Síntomas y diagnóstico del sida en bebés, niños y adolescentes

Señales que pueden indicar que un bebé o un niño está infectado por el virus VIH

Iván Carabaño Aguado

VIH y SIDA son conceptos que están emparentados, pero que no son lo mismo. Tener una infección por el virus VIH significa que dicho agente está presente en el cuerpo de una persona, sin más. Cuando el VIH genera un descenso significativo de las defensas y/o aparecen determinados problemas (infecciones oportunistas, afectación del sistema nervioso central), hablamos de SIDA. La finalidad del tratamiento es evitar la progresión de la infección por el virus VIH.

Desde Guiainfantil.com queremos contarte algunos aspectos sobre dicha infección, pero sobre todo queremos hacer hincapié en los síntomas y el diagnóstico del Sida en bebé, niños y adolescentes.

Preguntas y respuestas sobre el Sida en bebés, niños y adolescentes

sida en bebés, niños y adolescentes

La infección por el VIH sigue siendo un problema de salud pública mundial. Además, la magnitud del problema es muy desigual entre los distintos países. Así, hay una relación inversamente proporcional entre el número de casos y el nivel socioeconómico.

En los últimos años la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana ha cambiado de manera sustancial, especialmente en los países socioeconómicos más desarrollados, pues se ha generalizado una política de prevención de la transmisión vertical (de madre a hijo) y se han intensificación los tratamientos. 

Los niños son un espectador inocente en la infección por VIH. La ruta de contagio principal es la vertical. Esto es, se transmite mayoritariamente de madres a hijos, bien durante el embarazo, en el momento del parto o durante la lactancia. Pero no olvidemos que la vía sexual de contagio es posible. De este modo, en adolescentes se aconseja llevar a cabo una correcta educación sexual.

¿Es posible evitar el contagio por esta ruta vertical?
La transmisión vertical se puede reducir a través de varias estrategias: identificación y tratamiento de las gestantes infectadas, cesárea electiva en caso de que la carga viral de la madre sea muy elevada y/o mal control del embarazo y recomendación de no empezar con lactancia materna si la madre tiene la infección y hay leche artificial suficiente y segura en el país del niño.

¿Cuáles son los síntomas clínicos derivados de la infección por VIH?
Son muy variopintos, y dependen de la edad del menor. En lactantes, podemos objetivar un cierto grado de retraso en el desarrollo neurológico, con adquisición tardío de hitos como sentarse, caminar, etc. Además, podemos apreciar aumento en el tamaño de los ganglios linfáticos, así como de algunos órganos de la tripa (hígado, bazo). Otro hecho muy típico es la aparición repetida de hongos en la boca, y que estos respondan muy mal a la medicación.

sida en bebé, niños y adolescentes

Por encima de los dos años de vida, hay tendencia a las infecciones de repetición que se resuelven muy lentamente, de tipo neumonía, diarrea, sinusitis. En niños mayores y adolescentes, los síntomas son similares a los que presentan los adultos: fiebre, malestar general, cansancio, manchas en la piel, pérdida de peso, pérdida de la memoria, infecciones oportunistas, etc.

¿Cuándo se diagnóstica SIDA a un niño infectado por VIH?
Cuando su sistema inmunológico está gravemente dañado o se producen otros tipos de infecciones, complicaciones o síntomas más comunes como falta de energía, pérdida de peso, fiebre o transpiración frecuente, erupciones o descamación de la piel persistentes, infecciones por honguillos frecuentes o persistentes (orales o vaginales), pérdida de la memoria a corto plazo, infecciones graves o inusuales ("infecciones oportunistas") o infecciones por honguillos frecuentes o persistentes (orales o vaginales). 

Aunque estos síntomas son los más frecuentes, no hay que olvidar que cada niño lo puedo experimentar de forma diferente. 

¿Se considera mortal la enfermedad producida por el VIH?
No, los protocolos terapéuticos vigentes en la actualidad en países desarrollados han conseguido que la infección por VIH sea un proceso crónico controlado, por lo que los niños con buen cumplimiento terapéutico están alcanzado la edad adulta sin problemas. La incidencia principal que se está observando es la llamada inmunosenescencia precoz. Esto es, su sistema inmune envejece de forma prematura, hecho que les predispone desde el punto de vista teórico al desarrollo de otros procesos.

¿Cómo se diagnostica la infección por el VIH?
Hay que demostrar la presencia del virus en el niño. En niños de menos de 18 meses, para establecer el diagnóstico, hay que demostrar la presencia del virus al menos dos veces en tiempos distintos. Normalmente, a los hijos de madre con infección por VIH se les hace un cribado en el primer o segundo día de vida, al mes y a los 4-6 meses. Por encima de los 18 meses se pueden hacer también pruebas serológicas (detectar anticuerpos frente al VIH).

¿Se recomienda poner las vacunas rutinarias a niños con VIH? 
En general sí, pero su indicación ha de ser supervisada por un pediatra, pues las vacunas con agentes vivos atenuados pueden ser peligrosas si el sistema inmune del niño está muy afectado.

¿Cuál es tratamiento a seguir?  
El tratamiento será pautado por un pediatra experto en enfermedades infecciosas, y a ser posible que desempeñe si labor en una unidad específica con experiencia suficiente en atender pacientes con SIDA. Los protocolos terapéuticos vigentes en la actualidad incluyen varios fármacos, y su misión es la de ralentizar la afectación de la inmunidad. 

Lo más importante para plantarle cara al VIH es adoptar medidas preventivas, tanto a nivel comunitario como a nivel individual. Es muy importante conocer las vías de contagio (transmisión vertical, contacto sexual, contacto a través de la sangre). Además, conviene saber que hay vías que no revisten peligro de transmisión de VIH/SIDA (saliva, lágrimas, piscinas, teléfonos, asientos de retrete, picaduras de insectos o contacto casual como compartir utensilios para alimentos, toallas y ropa de cama).