Hombre de jengibre - Cuento de Navidad con valores y final feliz

Relato navideño del hombre de jengibre narrado con un final original para enseñar a nuestros hijos el valor de la amistad

Si nunca has contado a tus hijos el cuento de Navidad de El hombre de jengibre ya estás tardando en hacerlo ya que es uno de los relatos navideños infantiles más conocidos no solo en Estados Unidos (Gingerbread Man), sino en gran parte del mundo. Esta divertida historia en la que una graciosa galleta de jengibre cobra vida siempre hace reír mucho a los más pequeños y, además, en Guiainfantil.com le hemos añadido un final diferente y original para aportarle un valor añadido y enseñarle a los niños la importancia de la amistad. Léelo y escucha esta narración que hemos preparado para tus hijos y después nos cuentas qué os ha parecido.

El cuento de Navidad de El hombre de jengibre con un final sorprendente

Hombre de jengibre - Cuento de Navidad de amistad narrado a los niños

Érase una vez, una mujer anciana que habitaba en una bonita casita situada en lo alto de una pequeña montaña y rodeada de muchos arbustos y flores. Le encantaba hacer galletas en Navidad y, un día, decidió hacer una galleta muy especial: ¡una galleta con la forma de un hombre de jengibre!

Amasó la masa, la cortó haciendo la forma de la cabeza, el cuerpo, los brazos y las piernas y lo metió al horno. Mmm… La cocina empezó a desprender un delicioso y dulce olor y, cuando el hombre de jengibre estaba lo suficientemente dorado y crujiente, la anciana lo saco del horno, lo decoró con crema de distintos colores: blanca para los ojos y la ropa, roja para los labios y azul para las cejas y los botones.

Cuando terminó de poner el último botón, ¡PUM! El hombre de jengibre cobró vida, se levantó y salió corriendo cantando:

- ¡Corre, corre! ¡Corre todo lo que puedas! ¡Jamás podrás alcanzarme! ¡Soy el hombre de jengibre!

La vieja corrió y corrió detrás de él, pero no pudo alcanzarle. En su camino, el hombre de jengibre se encontró con un pato:

- ¡Cua, cua! ¡Qué bien hueles! ¡Me encantaría comerte!

El pato corrió balanceándose detrás del hombre de jengibre, pero no pudo alcanzarle. Se encontró entonces con un cerdo:

- ¡Oink, oink! ¡Para, hombre de jengibre! ¡Me muero de ganas de comerte!

El cerdo lo persiguió brincando, pero tampoco pudo atraparle. En la sombra fresca del bosque, un cordero vio al hombre de jengibre:

- ¡Bee, bee! ¡Quiero comerte, hombre de jengibre! ¡Para ahora mismo!

El cordero lo persiguió saltando, pero el hombre de jengibre corrió más rápido y tampoco logró alcanzarle. Cuando el hombre de jengibre miró hacia atrás vio a la vieja y a todos los animales persiguiéndole: ¡Eh! ¡Eh! ¡Cua, cua! ¡Oink, oink! ¡Bee, bee!

El cuento de Navidad de El hombre de jengibre con un final sorprendente

El hombre de jengibre continuó corriendo hacia el río donde vio un zorro:

- He huido de la vieja, del pato, del cerdo y del cordero. ¿Quieres que huya también de ti? No puedes alcanzarme, soy el hombre de jengibre!

El zorro muy listo e inteligente sonrió y dijo:

- Espera, hombre de jengibre, yo no voy a comerte. Si quieres, puedo ayudarte a cruzar el río. ¡Ponte encima de mi cola!

El hombre de jengibre le hizo caso y, después de unas cuantas brazadas por el río, el zorro dijo:

- Hombre de jengibre, el agua aquí es muy profunda. ¡Ponte encima de mi cabeza si no quieres mojarte

- ¡Ja, ja! ¡Nunca podrán alcanzarme! - rió victorioso el hombre de jengibre cuando, subido sobre la cabeza del zorro, comprobó que ya quedaba poco para cruzar el río.

- ¡Claro que no, jamás podrán alcanzarte! - gritó el zorro malicioso.

El zorro echó atrás la cabeza, lanzó al hombre de jengibre al aire y abrió la boca. ¡El hombre de jengibre iba a caer en su boca y el zorro se lo iba a comer! ¡Oh, noooo! ¡Pero NO sucedió así!

Mientras el hombre de jengibre volaba por los aires, un pájaro que pasaba por allí, lo atrapó con su pico y lo llevó lejos del zorro.

Cuando ya estaban en tierra, el hombre de jengibre preguntó al pájaro:

- ¿Los pájaros como tú comen galletas?

- No me gusta el dulce, hombre de jengibre, y, además, nunca te comería. ¡Prefiero que seamos amigos!

Desde entonces, el pájaro protege al hombre de jengibre del resto de animales que quieren comerle. ¡Y el hombre de jengibre se lo agradece día tras día! Recuerda: ¡Nadie puede atrapar al hombre de jengibre!

4 ejercicios de comprensión lectora sobre el cuento para hacer con los niños

4 ejercicios de comprensión lectora sobre el cuento para hacer a los niños

No cabe ninguna duda de que a tu hijo le encantará el cuento de El hombre de jengibre y te pedirá que se lo pongas o narres una y otra vez. Puedes aprovechar la ocasión para estimular la atención y la comprensión lectora de tu hijo, tan importante en su aprendizaje, realizando algunas actividades como las que te proponemos a continuación para comprobar si ha entendido bien la historia.

1. Algunas preguntas sobre el relato navideño de El cuento de jengibre

Al terminar de escuchar el cuento, puedes plantearle estas cuestiones a tu hijo. Si las responde correctamente, significa que ha comprendido la historia a la perfección.

- ¿Quién es el hombre de jengibre? ¿De dónde se escapa?

- ¿Qué animales quieren comerse al hombre de jengibre?

- ¿Qué hace el zorro para comerse al hombre de jengibre?

- ¿Quién ayuda al hombre de jengibre a escapar de todos y sobrevivir?

- ¿Cuál es el final del cuento?

[Leer +: El juego de la verdad para mejorar la comprensión lectora de los niños]

2. Colorea y pinta al hombre de jengibre

El hombre de jengibre. Cuento para imprimir y colorear

No hay nada que apasione más a los niños que dibujar y pintar. Por eso, te proponemos que imprimas esta imagen que hemos elaborado con una versión reducida y adaptada de este cuento y que le pidas a tu pequeño que coloree al hombre de jengibre. ¡Así siempre podrá tener con él su propio cuento personalizado! Si lo haces con el ordenador, tienes que pinchar la imagen y después darle a guardar e imprimir y, si lo haces con el móvil, dale a descargar.

3. Un nuevo final para el hombre de jengibre

Además de la atención y de la compresión, ¡vamos a fomentar la imaginación de los niños! ¿Cómo? Haciendo que se inventen un nuevo final para el hombre de jengibre. Pregúntale a tu hijo como le hubiera gustado que acabara la historia. Podéis hacer una lluvia de idea entre los dos y después escribir vuestro nuevo final en un cuaderno. Así, el pequeño también trabajará la escritura, la redacción y practicará las normas ortográficas y gramaticales.

Otra buena idea es dejar el mismo final, pero inventar una segunda parte. ¿Cómo continúa la historia del hombre de jengibre? ¡Es el turno de tu hijo para narrarla!

4. Obra de teatro sobre el hombre de jengibre

Seguro que esta Navidad se juntan varios niños en tu casa: amiguitos de tus hijos, primos… Una opción genial para que se entretengan es proponerles hacer una obra de teatro del hombre de jengibre. Cada uno de ellos tendrá que hacer de un personaje del cuento y meterse en su piel. Para hacerlo todavía más divertido, puedes buscar unos disfraces para ellos. Solo quedará ensayar los diálogos, poner voces diferentes y sacar la vena artística a relucir. ¡Vaya planazo de Navidad!

La amistad y otros valores que transmite el cuento de El hombre de jengibre a los niños

La amistad y otros valores que transmite el cuento de El hombre de jengibre a los niños

Ya has visto todas las ventajas que tiene leer cuentos con tus hijos y no podemos olvidarnos de la más importante: ¡los valores que pueden llegar a transmitirles! ¿Qué pueden aprender los niños del hombre de jengibre?

- La importancia de la humildad: desde el primer momento, el hombre de jengibre se cree invencible, piensa que nadie puede alcanzarle ni comerle y va presumiendo de ello por todas partes. Hasta que se topa con el zorro… Si no fuera porque el pájaro le salva, el zorro se habría comido al hombre de jengibre. Por eso, es tan importante dejar la prepotencia a un lado y aprender a ser humildes con nuestros logros.

- El valor de la amistad: el pájaro salva al hombre de jengibre y, gracias a él, sobrevive. Por eso, son tan importantes los amigos que siempre están ahí para ayudarnos cuando más lo necesitamos.

- El agradecimiento: los amigos siempre están ahí, pero también hay que darles las gracias por aquellas cosas que hacen por nosotros.

- La importancia de una dieta saludable: finalmente, el pájaro no quiere comer al hombre de jengibre porque no le gusta el azúcar. Con este cuento, puedes aprovechar para enseñarle a los niños la importancia de comer alimentos saludables y sustituir productos azucarados por otros más sanos como las frutas y las verduras.

Más cuentos de Navidad divertidos para los niños

Los niños adoran los cuentos y, en estas fechas, es un gran plan leer con ellos algunos relatos relacionados con la Navidad. ¿Ya habéis leído el cuento de El hombre de jengibre y necesitas más ideas? ¡Aquí van unas cuantas!

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