en práctica y sobretodo, que ampliéis estas ideas con otros que os puedan surgir, de manera natural mientras los lleváis a cabo.