Crecen los casos de síndrome del ordenador en niños

Descubre qué es el síndrome de la pantalla de visualización y cómo prevenirlo

Lidia Expósito Peral
Lidia Expósito Peral Fisioterapeuta y Osteópata

Debido al aumento del uso de dispositivos como ordenadores, tabletas e incluso teléfonos móviles, cada vez es más común la aparición del síndrome del ordenador en niños y en personas que pasan varias horas al día haciendo uso de los mismos. ¿Sabes realmente qué es, sus síntomas y sus causas? Y, lo más importante, ¿conoces cómo prevenirlo?

Qué es el síndrome del ordenador 

síndrome del ordenador

La adicción a internet es un fenómeno bastante nuevo y común entre los niños y los adolescentes de hoy en día. Una práctica que genera un trastorno obsesivo compulsivo que influye notablemente en su comportamiento y que tiene consecuencias en diferentes sistemas del organismo, llegando a producir molestias en el sistema músculo-esquelético como dolor de cabeza, cervical, de hombro, codo o mano,  dorsales o lumbares, contracturas, tendinitis, sobrecargas o problemas discales, entre otros.

También se han descubierto alteraciones en el sistema ocular (visión borrosa, doble, dolor ocular, lagrimeo, fatiga visual, ojo seco o irritado, picor, enrojecimiento, sensibilidad a la luz) o otras variadas como náuseas, vértigo o cefalea.

Todos estos síntomas del síndrome del ordenador se derivan en graves problemas físicos y psicológicos para los niños como mala ergonomía en el lugar de juego, estudio o trabajo, debilidad en los músculos posturales, problemas físicos, poco descanso, estrés, problemas oculares o trastornos en la acomodación o la convergencia.

Consejos para prevenir el síndrome del ordenador

síndrome del ordenador en los niños

La gran pregunta que se hacen muchos padres es cómo prevenir el síndrome del ordenador, también conocido como síndrome de la pantalla de visualización. Además de intentar reducir el número de horas al día frente a cualquier de estos dispositivos, es importante tomar nota de algunos consejos:

1. Mejorar la ergonomía
La cabeza y el cuello estarán rectos. Si trazamos una línea imaginaria viendo a la persona sentada de perfil, esta debe ser recta desde las orejas, centro del hombro, codo y caderas. Los ojos, por su parte, deben estar a unos  50-70 cm de la pantalla, a la misma altura de la parte superior o un poco por debajo formando un ángulo de 20º- 30º con ésta. Siempre se situará de frente, nunca de lado.

Usar un buen asiento, mejor si es ergonómico. El respaldo no debe ser demasiado alto, mejor que sea flexible y con una ligera curvatura. La columna debe estar recta reposando en el respaldo. La altura debe ser regulable para que podamos apoyar bien los pies en el suelo, y conseguir que los muslos estén paralelos a éste. Debemos dejar espacio suficiente entre el borde del asiento y la cara postero-inferior del muslo, para evitar presionar vasos.

Las caderas formarán un ángulo de 90º con la espalda. Las piernas debemos tenerlas un poco abiertas, formando un ángulo de 90º entre las caderas y las rodillas. El soporte del asiento debe ser giratorio y estable con al menos cinco ruedas.

Colocaremos el teclado a 10-15 cm del borde de la mesa, e intentaremos trabajar manteniendo los codos pegados al cuerpo y en ángulo recto, apoyando los antebrazos en la mesa y con los hombros relajados. Antebrazo muñeca y mano deben estar en línea recta,  evitando doblar las muñecas y colocarlas en el borde del escritorio. Cuanto más ancho sea el teclado, más te obliga a hacer movimientos repetitivos innecesarios. Se aconseja usar un reposamanos y evitar crispar la muñeca al clicar con el ratón.

El ratón estará cerca del teclado, intentando mantener un eje que pase por el tercer dedo y el centro del antebrazo, dejando la muñeca relajada en posición neutra, (con una ligera extensión y semiflexión de los dedos) y con estos perpendiculares al teclado.

Debemos evitar hablar por teléfono encajándolo entre el hombro y la oreja  a la vez que trabajamos con el ordenador. Esta postura sobrecarga mucho el cuello y los hombros. Si lo necesitamos optar por un manos libres. Tampoco es bueno hacer medios giros, es mejor girar el cuerpo completamente.

2. Vigilar el entorno en el que nos encontramos
Es muy importante que la habitación donde se encuentre el niño tenga un grado de humedad adecuado, esté convenientemente ventilada y la luz sea la correcta (que no incide directamente sobre él y sea poco intensa).

3. Hacer descansos
No deberíamos estar más de dos horas sin movernos. Es necesario parar aunque sean 5 min cada hora. Podemos aprovechar para beber agua, para ir al baño, hacer movimientos de las articulaciones muñecas, hombros y algunos estiramientos de espalda, pecho o cuello.

Se ha demostrado que la producción de lágrima es menor en las personas que trabajan delante de una pantalla, provocando mayor sequedad. También disminuye la frecuencia del parpadeo y aumenta la apertura de los párpados, con lo que se incrementa la evaporación de la lágrima y sequedad, pudiendo provocar picor, quemazón o sensación de arenilla. Esto también ocurre si la pantalla está más alta que la mirada.

Es recomendable cada cierto tiempo realizar miradas sin mover la cabeza, a lo lejos de frente, hacia un lado y hacia otro, arriba y abajo. Esto ayuda a evitar la fatiga visual.

4. Evitar reflejos
Se pueden usar filtros antirreflectantes. No hay que colocar las pantallas contra la luz o delante de una ventana, ya que obliga continuamente a ajustar la apertura y cierre del ojo. Usar una iluminación adecuada, preferiblemente indirecta.

4. Visitar al fisioterapeuta y al oftalmólogo
Ambos profesionales podrán orientaros y ayudaros a sentiros mejor. El fisioterapeuta os puede ayudar a mejorar vuestra postura y el oftalmólogo a controlar si existe algún problema de visión.

Puedes leer más artículos similares a Crecen los casos de síndrome del ordenador en niños, en la categoría de Nuevas Tecnologías en Guiainfantil.com.