Enfermedades de origen viral o infecciosas frecuentes en el embarazo

¿Cuáles son las molestias típicas de la gestación para las mujeres embarazadas?

Airaudi Rivas
Airaudi Rivas Ginecóloga

Un embarazo dura nueve meses o 40 semanas, una dulce etapa cargada de muchos cambios físicos y emocionales. Sin embargo, durante el desarrollo del mismo pueden presentarse algunas enfermedades, bien sea que hayan sido adquiridas durante este periodo o que ya padecías alguna de ellas y se exacerba o agrava durante la gestación.

Las patologías que aparecen por primera vez durante este periodo pueden desaparecer, atenuarse, controlarse o persistir hasta después de terminar la gestación. ¿Cuáles son las enfermedades de virales y infecciosas más comunes en el embarazo?

Enfermedades infecciones en el embarazo que debes conocer

Enfermedades infecciones en el embarazo que debes conocer

Las enfermedades de origen infecciosas suelen manifestarse en cualquier trimestre y no necesariamente dan síntomas. Entre ellas podemos mencionar:

- Infecciones urinarias y las bacteriurias asintomáticas, que así se les llama cuando aparecen cultivos de orina positivos sin que tengas alguna molestia. El germen más frecuente es la E coli y, según el resultado del antibiograma o el criterio médico, te indicará un antibiótico que resolverá el problema.

- Toxoplasmosis, causada por el parásito toxoplasma gondii. La infección suele contraerse al comer carne contaminada mal cocida o exponerse a heces de gato infectadas.

- Sífilis, causada por el treponema pallidum. Es considerada una infección de transmisión sexual.

- Infecciones vaginales. Si observas algún tipo de secreción genital que tenga algún color o olor raro o que produzca prurito o picazón de tus partes íntimas, puede tratarse de una infección vaginal. Se podrá detectar con un examen ginecológico de rutina o con cultivos.

Enfermedades de origen viral más frecuentes durante la gestación

Enfermedades de origen viral más frecuentes en el embarazo

- Entre las enfermedades de origen viral la más frecuente es la gripe. Causa síntomas de congestión nasal, dolor de garganta, fiebre y malestar general. Los antigripales y la ingesta de abundantes líquidos te aliviarán.

- Diarreas agudas. Pueden aparecer por algún virus que hayas contraído o por alguna comida que hayas ingerido en exceso o simplemente algo te causó indigestión, sin embargo debes tener los mismos cuidados, independientemente del origen. Puedes hacer una dieta antidiarreica a base de arroz, zanahoria, manzanas, peras y carnes a la plancha, además de tomar sueros o abundante agua y consultarlo con tu médico.

- Estreptococo grupo B. Esta bacteria se identifica mediante cultivos y es responsable de infecciones neonatales y/o maternas después del parto.

- Otras como hepatitis, sarampión, herpes y citomegalovirus pueden afectar al bebé, causando anomalías, parto prematuro, ruptura de membranas o  aborto; de ahí, por eso, la importancia de investigarlas durante tus controles.

Otras alteraciones o molestias típicas de las mujeres embarazadas

molestias del embarazo

Una de las alteraciones propias del embarazo son las hemorragias o sangrados genitales que, dependiendo del trimestre cuando se realiza el diagnostico, puede vincularse con una molestia u otra; por ejemplo, en la primera mitad del embarazo, se asocia con aborto o amenazas de aborto; y en la segunda mitad se asocia con placenta previa, que es la inserción de la placenta en la parte baja del útero, y desprendimientos placentarios.

Después de la semana 20 puede aparecer la enfermedad hipertensiva del embarazo, caracterizada por elevación de cifras tensionales. Si esto ocurre antes de estas semanas puede considerarse diagnóstico de Hipertensión Arterial Crónica, es decir, sufrir problemas hipertensivos previo a embarazarte. Si ya tienes esta información y estás con alguna medicación, debes comunicarlo en tu consulta médica porque asociada a los problemas de presión arterial se encuentra la preeclampsia y eclampsia, condiciones graves que pueden poner en peligro tu salud y la de tu bebé.

Si observamos elevación de niveles de azúcar en la sangre debemos estar atentos con la diabetes gestacional. Una buena y balanceada alimentación al igual que el control de tu aumento de peso puede ayudarte hacer prevención.

Con mucha preocupación, los vómitos pueden afectar de forma importante cuando causan deshidratación y desequilibrio de los electrolitos, pensando que estamos ante hiperémesis gravídica. En algunas de las ocasiones amerita medicación y hospitalización. Por otro lado las náuseas y vómitos que suceden con predominio en las mañanas sin otras manifestaciones clínicas suelen considerarse normales y se controlan siguiendo las sugerencias de tu especialista.

Una mala alimentación o un desbalance en ella pueden causar anemia, caracterizada por la disminución de los niveles de hemoglobina en sangre. Puede llevarte a tener dolor y aumentar el riesgo de amenaza de parto pretérmino. Como se explica en el informe 'Embarazo y anemia', de Volker Kutscher Farmacéutico. (Salus-Haus GmbH, Alemania) 'es habitual que su carencia escape al diagnóstico, dado que sus efectos son muy insidiosos, pues el cuerpo se habitúa a funcionar a un ritmo menor, y la persona se acostumbra a un estado físico menos eficiente.

Parece que son muchos los problemas de salud que podemos esperar durante lo que debería ser una etapa de preparación a un increíble y dulce encuentro; sin embargo la clave está en tu cumplimiento estricto de un control prenatal, con una vigilancia adecuada, enfocada en los posibles signos de alarma que cada una de estas enfermedades puedan dar.

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