Inquietud. Un curioso cuento para niños con final feliz

Un cuento infantil con una importante enseñanza para tus hijos. ¡Perfecto para leerlo en familia!

Marisa Alonso Santamaría

Este cuento infantil contiene una enseñanza para los niños, pero muchos adultos también deberíamos escuchar su moraleja. A veces, nos preocupamos tanto por aquello que nos podría suceder, que dejamos de actuar con sentido común. Vivimos aterrorizados por aquello que podría pasar y nos olvidamos de disfrutar de aquello que ya está pasando. "Inquietud" es un cuento para niños con un bonito final feliz que habla sobre ello. ¡No te lo pierdas!

Después del cuento te proponemos algunas preguntas de comprensión lectora para comprobar que tu hijo haya entendido la historia.

Cuento para niños con un bonito final feliz

Bonito cuento para niños con final feliz

¡Qué va a ser de nosotros! —dijeron, mirándose unos a otros.

El pavo se dio la vuelta y se puso a llorar. El cordero bajó la cabeza y se la tapó con las patas. El cerdo gruñó con fuerza y se fue muy triste hacia la charca de barro. El pato fue el único que se quedó pensativo buscando una solución.

—No perdamos la esperanza  —dijo intentando animar a sus amigos.

—Puede que sea difícil, pero no imposible —continúo hablando.

Entonces, el cerdo lleno de barro se sentó a su lado esperando a que hablara; el cordero alzó la cabeza mostrando interés, y el pavo, en su rincón, continúo llorando.

—Tenemos que convencer a los granjeros de que mudarse a otro lugar no es una buena idea  —dijo el pato.

—¡Cómo! ¡No nos harán caso! —gritaron desesperados hablando todos a la vez.

Yo no quiero acabar mis días fuera de esta granja —dijo el cerdo.

—No quiero marcharme de aquí…—dijo el pavo hipando sin poder acabar la frase.

—¡Nos separarán!  —dijo el cordero, haciéndose una bola.

—¡Pensemos! —dijo el pato estirando sus alas invitándolos a que se acercaran a él.

Los cuatro animales agarrados unos a los otros, hicieron un corro y empezaron a dar vueltas en un sentido y en otro, como siempre hacían cuando algo los preocupaba.

Cuando llegaron los granjeros y vieron a los animales dar vueltas, comprendieron la inquietud que sentían, y les acariciaron a la vez que les hablaron con palabras tranquilizadoras.

Llegó la noche y ninguno pegó ojo sabiendo que, en pocas horas, los alejarían del lugar donde habían nacido.

Al amanecer, dos hombres que no habían visto nunca, agarraron a los animales y los fueron metiendo en un camión.

Durante el viaje el pavo lloró, lloró y lloró; el cordero, queriendo desaparecer del mundo, escondió aún más  su cabeza entre las patas; el cerdo tan triste iba que ni siquiera pudo gruñir; el pato, aunque iba inquieto, fue el único que se quedó de pie, y se estiró cuando pudo para mirar el paisaje por una pequeña ventana.

Por fin llegaron a su destino. Los dos hombres abrieron las puertas del camión para que salieran. El pavo, sin enterarse siquiera, se quedó llorando en el interior del camión; el cordero tampoco salió, aún con la cabeza tapada debajo de las patas; el cerdo miró de reojo, y dio unos pasos hacia la puerta sin atreverse a salir. El pato fue el único que dio un salto y bajó enseguida al exterior.

Los granjeros los estaban esperando en su nuevo hogar.

¡Mirad, este lugar es precioso! —gritó— animando a sus amigos a salir del camión.

Uno por uno se fueron asomando, y al ver allí a los granjeros, sonrientes, comprendieron que se habían preocupado sin razón y habían sufrido mucho sin necesidad.

Se habían mudado a un lugar muy bello y todos seguirían unidos.

3 preguntas fáciles de comprensión lectora

Plantéales estas preguntas de comprensión lectora a tus hijos para comprobar si ha entendido de qué habla el cuento. 

1. ¿De qué tienen tanto miedo los animales protagonistas de este cuento?

2. ¿Qué hicieron los granjeros al verles tan nerviosos?

3. ¿A dónde les llevaron al final?