El día de los héroes. Cuento para que los niños se conviertan en héroes

Cuento infantil sobre la solidaridad

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Los héroes no son esos que escalan como las arañas por las paredes, ni los que vuelan con su capa al viento, ni quiera aquellos que se hacen invisibles, en realidad los héroes están por todas partes. Son aquellos que saben ayudar a los demás, que emplean sus dones para hacer el bien común y que no tienen miedo de mostrarse tal como son.

Con este cuento enseñamos a los niños a ser solidarios y a convertirse en pequeños grandes héroes.

Cuento infantil sobre cómo convertirse en un superhéroe 

Cuento sobre convertirse en un superhéroe

Hoy era un día muy especial. Todos los niños debían sacar al héroe que llevaban dentro. Días atrás la profesora había explicado en clase que en el Día de los Héroes cada uno debía hacer una heroicidad en la comunidad. Debían buscar qué se les daba bien hacer, qué don tenían para hacer el bien, y además debían esforzarse mucho, tanto o más como se esforzaban los súperheroes a los que admiraban.

Jaime quería ser muy fuerte. Por ello decidió ponerse en la puerta del mercado para ayudar a llevar las bolsas a las mamás y a los papás que se acercaban a comprar. Sudó mucho, pero el esfuerzo valió la pena. Si seguía trabajando duro acabaría teniendo unos músculos grandes y así podría ayudar a muchas más personas.

A Matilde lo que más le gustaba era leer, por lo que quiso que su afición se convirtiera en su don. Llenó su mochila de libros de la biblioteca del colegio. Había de todo: poesía, novela y teatro. Y se encaminó al centro de la Tercera Edad para leer fascinantes historias a los abuelitos. El premio a su esfuerzo por leer palabras muy difíciles fue un sinfín de besos y abrazos.

A Pedro no le gustaba estudiar. Pero se le daban bien los deportes, sobre todo el baloncesto. Pensando en jugar y pasárselo bien decidió enseñar a encestar y a botar el balón a los niños más pequeños del parque. Tuvo que esforzarse por ser muy paciente con los más chiquitines ya que a éstos les costaba más hacerse con el balón. Pero al final todos lo consiguieron y pasaron una gran tarde.

Todos los niños del colegio descubrieron que ser un héroe no era sólo disfrazarse, si no que era un trabajo muy duro y requería mucho esfuerzo. Pero también aprendieron que trabajar por el bien común y para ayudar a los demás reportaba muchos nuevos amigos, risas, aplausos y abrazos.

Ejercicios de comprensión lectora

Descubre si tu hijo ha entendido el texto haciéndole estas sencillas preguntas.

  • ¿En qué superhéroe se convirtió Jaime?
  • ¿Qué superpoder tenía Matilde?
  • ¿Qué superhéroe serías tú?
  • ¿Crees que es fácil ser un superhéroe? ¿por qué?
  • ¿Qué superpoder te gustaría tener?