Anna, la niña de los ojos de fuego. Cuento infantil sobre la tolerancia

Un cuento para inculcar en los niños el valor de la tolerancia hacia las diferencias

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Los cuentos son fantásticos para enseñar ciertos valores a los niños. Por ejemplo, tienes este cuento corto de 'Anna, la niña de los ojos de fuego'. Es una peculiar historia sobre una niña con 'extraños' poderes.

¿Será capaz el resto de la clase de valorar estas diferencias? Descúbrelo leyendo este interesante cuento infantil sobre la tolerancia.

Anna, la niña de los ojos de fuego, un cuento sobre la tolerancia a las diferencias

Anna, la niña de los ojos de fuego

Toda la familia de Anna le decía que tenía un don. Pero ella, más que un don pensaba que tenía un problema. Y es que, todo aquello que miraba se calentaba. Incluso, si detenía su mirada mucho rato sobre un objeto, éste acababa ardiendo. Sus ojos escupían fuego. Había sido así desde su nacimiento. Su mamá le contaba que a los tres días de nacer vio un hada posada sobre su cuna y desde entonces sus ojos se habían vuelto especiales.

Anna tenía pocos amigos, ya que éstos cuando jugaban con ella acababan pasando mucho calor. En verano, si miraba a la piscina calentaba su agua y sus amiguitos no podían refrescarse en ella. Cuando salían por las tardes en bicicleta y estaba ella, todos acababan agotados pronto por el calor y aunque buscaban pasear bajo la sombra de los árboles, ésta parecía quemar. Sin embargo, en invierno todos quería estar cerca de ella. Ella les calentaba las manos cuando ponían fin a la batalla de bolas de nieve y siempre mantenía la clase del colegio bien calentita.

Un día llegó un niño nuevo al colegio. Se llamaba Teo y también era un niño especial. Al igual que a Anna, a él también le había visitado un hada cuando era bebé. Y desde ese momento su mirada helaba. Podía congelar cualquier cosa que mirara. Así fue como Teo y Anna se convirtieron en los mejores amigos del mundo. Siempre estaban juntos. Y juntos tuvieron una gran idea. Anna construiría unas gafas calentitas para Teo y éste fabricaría unas gafas frías para Anna. Así, con el calor de una y el frío del otro compensaría su mirada especial y podrían estar todo el tiempo que quisieran con el resto de amigos porque ya no causarían problemas, ni de frío, ni de calor.

Anna y Teo continuaron siendo grandes amigos. Los dos habían descubierto que el trabajo en equipo nos hace mejores y que para las cosas que nosotros no podemos hacer siempre hay alguien que nos puede ayudar.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Comprueba si tu hijo permaneció atento a la lectura de este cuento corto mediante algunas preguntas de comprensión lectora. Por ejemplo, puedes ayudarte de todas estas: 

1. ¿Qué le sucedía a Anna? ¿Qué problema tenía?

2. ¿Era en realidad un problema o una virtud?

3. ¿Qué podía hacer Anna con la mirada que gustaba a los otros niños?

4. ¿Qué otro niño especial llegó al colegio?

5. ¿Qué poder tenía?

6. ¿Qué hicieron Anna y el niño nuevo para complementar sus poderes?